<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290</id><updated>2012-01-31T13:09:54.329-05:00</updated><title type='text'>Nobles Miradas Retrospectivas</title><subtitle type='html'>Una mirada atrás desde cualquier tiempo, incluso el futuro, de la vida del individuo que osa escribir en este espacio.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>161</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-3006548828880213863</id><published>2011-06-26T01:05:00.002-05:00</published><updated>2011-06-26T01:17:48.781-05:00</updated><title type='text'>Este día debió llover</title><content type='html'>Hace poco el reloj marcó la una de la mañana, pero ya desde antes tenía todo listo para empezar una nueva aventura en Blogger. No sé si alguien llegue a leer esto, pero en todo caso, he vuelto, como lo prometí, para decirle a quien sea que se encuentre del otro lado que mi nuevo blog está listo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre su temática, les pues decir que trata sobre las cosas que se me ocurre escribir en un día en el que ojalá haya llovido, o, si llovió, las cosas que ojalá también hubieran pasado en un día así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin más que eso, aquí el link de mi nuevo blog:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://debiollover.blogspot.com/"&gt;Ese día debió llover&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-3006548828880213863?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/3006548828880213863/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=3006548828880213863&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3006548828880213863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3006548828880213863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2011/06/este-dia-debio-llover.html' title='Este día debió llover'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-2025739679942840574</id><published>2011-03-26T23:25:00.005-05:00</published><updated>2011-03-27T00:27:59.875-05:00</updated><title type='text'>Fin del camino</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/---D2eXXtKS8/TY7A1v3dQSI/AAAAAAAAAHU/Mll4wBDwXkk/s1600/fin%2Bde%2Bcamino.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 210px;" src="http://4.bp.blogspot.com/---D2eXXtKS8/TY7A1v3dQSI/AAAAAAAAAHU/Mll4wBDwXkk/s320/fin%2Bde%2Bcamino.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5588616217228034338" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;Desde que era niño, los sábados fueron mis días favoritos. Tal vez por el hecho de ser el primer día del fin de semana en los que no tenía nada que hacer. Salía a jugar con mis amigos, iba a visitar a algún familiar, o simplemente me quedaba en casa jugando solo o con mi hermana. Luego, cuando dejé de ser un niño, digamos que en la adolescencia, los sábados me gustaban porque eran los únicos días donde no me sentía obligado a nada. Ustedes dirán que los domingos también, pero no. Lo que sucede con los domingos es que nunca me han gustado, y por más que no tenga ninguna obligación, el solo hecho de saber que es domingo ya me aburría, hasta ahora. Quizás el día que le encuentre alguna actividad a este día lo disfrutaré.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a los sábados, ya en mis días de universidad, significaban olvidarme de todo lo que me habría podido pasar en la semana y solo tirarme en mi cama, ordenar las cosas de mi cuarto, escuchar música, estar solo en casa, y disfrutar de ese día. El domingo lo utilizaría para las tareas (cuando las hacía) y para volver a acordarme de todo y renegar si es que era necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero siempre quise salvar a los sábados de esa carga. Incluso cuando empecé a trabajar y los sábados habían dejado de ser un día libre. Me gustaba ir a trabajar los sábados, no sé por qué. Me parecían días tranquilos, donde nada podía salirme mal. Sábado, para mí, era sinónimo de felicidad, o algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, esa situación ha cambiado un poco, no del todo, pero ha cambiado. Les explico: Algunos de ustedes sabrán que hace mucho que no estaba con alguien. Es decir, hace bastante tiempo que no tenía a una chica a la cual decirle y demostrarle que la quiero, y viceversa, o sea, que ella me diga y demuestre lo mismo. Bueno, ¿y eso qué tiene que ver? Que antes de estar con ella, los sábados se habían vuelto demasiado rutinarios, como un lunes, martes, o jueves cualquiera. No llegaban al extremo de ser como los domingos, pero no les miento si les digo que estuvieron cerca.  Por eso, cuando la conocí y estuve con ella, tuve la esperanza de que los sábados volvieran a tomar el color de antes. De hecho, lo volvieron a tener, no en la misma medida, pero sí dejaron de ser los sábados de unos días atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema, si se le puede llamar problema, apareció cuando supe que a ella no le gustaban los sábados como a mí. Ella prefiere otros días, otros a los que yo nunca antes les había prestado mucha atención. Sin embargo, en estos momentos, los sábados parecen ser los únicos días fijos en que la voy a ver (hoy casi no sucede, pero felizmente sí pude estar con ella), aunque no siempre sean perfectos por algunos motivos. Por eso digo que, para mí, los sábados han cambiado un poco y no del todo. Porque siguen siendo días que espero, pero no son días que puedo disfrutar siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy es sábado, exactamente las 9.17 p.m. según el reloj de la parte baja de la pantalla, y estoy solo. No voy a decir aburrido porque, la verdad, no lo estoy. Es más, podría decir que la estoy pasando relativamente bien: Estoy escuchando a mi dj favorita por la radio, toda mi familia se ha ido y no regresará hasta mañana, en la tarde estuve con Ella y creo que fue uno de los mejores sábados que hemos pasado, he comido por partida triple uno de mis platos favoritos y estoy haciendo una de las cosas que había estado posponiendo desde hace tanto tiempo: El final de las Nobles Miradas Retrospectivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto, esto último no es algo que me haga sentir feliz, al contrario, pero creo que no hay día más propicio para hacerlo que hoy, sábado, mi día favorito, a pesar de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última Noble Mirada Retrospectiva, sin embargo, no tiene que reflejar tristeza. Al menos es lo que pienso. Exactamente sobre qué escribiré en los próximos minutos, es algo que no sé. Y quizás eso sea lo que me divierta en estos momentos. Hacía mucho tiempo que no me ponía a escribir lo primero que se cruza por mi mente. Es decir, tengo el tema: "La última Noble Mirada Retrospectiva", pero no sé qué voy a terminar diciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que se me ocurre es agradecerle a quien sea que se haya tomado el trabajo de leer todas, algunas, una o ninguna de las entradas que he publicado aquí. Pero, de existir alguien que haya leído todo, pues que me lo diga, buscaré la forma de recompensar ese esfuerzo. Se me ocurren muchas cosas, pero mejor no me ilusiono con entregar premios que quizás nadie merezca, y no lo digo porque no sean dignos de recibirlos, sino porque en realidad nadie ha leído todo lo que he escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así como agradezco a quienes han pasado fugazmente por aquí, cómo no hacerlo con las personas que han dejado sus comentarios. Ya les he dicho que soy muy flojo para dejar comentarios, por eso aprecio mucho a la gente que lo hace con las cosas que escribo. Sobre todo a aquellas que sin conocerme y sin que yo sepa cómo han llegado hasta aquí, se dieron el tiempo de crear una especie de 'feedback'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, también se me ocurre que a pesar de que este blog se ha tratado de cosas personales, aún hay mucho que no conocen de mí. Una vez, conversando con Ella, le dije que casi todas las personas podrían hablar de sí mismas por horas, pero que si lo hicieran, estarían cayendo en la odiosa egolatría. No voy a negar que me gusta hablar de las cosas que hago, pero eso sí, solo hablo de eso con las personas que me lo preguntan o que muestran al menos un mínimo de interés. Y lo hago porque creo que es la mejor manera de ser sincero, que me conozcan como soy en realidad, que sepan todo de mí, aunque esto recién lo haya descubierto hace no mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En caso de que quieran saber algo de mí, pues lean este párrafo. De lo contrario, pues pasen al siguiente. Aparte de saber mi nombre, mi signo, los libros que me gustan (lista desactualizada, por cierto) y demás cosas que aparecen en los datos de Blogger, les contaré que me gustan los chocolates. ¿Mi favorito? No lo sé, creo que siempre encuentro uno más rico que el otro y así sucesivamente. Los helados me encantan, de chocolate, obviamente. Detesto el agua sola, no me gusta para nada. La he tomado, sí, pero solo porque me moría de sed y no había otra cosa que me sacie. Por eso extraño tanto la 'Dasani limón sin gas'. Lástima que su tiempo de vida fue tan corto. No me importaba morirme si la consumía porque, sencillamente, era deliciosa. Aún guardo un par de botellas como adorno en mi cuarto, lo que me recuerda que soy bastante 'cachibachero', como me llama mi madre por todas las cosas que guardo. Mi cuarto está infestado de etiquetas, papeles, y miles de cosas viejas o sin sentido que he guardado porque, simplemente, no suelo desprenderme de las cosas de manera fácil. Me gustan los juguetes. Tengo una 'colección' de autos a escala, que si bien no valen mucho (son los de las diferentes campañas de 'El Comercio'), para mí son tan valiosos como las de un coleccionista de verdad. Los limpio frecuentemente. Aún no les he comprado su repisa, pero algún día lo haré. Lo que pasa es que con el dinero que gano no me alcanza para muchas cosas, y además, tengo una fuerte cuenta que pagar, porque hace poco decidí comprarme un carro de verdad. Nada del otro mundo, por cierto: Un escarabajo. Siempre me ha gustado ese auto. A Ella le he dicho que me gusta porque parece que ese auto estuviera feliz y su alegría me contagia, lo cual es muy cierto. Cambiando de tema, aunque quizás tenga algo que ver, desde que era niño, hasta ahora, sueño con ser un payaso. Me gustaría ser capaz de hacer reír a la mayor cantidad de personas posible. Muchos pensarán que eso es algo que lo puedo lograr sin la necesidad de pintarme la cara exageradamente, pero lo malo es que tengo tan mala fama en cuestiones de simpatía, que ya nadie me creería, y por eso solo podría hacerlo con un colorido traje y con el rostro cubierto de maquillaje. Eso no quiere decir que tenga inclinaciones homosexuales, aunque eso es algo que alguna o mucha gente piensa. Diría que soy perfeccionista, pero muy flojo. Es decir, me gustan las cosas perfectas, pero tampoco es que me esfuerce mucho por lograrlas. Eso es algo que no me gusta de mí, por ejemplo, porque a veces llego al extremo de terminar siendo mediocre, aunque suene contradictorio. Otro de mis defectos, aunque no lo es tanto, no lo sé, es que soy un falso mentiroso. ¿Qué significa eso? Pues que me gusta decir mentiras de la manera más sincera, es decir, miento y digo que estoy mintiendo. ¿Por qué lo hago? Porque me gusta inventar historias con las que entretener a alguien, o porque simplemente no tengo nada que decir y me siento en la obligación de contar algo. Pero recuerden, siempre digo que estoy mintiendo. Mi amiga Li5 dice que mis mentiras son de "chiquito de inicial". No me gusta tomar pastillas, ni ningún medicamento cuando me enfermo. Mi lema es "si me enfermé solo, me curaré solo". Lógicamente, es un lema zonzo, pero algunas veces me ha resultado. Pasando a otro tema, cuando me enamoro, intento dar lo mejor de mí, aunque a veces mi timidez me reprima. Sé que poco a poco estoy mejorando en ese aspecto, pero también soy consciente de que me falta mucho por superar. Felizmente, Ella parece entenderme. Por último, en cuestión de regalos, me gustan mucho las cosas hechas por las propias personas. No importa si es un dibujo, una frase en un papel, o cualquier cosa que a simple vista pueda parecer insignificante. A mí, por ejemplo, me gusta hacer ese tipo de regalos, aunque siempre diga que no me salieron bien y cosas así. Disfruto haciéndolos cada vez que tengo tiempo, y eso sí, solo se los hago a la personas que me importan mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que decidieron pasar de frente a este párrafo, pues no se perdieron de nada interesante. Los que sí lo leyeron, espero no haberlos decepcionado. Otra cosa que se me ocurre escribir en esta última Noble Mirada Retrospectiva, es que les quería comunicar que desde hace algunos meses iba a iniciar un blog sobre tenis. Bueno, decir eso es muy general, en realidad, el blog que tenía pensado crear (aunque ya está creado, solo que no tiene nada) es sobre Caroline Wozniacki. ¿Quién es ella? No creo que sea necesario decirlo, pero en caso no la conozcan, pueden poner en Google su nombre, o esperar a que me decida empezar a alimentar el blog que he preparado para ella. Cosa que no sé si suceda pronto, pero que alguna vez, de todas maneras, haré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya ha pasado más de una hora que estoy escribiendo esto. El reloj me dice que son las 10:28 p.m. El programa de radio de DJ Belly ya terminó hace 28 minutos. En estos momentos no escucho nada, pero les podría contar que hoy ha sido el día "Mayonaise". ¿Qué quiere decir eso? Nada en especial, simplemente se me ocurrió escuchar durante todo el rato que estuve con Caro Carolina (mp4) ese tema de The Smashing Pumpkins.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos dos minutos entró Ella al messenger. Felizmente seguía escribiendo esto, porque si lo hubiera terminado, seguramente ya me hubiera ido a dormir o a jugar con Sophie (PlayStation), o a hacer cualquier otra cosa menos estar aquí escribiendo. Bueno... no sé si me queden muchas cosas por decir. En realidad, me parece ya haber escrito demasiado. En todo caso, me gustaría decir un par de cosas más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo largo de todo este tiempo y de cada una de las entradas que he puesto en este blog, me he podido dar cuenta de lo maravilloso que es este mundo de los blogs. No suelo leer muchos, pero pienso que cada persona tiene algo que decir, y que en algún momento nos vamos a sentir identificados con cada una de sus experiencias. Eso en cuanto a los blogs de corte personal, y en el caso de aquellos que tratan sobre temas más educativos, profesionales, etc., pues es genial que de una manera tan fácil se pueda compartir tantos conocimientos. Todos ustedes saben que odio Twitter, Facebook y afines, pero los blogs no. Por más tontos que parezcan alguna veces (como el mío), tengo la impresión que lo que sea que se dice queda mejor registrado y que no pasa tan rápido. Al final, son como un libro, una 'bitácora', o como quieran llamarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, gracias de nuevo por haberme acompañado, de alguna manera, en las Nobles Miradas Retrospectivas. Pronto tendré un blog nuevo, así que a los interesados, pues les digo que apenas lo tenga colocaré el enlace aquí mismo. "Nobles Miradas Retrospectivas" seguirá hasta que Blogger lo decida. Yo no lo borraré. Hay tantas entradas que nunca fueron publicadas, pero supongo que por algo  no salieron por aquí. Si Ella, o sea tú, M, estás leyendo esto, pues déjame decirte que este blog, como ya sabes muy bien, es muy importante para mí, porque gracias a lo que puse hace poco más de tres meses, después de leer lo que tú me escribiste, es que estamos juntos ahora, ¿no? No sé si haya tenido el valor de haber sido más directo, y por eso es que le debo tanto a este blog. Te quiero mucho más de lo que imaginas, y eso también lo sabes. Eso es todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Post datas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Los dejo con la canción que me ha acompañado la mayor parte de este día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;iframe title="YouTube video player" src="http://www.youtube.com/embed/jA3UnaKpe4E" allowfullscreen="" width="480" frameborder="0" height="390"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En un principio tuve la idea de compartirles una lista de mis canciones favoritas (algo así como  un top100), pero al final se me olvidó y recién me acuerdo, por lo que solo les diré que últimamente no dejo de escuchar The Libertines, The Fratellis, The Strokes, Phoenix, The Hussy's y Neon Trees. Lógicamente escucho otras bandas no tan 'indies', o como quieran llamarlas, pero en estos días estoy con esa onda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fin.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-2025739679942840574?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/2025739679942840574/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=2025739679942840574&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2025739679942840574'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2025739679942840574'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2011/03/fin-del-camino.html' title='Fin del camino'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/---D2eXXtKS8/TY7A1v3dQSI/AAAAAAAAAHU/Mll4wBDwXkk/s72-c/fin%2Bde%2Bcamino.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-2205891692300544670</id><published>2011-02-07T23:22:00.003-05:00</published><updated>2011-02-07T23:32:20.578-05:00</updated><title type='text'>Te llamaré M</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;El sábado fue un día extraño. Ella se fue antes de tiempo y desde ahí, empecé a hablar conmigo mismo hasta que llegó la noche. Intenté dibujarla en mi mente para sentir que estaba ahí, y decidí no llamarla por su nombre, sino solo por su inicial. Así fue como nació esto que le escribí, ya en la noche de ese sábado, mientras la seguía esperando, ya en vano, a que apareciera. Y aunque no lo hizo, yo siento que estuvo ahí y pudo dictarme cada una de las palabras que componen esta especie de canción sin música. Te quiero mucho, M.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;Te llamaré M, porque estás en el Misterio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;en ese espacio que me gusta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;que me atrae, me provoca, me cautiva&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;como el beso de tu boca&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;el enigma de tus labios&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;la calidez de tu abrazo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;el sabor de tus mejillas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Te llamaré M por ser Maravillosa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;tierna loca encantadora&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;que da vida, gracia y me fascina&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;con sus juegos a ser buena&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;buena y mala y viceversa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;dulce sí, perversa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;descubridora de mentiras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Te llamaré M por lo Mucho que te quiero&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;por tus dudas defensivas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;por tu nombre, misterio, maravilla&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;por tus manos en las mías&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;por la Luna que hoy no está&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;por el cielo en que se oculta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;por ser mi propia Luna&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;a cualquier hora del día.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-2205891692300544670?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/2205891692300544670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=2205891692300544670&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2205891692300544670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2205891692300544670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2011/02/te-llamare-m.html' title='Te llamaré M'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-6690729168685786165</id><published>2011-01-12T21:23:00.003-05:00</published><updated>2011-01-12T21:40:53.071-05:00</updated><title type='text'>The shame of my youth</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Esta tarde, en una de las tantas pero pequeñas conversaciones que comúnmente tengo con mi enamorada, y en las que termino diciendo muchas cosas de las cuales no termino estando muy seguro de querer contar, pero que forman parte de mi vida, ella dijo algo que me llamó la atención, y no por lo que decía de manera literal, sino de lo que encerraba dentro de esas palabras que casi como un susurro salieron de su boca: Me arrepiento de haberte contado eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, ustedes no saben ni nunca sabrán a qué se refería ella con "eso", pero les puedo decir que está muy lejos de lo que ustedes imaginan. Cuando ella dijo "eso" estaba haciendo mención a algo que me contó hace unos días. Una de esas cosas que forman parte de un pasado del que no estamos muy orgullosos, pero que cuando las recordamos nos pueden hacer sonreír. Al menos es lo que creo yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sucede es que, desde que ella me contó "eso", yo le empecé a dar rienda suelta a mi 'habilidad' para la 'burla'. Pero no una burla vulgar, hiriente, o degradante, sino más bien que sea capaz de hacerla reír, de decirle entrelíneas que "eso" que ella hizo me parece gracioso y que lo recuerdo muchas veces porque quiero reírme junto con ella de algo que le sucedió, así como cuando también busco hacerla reír contándole las mil y una anécdotas "vergonzosas" de las que he sido protagonista, y que trato de contarle casi diariamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, lo cierto es que al parecer a ella no le agrada mucho la idea, y desde hoy he decidido no volver a hacerle esa broma. Con esto que estoy contando, no pretendo hacerla quedar como una persona que no aguanta bromas, sino más bien, que me parece una persona genial al contarme ese tipo de cosas de su "oscuro pasado", como yo le llamo, y que le agradezco esa confianza, que, de hecho, es recíproca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, ¿a qué viene todo lo que escribí antes de esta línea?, pues a que mediante este blog, en el que también he compartido algunas cosas que quizás debí guardar solo para mí, he pensado en contarles algo de mi propio "oscuro pasado", y que forman parte de las cosas que más me avergüenzan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezaré por la que vino primero a mi mente mientras iba en el carro de regreso a mi casa pensando en este tema: Cuando era un púber, me gustaban las canciones de Britney Spears.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, aunque no lo crean, o quizás sí, no lo sé, me sabía todas las canciones de sus discos primero y segundo. Hasta me llegué a comprar unos cuantos stickers, y un par de pósters que aún debo tener por ahí, aunque ahora ya no adornando la pared de mi cuarto, sino más bien protegiendo mis zapatos de la humedad del piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra de las cosas que vino a mi mente en ese divertido viaje a mi "oscuro pasado", fue la de haber querido ser uno de los "Salserín" cuando tenía unos 8 ó 9 años. Ahora que lo pienso, gracias a Dios que recién estaba empezando a hacer uso de mi razón, sino hasta ahora me estaría rompiendo la cabeza por tratar de saber qué era lo que me hacía pensar en querer ser uno de esos niños desquiciados venezolanos. Bueno, es cierto que cantaba las canciones de Britney a mis 12, pero al menos ella era bonita... ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y siguiendo con mis confesiones más indecorosas, esta vez le toca el turno a un hecho alejado de la música, y que servirá como el broche de oro perfecto para este bochornoso pero muy divertido [al menos para mí] post:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocurrió una vez que caminaba para ir a mi antiguo trabajo. Iba escuchando música con el volumen lo suficientemente alto como para no perderme las melodías, y lo suficientemente bajo como para escuchar si alguien me llamaba de improviso. Pasé por un parque en el que había un grupo de chicas no mayores de 16 años que conversaban alegremente entre ellas. Y desde que las vi, presentí que algo raro iba a ocurrir. Nunca, o mejor dicho, casi nunca, ningún grupo de chicas se ha gastado en molestarme. Es decir, empezar a silbarme, lanzarme besitos y ese tipo de cosas que algunos llaman "coquetería falsa". Bueno, ellas lo empezaron a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya les dije, yo casi nunca había experimentado eso, entonces, me la empecé a creer un poco. Me hice el que no las escuchaba en lo más mínimo y seguí con la mirada al frente, cantando la canción que iba sonando en los audífonos de mi arrebatado mp4 (Briggite). Sin embargo, ellas continuaron con sus "piropos" y yo, ante el inusitado hecho, decidí voltear la mirada y dirigirla a ellas. No iba a hacer más, lo juro, pero una extraña fuerza se apoderó de mi mente y la obligó a mandar a mi boca las siguientes palabras: "Gracias, señoritas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¿Para qué lo hice?! Lejos de sentirse avergonzadas, las chicas, que imagino aún estaban en el colegio, me empezaron a mirar con sus rostros llenos de extrañeza, como preguntándose "¿y a este qué le pasa?", hasta que una de ellas soltó la carcajada y dijo en voz lo suficientemente alta como para que la escuche todo aquel que estaba en ese parque: "¡Se la creyó!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí pues, me la creí. ¿Y qué? Ahora ese recuerdo me hace reír como tienen idea, y la verdad es que me gusta recordarlo. Nunca lo he contado porque en serio me daba vergüenza, pero creo que es más divertido contarlo, para que así se pueda hacer bromas al respecto, no importa si el punto del chiste soy yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas han sido las cosas que más me avergonzaban y que ahora conoce todo aquel que revise este blog, si es que aún alguien lo visita. Espero los haya hecho reír al menos un poquito. Esa fue mi intención. De paso les dejo una canción que no va completamente de acuerdo con este tema, pero que bien podría acomodar algunas de sus líneas para ese fin. Porque al final, esas cosas que he contado, bien podrían ser consideradas como "Sins of my youth". Y la pregunta es para ella, "would you love me still...?".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/0PgqfobxWIs?fs=1&amp;amp;hl=es_ES"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/0PgqfobxWIs?fs=1&amp;amp;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-6690729168685786165?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/6690729168685786165/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=6690729168685786165&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6690729168685786165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6690729168685786165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2011/01/shame-of-my-youth.html' title='The shame of my youth'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-1345404463936113621</id><published>2010-12-21T23:31:00.002-05:00</published><updated>2010-12-21T23:40:57.885-05:00</updated><title type='text'>Cicatriz</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Esto debí haberlo escrito ayer, apenas leí lo que tú habías escrito. Pero no lo hice, y no sé por qué. Tal vez quise ignorarlo. Hacer la cuenta que no leí ninguna de tus palabras para verte hoy sin la necesidad de preguntarte por qué lo hiciste. Es que iba a ser complicado tocar el tema. No me imagino preguntándote por qué escribiste eso. ¿Y luego qué? Si me decías que lo hiciste sin ninguna razón, ¿qué? Si me decías que lo hiciste porque te dio la gana, ¿qué? Si me decías que lo habías escrito por la misma razón por la que yo ahora escirbo esto, ¿qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dime, pues, ¿qué? Yo no sé. Tal vez te hubiera mirado. No, no te hubiera mirado. Te hubiera evitado. Sí, eso. Porque no habría sabido qué decirte. No soy capaz de decirte ninguna de las cosas que debo. O mejor dicho, que no debo, porque sé que no está bien decírtelas. Todas las palabras que pienso decirte están mal. Y no me preguntes por qué. Sé que lo sabes, pero calla. Deja que el silencio se encargue de borrar esto. No es lo que quiero, pero es lo que debe ser. ¿Me entiendes? No es complicado. Guarda tus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me dejes explicarte lo que no te estoy diciendo. No pretendas actuar como si no supieras nada. Mejor olvida esto, "mientras no te olvides de mí". Acuérdate quién soy: el que te hace reír, con o sin ganas. Con bromas, con cosquillas. Piensa en mí como un payaso. Ese que algún día quise ser. El que se pinta la cara y se pone una gran nariz. Pero no el que te asustaba de niña. Piensa en uno bueno. Uno que solo te provoca risa. Un payaso. Eso, un verdadero payaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O un mentiroso. Recuerda mis mentiras. "Eres un mentiroso". Acuérdate de eso. Piensa en las veces que te mentía. Y luego trae a tu mente las verdades que yo mismo te decía. Porque nunca te pude mentir. Tú sabes. Soy un falso mentiroso. Inventor de historias. Hacedor de situaciones que luego admitía ficticias. "Mentiroso". Me gusta. Me gusta escucharte decirlo, porque no lo haces con maldad. Me dices mentiroso con cariño. Así lo siento. ¿Acaso me equivoco? No quiero equivocarme, aunque debería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que estar equivocado. No puedo dejar que sientas cariño por mí. Me da miedo. Temo que ese cariño se acabe sin haberlo conocido. Me aterra conocerlo y perderlo luego. Prefiero que no exista. ¿Existe? Quiero que me lo digas. Pero no debo saberlo. Es que yo... tú sabes. Ya lo debes haber supuesto. No me hagas ser más claro. Olvídalo. "¿Cómo estás?". Confundido. Quiero confundirte. Que no me entiendas. Que olvides. Pero ya es tarde. Ya lo sabes. ¿Qué hago ahora? Vuelvo al principio. No sé qué hacer, pero sé lo que no debo, o qué no debía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué haré mañana? Hola. Creo que bien. Mentira. Estoy nervioso. ¿No lo sabes? Entonces estoy bien. No te lo diré. ¿Estás molesta? Parece. Discúlpame. Te quiero... te quiero decir, digo, que tengo una nueva cicatriz.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-1345404463936113621?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/1345404463936113621/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=1345404463936113621&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/1345404463936113621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/1345404463936113621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/12/cicatriz.html' title='Cicatriz'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-8886062341375392978</id><published>2010-11-27T19:27:00.011-05:00</published><updated>2010-11-28T23:51:49.931-05:00</updated><title type='text'>La visita de Billy</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGi1E7OCZI/AAAAAAAAAD8/996ZG7GudLw/s1600/sp12.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544391649008683410" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGi1E7OCZI/AAAAAAAAAD8/996ZG7GudLw/s400/sp12.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cuando me enteré que Billy Corgan venía a Lima a tocar las canciones de los Smashing Pumpkins, me dije a mí mismo que por nada del mundo me perdía ese concierto, incluso si no conseguía trabajo. Felizmente pude conseguir dinero prestado, y luego el puesto de trabajo que necesitaba para pagar lo que pedí por la entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que tuve la entrada en mis manos estaba muy ansioso por que el día del concierto llegue. Todos los días repetía las canciones de los SP que sonaban en mi mp4, mientras iba al trabajo, a caminar, a montar bicicleta, o cuando me quedaba despierto en las madrugadas soñando con poder gritar "Stand inside your love".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin el calendario marcó el gran día (25 de noviembre), se me erizaron los vellos de la piel. Es que Smashing Pumpkins no es una banda cualquiera para mí (y para muchos otros). La voz de Billy Corgan tiene ese poder de transportarme a un espacio que nunca termino de conocer. Es como si fuera un viaje a otra dimensión, en la que mi mente se despoja de mi cuerpo y solo flota dejándose llevar por qué se yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También es recordar episodios de mi vida que no necesariamente han sido buenos, pero que la magia de Billy los transforma en hechos bellamente recordables. Es una experiencia nostálgica, pero que no queda solo en los recuerdos, sino que va más allá. Es como si volviera a vivirlos, pero sin cometer errores, o cometiéndolos pero ya sin sentir culpa, porque la voz de Billy está ahí... acompañando y adueñándose de la tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso es que no quise perderme escuchar en vivo canciones como "Disarm", o "Tonight, tonight", entre otras. Quería estar ahí, presente, escuchando y viendo cómo Billy interpreta las canciones que lo han llevado a convertirse en un genio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, llegué al estadio de la Universidad San Marcos con mi entrada a la Zona A. Entré al campo, me paré en el lugar que creí el mejor (felizmente encontré un buen sitio, muy cerca al escenario) y esperé hasta ver salir a Billy y su grupo de músicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve esperando desde cerca de las siete de la noche. El Lima Hot Festival (así se llamaba el espectáculo) ya había empezado cuando yo llegué. No escuché a la primera banda que salió (Space Bee), pero sí pude escuchar a La Mente (no es mi estilo, pero para pasar el rato o 'tonear' está bien), Leusemia (no es necesario que diga algo sobre Daniel F y compañía) y Stereophonics (me gustan unas cuantas canciones, no todas, pero la pasé bien escuchándolos). Y con esas cuatro bandas ya fuera del escenario, era el turno de que Billy haga suya la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las 10.30 pm más o menos cuando anunciaron lo que Lima tanto había estado esperando: Los Smashing Pumpkins. Es cierto, no son los SP originales, pero qué va. Al menos estaba Corgan, y eso ya era bastante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él salió y la gente lo recibió como solo un grande como él se lo merece. Después de agradecer el gesto que sus fanáticos peruanos, Billy empezó a decirnos que ése iba a ser uno de los mejores días de nuestras vidas. Aunque, al final, sentí que estuvo lejos de serlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pasa es que no escuché muchas de las canciones que quería escuchar. Había comprado mi entrada pensando en escuchar "That's the way (my love is)", por ejemplo, y no la escuché. Además, faltó "Mayonaise". ¿Qué es un playlist de los SP sin esta canción?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra cosa. La actitud de Billy. Sé que es egocéntrico, que no le interesa lo que alguien opine de lo que hace, pero creo que tampoco es para mostrarse aburrido. ¿O acaso alguien de los que fue me va a negar que se le notaba aburrido? Se notaba a leguas, aunque yo lo noté estando muy, muy cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. No me voy a poner a renegar ahora. Solo me queda decir que igual agradezco que Corgan y su nueva banda (la bajista se robó mi corazón, no por su físico, sino por la manera tan sensual de tocar) hayan venido a nuestra ciudad. Igual agradezco la sinceridad de Billy al decir que el tráfico limeño era terrible (me hizo reír mucho cuando dijo eso, incluso bromeó al decir que pensaba que nosotros, los asistentes, habíamos tenido que salir desde el día anterior para poder estar ahí). Por todo eso y por regalarme una parte de lo que creía imposible, gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí les dejo algunas fotos que tomé ese día y un video.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGje7n5MNI/AAAAAAAAAEM/X2Q9iPGTgnI/s1600/la-mente-1.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 200px; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544392368066212050" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGje7n5MNI/AAAAAAAAAEM/X2Q9iPGTgnI/s200/la-mente-1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGjfB4fnNI/AAAAAAAAAEU/atX_AvIwRrk/s1600/leusemia-1.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 200px; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544392369746451666" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGjfB4fnNI/AAAAAAAAAEU/atX_AvIwRrk/s200/leusemia-1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGjfX2VnQI/AAAAAAAAAEc/JNrlDjeV5pA/s1600/leusemia-2.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 200px; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544392375642987778" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGjfX2VnQI/AAAAAAAAAEc/JNrlDjeV5pA/s200/leusemia-2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGlOPx5neI/AAAAAAAAAFU/ROmbkMWO1qE/s1600/stereophonics-1.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 200px; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544394280442371554" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGlOPx5neI/AAAAAAAAAFU/ROmbkMWO1qE/s200/stereophonics-1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGlOYjEscI/AAAAAAAAAFc/dVMF-qN-ixg/s1600/stereophonics-2.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 200px; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544394282796102082" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGlOYjEscI/AAAAAAAAAFc/dVMF-qN-ixg/s200/stereophonics-2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGl6riOH-I/AAAAAAAAAGc/hFVWNCoGe_k/s1600/sp9.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 200px; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544395043807043554" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGl6riOH-I/AAAAAAAAAGc/hFVWNCoGe_k/s200/sp9.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGl6Dp0dQI/AAAAAAAAAGU/M_XYhQvQGXw/s1600/sp8.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 150px; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544395033101497602" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGl6Dp0dQI/AAAAAAAAAGU/M_XYhQvQGXw/s200/sp8.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGleCahJtI/AAAAAAAAAFk/7AMp6f2bx-k/s1600/sp3.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 150px; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544394551732545234" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGleCahJtI/AAAAAAAAAFk/7AMp6f2bx-k/s200/sp3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGlmV6-vnI/AAAAAAAAAF0/896Ck8jFjtk/s1600/sp4.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 150px; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544394694407929458" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGlmV6-vnI/AAAAAAAAAF0/896Ck8jFjtk/s200/sp4.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGl3le6x-I/AAAAAAAAAGE/pN9yETZ2mzQ/s1600/sp6.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 150px; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544394990642972642" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGl3le6x-I/AAAAAAAAAGE/pN9yETZ2mzQ/s200/sp6.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGl3hCNC5I/AAAAAAAAAF8/rXLpXu1KLvw/s1600/sp5.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 200px; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544394989448792978" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGl3hCNC5I/AAAAAAAAAF8/rXLpXu1KLvw/s200/sp5.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGjfvGAr0I/AAAAAAAAAEk/vQDdX2hmdzE/s1600/sp1.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 200px; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544392381882740546" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGjfvGAr0I/AAAAAAAAAEk/vQDdX2hmdzE/s200/sp1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGjf0l8siI/AAAAAAAAAEs/l8oeB40cj_8/s1600/sp2.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 200px; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544392383358874146" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGjf0l8siI/AAAAAAAAAEs/l8oeB40cj_8/s200/sp2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGl3z7sm0I/AAAAAAAAAGM/bDKj-K7nSj4/s1600/sp7.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 150px; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5544394994521774914" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGl3z7sm0I/AAAAAAAAAGM/bDKj-K7nSj4/s200/sp7.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Q2-96l7YL8k?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Q2-96l7YL8k?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/hEt4jcRdBZY?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/hEt4jcRdBZY?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-8886062341375392978?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/8886062341375392978/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=8886062341375392978&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8886062341375392978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8886062341375392978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/11/la-visita-de-billy.html' title='La visita de Billy'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TPGi1E7OCZI/AAAAAAAAAD8/996ZG7GudLw/s72-c/sp12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-1936459530561479809</id><published>2010-11-15T01:05:00.004-05:00</published><updated>2010-11-15T01:37:26.260-05:00</updated><title type='text'>Twisted Metal 2: Una pasión</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hablar de videojuegos me emociona. Me hace recordar, quizás, los momentos más felices de mi infancia y parte de mi adolescencia. Cómo no dejarme embargar por la nostalgia al rememorar esos momentos en los que me sentaba frente a un televisor, me aferraba a una manija y me sumergía de lleno en un mundo virtual maravilloso. Uno que siempre me abría sus puertas y en el que nunca me sentí ajeno, como muchas veces sí me he sentido en el mundo real.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Empecé desde muy niño, no recuerdo qué edad tenía exactamente, pero calculo que a los 5 años ya había jugado, al menos, unas dos sagas de &lt;em&gt;Mario Bros&lt;/em&gt;. Por ese entonces, para jugar Supernintendo tenía que ir a los locales donde, a cambio de una moneda de un Sol, tenía acceso para poder disfrutar del único vicio que he tenido en mi vida por una hora (o media, si es que pagaba con 50 céntimos).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jugaba de todo. Desde &lt;em&gt;Soccer 2&lt;/em&gt; hasta &lt;em&gt;Castlevania&lt;/em&gt;, y todos los juegos me gustaban. El Supernintendo fue mi debilidad por muchos años, hasta que un día descubrí una consola de color gris que funcionaba con Cd's: La divina PlayStation.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fue amor a primera vista. Me conquistó con el primer juego que probé: &lt;em&gt;3Xtreme&lt;/em&gt;. Al igual que con el Supernintendo, tenía que ir a alquilar la Playstation, aunque cobraban más (2 Soles la hora en un principio, luego fue bajando hasta 1 Sol). Pero, gracias a mis padres, cuando cumplí 13 años tuve mi propia Play en casa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ya se imaginarán las horas de horas que pasaba con mi Play. Acepto que me digan vicioso, es que en verdad lo era. Sobre todo cuando de jugar uno de los mejores juegos de la historia, sino el mejor, se trataba:&lt;em&gt; Twisted Metal 2&lt;/em&gt;. ¡Gracias por inventarlo! Gracias, de verdad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Quien no lo haya jugado nunca, no sabe lo que se ha perdido. Carros batallando en diversos lugares del mundo, luchando unos contra otros para ser los vencedores en el torneo que la mente retorcida de Calypso había preparado. &lt;em&gt;Twisted Metal 2&lt;/em&gt; era, simplemente, espectacular.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ciudades como Los Ángeles, Moscú, París, Nueva York, Holanda, Hong Kong y la Amazonía servían de escenario para los choques más violentos y los misiles más certeros entre los carros con las actitudes más belicosas jamás antes vistas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi favorito era &lt;em&gt;Spectre&lt;/em&gt;, aquel del misil capaz de traspasar paredes hasta llegar a impactar en el enemigo. Conduciendo con él me sentía seguro, rápido y audaz. Si las cosas empezaban a salir mal (su armadura no era muy buena), podía acelerar e ir en busca de la medicina que me devuelva al mejor estado. Era el carro perfecto para mí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Otro que me gustaba era &lt;em&gt;Outlaw 2&lt;/em&gt;, que, de hecho, fue el primero que usé. Lo conducía la bella oficial Jamie Roberts (en mi &lt;a href="http://illustratoon.blogspot.com/2009/03/imposible-n-3.html"&gt;otro blog &lt;/a&gt;tengo un dibujo de ella), dueña de unos ojos azules que impactaban. Aparte de hermosa (fue una de las primeras mujeres de las que me enamoré) era muy hábil al momento de enlazar con su onda magnética a los enemigos que se encontraban alrededor de su coche patrulla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Todos los carros tenían su propia característica, lo que permitía que cada jugador escoja el que mejor le acomode. &lt;em&gt;Twister&lt;/em&gt; era veloz, con un &lt;em&gt;special weapon&lt;/em&gt; (un remolino) bastante potente, pero con una armadura muy débil. &lt;em&gt;Thumper&lt;/em&gt; era el carro perfecto para el que gustaba de ir al ataque sin medir mucho las consecuencias (su gigantesca flama delantera intimidaba a cualquiera). &lt;em&gt;Warthog&lt;/em&gt; era lento, pero muy fuerte.&lt;em&gt; Mr. Grim&lt;/em&gt; era para los que se aventuraban y dejaban que la adrenalina recorra por sus venas. &lt;em&gt;Mr. Slam&lt;/em&gt; era perfecto para quienes no buscaban velocidad, pero sí mucha estrategia. Escoger a &lt;em&gt;Axel&lt;/em&gt; era demostrar que no se le temía a nada. &lt;em&gt;Shadow&lt;/em&gt; era para los más precisos al atacar. &lt;em&gt;Roadkill&lt;/em&gt; para los que con poco se sentían capaces de mucho. &lt;em&gt;Grasshopper&lt;/em&gt; para los que atacaban por sorpresa. &lt;em&gt;Hammerhead&lt;/em&gt; te hacía sentir amo de las pistas. Y &lt;em&gt;Minion&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Sweetooth&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Dark Tooth&lt;/em&gt; para los amantes de los trucos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En fin. &lt;em&gt;Twisted Metal 2&lt;/em&gt; era, es y seguirá siendo lo máximo. No habrá juego de su género que lo supere (se ha hecho varios &lt;em&gt;TM&lt;/em&gt; luego de éste, incluso para consolas más modernas como la PS2 o la PS3, pero ninguno, según mi opinión, ha sido suficientemente bueno como lo fue el &lt;em&gt;TM2&lt;/em&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Todo era muy bueno en este juego. Los gráficos, aunque en 2d, eran estupendos. Ni qué decir del &lt;em&gt;soundtrack&lt;/em&gt;, simplemente PERFECTO. Mi escenario de batalla favorito era París, pero el tema de Moscú se lleva todos mis reconocimientos. Bueno de principio a fin. Aquí, justamente, les dejo un video que he editado para esta ocasión. Disfrútenlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-c882b11fa3d14083" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v20.nonxt7.googlevideo.com/videoplayback?id%3Dc882b11fa3d14083%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1330206493%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D654704EDBA309E6D1753FF679ABB1E14747C2F16.4A2DA01C397A0B574D45FECB264AEEB93F3EFA8B%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Dc882b11fa3d14083%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3D7Z4QUkOjn3ZBdfiDSzgrGtdvW9E&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v20.nonxt7.googlevideo.com/videoplayback?id%3Dc882b11fa3d14083%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1330206493%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D654704EDBA309E6D1753FF679ABB1E14747C2F16.4A2DA01C397A0B574D45FECB264AEEB93F3EFA8B%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Dc882b11fa3d14083%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3D7Z4QUkOjn3ZBdfiDSzgrGtdvW9E&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-1936459530561479809?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/1936459530561479809/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=1936459530561479809&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/1936459530561479809'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/1936459530561479809'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/11/twisted-metal-2-una-pasion.html' title='Twisted Metal 2: Una pasión'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-2749067991976170414</id><published>2010-09-10T20:30:00.009-05:00</published><updated>2010-09-10T21:02:04.359-05:00</updated><title type='text'>¿Tienes 'face'?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No poca gente me ha preguntado por qué no tengo &lt;em&gt;Facebook&lt;/em&gt;, y mis respuestas siempre han ido variando, dependiendo del contexto de cada conversación. Por ejemplo, hace unos años, cuando el universo de las redes sociales era dominado por &lt;em&gt;Hi5&lt;/em&gt;, yo respondía que no me unía a &lt;em&gt;Facebook&lt;/em&gt; porque no lo creía necesario (había entrado a &lt;em&gt;Hi5&lt;/em&gt; por pura casualidad). Luego, con la tremenda popularidad conseguida por FB, mi respuesta varió a "no quiero hacer más rico a Mark Zuckerberg". Y ahora, tras haber demostrado un éxito rotundo a nivel mundial, no me uno a FB porque no me interesa ser parte de un todo al que no me siento integrado. Así de simple, así de claro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TIrdFI2yb2I/AAAAAAAAAC8/fUByz8DYq80/s1600/untitled.bmp"&gt;&lt;img style="WIDTH: 160px; HEIGHT: 160px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5515463774014959458" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TIrdFI2yb2I/AAAAAAAAAC8/fUByz8DYq80/s320/untitled.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tal vez mi sentencia sea demasiado radical, y puede que tarde o temprano termine siendo absorvido por este gran imperio y tenga que, aunque me duela, tragarme todas y cada de las palabras que proferí en contra de FB.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No conozco a una sola persona que no tenga FB (me refiero a mi entorno). Podría, por lo tanto, considerarme como una pequeña isla en peligro de ser conquistada. Es cierto, en esta isla no hay nada que explotar, ni espacio suficiente para habitar, pero al menos está ahí, ignorada pero muy presente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 269px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5515464120267374370" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TIrdZSvy_yI/AAAAAAAAADE/ZkKcxpjZjt4/s320/facebook_cartoon.jpg" /&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;Yo no sé cómo es que tanta gente terminó registrándose en esta web. Me parece increíble el poder de atracción de FB. No suelo revisar estadísticas, pero imagino que las adhesiones crecen cada vez más, porque si no me equivoco, ahora hasta los padres les crean las cuentas a sus hijos, aun cuando estos últimos no han nacido, y luego cuelgan las fotografías de los recién nacidos, los videos de sus primeras palabras, de sus primeros juegos, etc. ¿Será que estos niños quieren ser vistos por todos? Quizás sí. Total, a quién no le gusta que lo miren, y sobre todo, a quién no le gusta mirar. Somos 'sapos', ¿qué podemos hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los que no lo han notado, acabo de incluirme en esa pregunta. Entonces, ¿qué hago aún sin FB? No sé. No terminan de convencerme esas letritas blancas en fondo azul. Supongo que es cuestión de afinidad. Cuando no eres compatible con algo, simplemente no lo eres, por más que la sociedad te fuerce a lo contrario. Para ponerlo en un ejemplo más cercano a todos, es como cuando quieres estar con una chica (o chico, dependiendo de la opción de cada uno) y antes de 'lanzarte' te das cuenta que no funcionará, entonces decides dejarlo ahí y olvidarte de todo; algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, si es cuestión de hacerme notar, o de satisfacer mi deseo por ser visto, prefiero usar otros métodos que, aunque no tan eficaces (al menos para mí), sí van más acorde a lo que yo quiero. Por eso tengo &amp;shy;–todavía– este blog.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y cómo hago con la gente que quiero ver? ¿Acaso no he dicho que "somos sapos"? Sí, no me voy a tirar para atrás ahora, pero es que no he terminado de explicar mi situación. Voy a volver a la época del &lt;em&gt;Hi5&lt;/em&gt; otra vez. Como ya todos saben, ahí también se compartían fotos, comentarios, 'testimoniales', y un largo etcétera. Yo, como cualquiera, cuando no tenía nada que hacer, me metía a 'investigar' los perfiles de las personas que me interesaban, pero no siempre encontraba cosas agradables, o en su defecto, simplemente no encontraba nada porque el perfil no me lo autorizaba. Entonces, cuando alguna de estas cosas sucedía, yo empezaba a experimentar una frustración terrible. Sobre todo cuando averiguaba algo sobre una persona de la que estaba muy interesado. Es cierto que no todo lo que se publica o deja de publicar en una red social es cierto, pero es lo que muchos tenemos como más próximo a la realidad, y cualquier desilusión es un puñal en el corazón. Y no. No quiero ni pretendo pasar por lo mismo dos o más veces. Por eso evito crearme una cuenta en &lt;em&gt;Facebook&lt;/em&gt;, porque me conozco y sé que podría convertirme en un acosador infeliz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 280px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5515464767618485602" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TIrd--UVDWI/AAAAAAAAADM/HphHkT-XCeM/s320/face.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;Expuestas esas razones, puedo agregar una más. &lt;em&gt;Facebook&lt;/em&gt; se ha convertido en la red social más popular de todos los tiempos (de aquí a unos años, otro Mark Z. creará un fenómeno que lo supere, como lo están intentando un grupo de estudiantes con la inminente llegada de &lt;em&gt;Diaspora&lt;/em&gt;, web que busca mejorar los puntos débiles de FB –¿privacidad?– y hacerse así de millones de usuarios criticones del actual monarca de las redes sociales), y estoy seguro que lo seguirá siendo, lo cual lo constituye en el sitio de moda, y eso sí que no es para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, ayer estuve revisando los blogs del diario &lt;em&gt;El País&lt;/em&gt; de España, y me topé con uno titulado "&lt;a href="http://blogs.elpais.com/pop-etc/2010/09/todo-dios-postea-en-facebook.html"&gt;Reírse de Facebook, un pasatiempo global&lt;/a&gt;". Graciosísima la manera en que los mismos usuarios se burlan de esa red social (porque apuesto a que los que hicieron esas parodias tienen sus cuentas muy bien actualizadas). Pero no solo FB es ridiculizado, sino también otras web como &lt;em&gt;Twitter&lt;/em&gt; (cómo odio el surgido verbo "twittear"), &lt;em&gt;e-bay&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;YouTube&lt;/em&gt;. Para no perdérselo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;·········································································&lt;br /&gt;*Buscando las imágenes que acompañan a este post, me topé con una ingente cantidad de personas que odian FB. Entonces, si FB es tan odiado, ¿por qué es que tiene tantos registrados? Contradicciones de la vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-2749067991976170414?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/2749067991976170414/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=2749067991976170414&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2749067991976170414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2749067991976170414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/09/tienes-face.html' title='¿Tienes &apos;face&apos;?'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/TIrdFI2yb2I/AAAAAAAAAC8/fUByz8DYq80/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-6430214338383651247</id><published>2010-08-26T02:44:00.002-05:00</published><updated>2010-08-26T02:47:07.279-05:00</updated><title type='text'>Cumpleaños en Lima</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/THYb1KuXVrI/AAAAAAAAACs/ENoGGBoSH_0/s1600/labocadelcielo_0166.JPG"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5509621794360219314" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/THYb1KuXVrI/AAAAAAAAACs/ENoGGBoSH_0/s400/labocadelcielo_0166.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Este año Lima se ha portado mal conmigo, quizás porque yo también me he portado mal con ella. Este año Lima no me gusta, no me seduce, no me encanta. Y no lo digo por su caos urbano o por sus constantes contrastes que no terminan nunca de encajar. Lo digo porque este año Lima empezó muy calurosa, abrumadora, sofocante. El sol (¡cómo lo detesto!) siempre brillaba borrando la típica y cautivante sábana grisácea del cielo. Lima no es lo que era. Lima era más feliz sin sol. Lima me enamoraba con sus inviernos, pero este año ha decidido terminar nuestra relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los inviernos de Lima eran los mejores (y los únicos) que he vivido. Y lo que los hacía aun más queridos por mí, era que yo nací en agosto, un día como hoy, en los que normalmente llueve mucho, el cielo es oscuro, la neblina cubre todo lo que está a la vista y no paro de temblar. Pero esta vez no. Este invierno ha sido soleado, sin lloviznas y con horizontes despejados. Nada tuvo de limeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, lo único que pido como regalo de cumpleaños es un día de invierno de verdad. Quiero salir a tomar un café y un helado acompañado de las gotas que caen del cielo. Quiero ocultarme en la neblina y escuchar el paso del viento. Quiero que Lima me contagie su ánimo gris, que no tiene por qué ser triste. Quiero caminar sintiendo frío, casi congelarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Podrías regalarme lo que te pido, Lima, como un último presente después de esta ruptura? Luego, si quieres, pon el sol en tu cielo para siempre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-6430214338383651247?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/6430214338383651247/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=6430214338383651247&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6430214338383651247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6430214338383651247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/08/cumpleanos-en-lima.html' title='Cumpleaños en Lima'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7Vby7nZInoE/THYb1KuXVrI/AAAAAAAAACs/ENoGGBoSH_0/s72-c/labocadelcielo_0166.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-8258451254275312693</id><published>2010-08-07T22:28:00.004-05:00</published><updated>2010-08-19T23:14:46.605-05:00</updated><title type='text'>Adicción inesperada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ver televisión no es mi pasatiempo favorito. Prefiero hacer otras cosas en mi tiempo libre, como jugar Playstation, navegar en internet, limpiar mi pequeña y misia colección de autos de juguete, o simplemente ponerme a escribir cualquier cosa que se pudiera considerar un poquito más que un garabato. Sin embargo, no puedo negar que a veces me he quedado pegado a la TV viendo alguno que otro programa, tanto educativo o cultural, como mera basura (realities de VH1, por ejemplo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las series de televisión no las sigo mucho. La única que ha sido capaz de mantenerme enganchado y hacerme ver religiosamente ha sido &lt;em&gt;&lt;a href="http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2007/06/adis-gilmore-girls.html"&gt;Gilmore girls&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;. De ahí, nunca más vi una serie con tanta atención y expectativa. Lo que pasó con las chicas Gilmore no lo volví a vivir con &lt;em&gt;The Big Bang Theory&lt;/em&gt;, por ejemplo. &lt;em&gt;Two and a half men&lt;/em&gt; tampoco logró hacer lo que Lorelai y compañía pudieron. Tal vez se deba a que ninguna de estas dos series las logré ver desde el inicio y que, cada vez que las sintonizaba, tenía la mala suerte de ver los mismos capítulos que ya había visto y con los cuales ya me había reído bastante. Aunque debo admitir que hasta ahora, por más veces que los haya visto, igual me sigo riendo con sus continuas repeticiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando People+arts pasó a ser Liv (12 de abril de 2010) anunciaron unas cuantas series que me tentaron a seguirlas. La primera fue &lt;em&gt;Parenthood&lt;/em&gt;. La razón por la que quise seguir esta serie fue única y exclusivamente porque Lauren Graham (ex &lt;em&gt;Gilmore girls&lt;/em&gt;) aparecía en el reparto. Se estrenó un jueves a las 10 de la noche, un horario perfecto para no perdérmela. La vi desde el primer capítulo hasta el final, casi siempre en su horario de estreno (las veces que no podía, veía las repeticiones en la madrugada). No sé si pueda ser objetivo en evaluar una serie con mi actriz favorita, pero en realidad, dejando de lado mis preferencias, creo que mereció la pena verla aunque por momentos se volviera algo tediosa. Tal vez la cantidad de personajes mareaba un poco, pero la historia, según mi propio juicio, se dejaba entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra serie que me llamó muchísimo la atención fue &lt;em&gt;Life unexpected&lt;/em&gt;. En ésta no actuaba ninguna actriz que me gustara, es más, ni siquiera conocía a ninguno de los actores que aparecían en la promoción de la serie. &lt;em&gt;Life unexpected&lt;/em&gt; me atrajo de manera genuina, tal y como lo había hecho &lt;em&gt;Gilmore girls&lt;/em&gt; hace un tiempo atrás. Sin embargo, había un problema con esta serie: su horario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué tenía que ser emitida los lunes a las 10 de la noche? De verdad tenía muchas ganas de ver esta serie, pero por mi trabajo se me hacía imposible verla. Cada vez que veía &lt;em&gt;Parenthood&lt;/em&gt;, en los cortes comerciales se anunciaba &lt;em&gt;Life unexpected&lt;/em&gt;. Sentía como si Liv se burlara de mí recordándome que no podía ver lo que quería. Quería resignarme, pero no podía. Siempre mantenía la necesidad de querer ver la serie. Verla por internet era el único recurso que me quedaba, pero nunca me he sentido cómodo usando una Pc o una laptop como si fuera un televisor, así que descartaba esta opción ni bien asomaba por mi cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo siguió igual hasta que llegó el día del final de temporada de todas las series de Liv. Vi el final de &lt;em&gt;Parenthood&lt;/em&gt;, pero no vi un solo capítulo de &lt;em&gt;Life unexpected&lt;/em&gt;. Sin embargo, ocurrió lo impensado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 26 de julio (lunes) salí temprano del trabajo. Cuando digo "temprano" me refiero a las 11 pm, lo que significa que llego a mi casa pasada la medianoche. Igual no llegaría a ver la repetición del primer capítulo de &lt;em&gt;Life unexpected&lt;/em&gt;, o al menos eso pensaba. Como al día siguiente no tenía que ir a trabajar debido a un cambio por las fiestas patrias, me quedé con el televisor y la laptop encendidos por casi toda la madrugada. Más o menos a las 3 am, mientras revisaba algunos blogs y cambiaba de canal por el simple arte de cambiar, caí en Liv y adivinen qué estaba a punto de empezar. Sí, por fin, inesperadamente, &lt;em&gt;Life unexpected&lt;/em&gt; estaba frente a mis ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hice la laptop a un lado y me quedé pegado a la serie. Estaban repitiendo la repetición (valga la redundancia) del primer capítulo y yo lo estaba viendo. Desde el primer segundo en que Lux (Britt Robertson) apareció en escena, supe que iba a ser una serie de la cual me iba a convertir en seguidor. Lo confirmé cuando aparecieron 'Baze' (Kristoffer Polaha) y Cate (Shiri Appleby). Otra vez, tal y como pasó con &lt;em&gt;Gilmore girls&lt;/em&gt;, la fórmula humor-drama funcionó en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa misma noche, durante los cortes, iba buscando en mi laptop dónde poder descargar la serie completa. Ya para el final del capítulo que estaba viendo por TV, tenía descargado el segundo en mi ordenador. No lo dudé dos veces. Usé mi laptop como si fuera un televisor sin importarme las resistencias que esto me haya producido en el pasado. Y así fue que me quedé hasta cerca de las 6 de la mañana viendo &lt;em&gt;Life unexpected&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lógicamente, esa mañana dormí hasta muy tarde. Cuando desperté tuve que hacer las cosas que usualmente me mantienen ocupado los días que estoy en casa, pero antes de que acabara el día, me aseguré de tener todos los capítulos descargados para armar mi propia maratón del sábado siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca había visto una serie por tantas horas continuas. Solo una vez, recuerdo, vi una maratón de &lt;em&gt;Gilmore girls&lt;/em&gt; por Warner Channel, pero no la vi completa porque luego tuve que salir. Después de aquella vez, nunca más. &lt;em&gt;Life unexpected&lt;/em&gt; se volvió un tanto adictiva, y me gustó sentir esa especie de adicción de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una serie que juega con unos guiones que se entrelazan de la manera más inesperada. Al menos es lo que pienso después de ver la primera temporada más de una vez. Parece como si cada palabra pronunciada por los protagonistas tuviera una repercusión en la escena siguiente. Los diálogos son sencillos y ágiles. Hay partes muy chistosas y otras que invitan a la reflexión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tengo que decir algo en contra de la serie, pues creo que a los actores aún se les nota que están, justamente, actuando. Creo que hace falta algo más de soltura y de calidad en las expresiones. Imagino que este es un problema común de las series que recién empiezan. Por ejemplo, hasta en &lt;em&gt;Friends&lt;/em&gt; ocurrió (por nombrar una de las series más exitosas). Sino, comparen cualquier capítulo de su primera temporada con uno de la quinta o la sexta y verán una gran diferencia en la complementación de los actores con sus respectivos papeles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, después de todo esto, ¿se emitirá una segunda temporada? Según lo que he leído en algunos portales, parece que sí. Yo ya estoy impaciente. Sé que no la podré ver en su horario habitual, pero tal y como ocurrió con la primera temporada, la descargaré apenas encuentre que ha sido colgada en algún centro de descargas. Por lo pronto, para los que estén interesados, aquí les dejo el &lt;a href="http://www.mejorenvo.com/descargar-serie-15173-15209.html"&gt;link&lt;/a&gt; de la 'first season'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para los que no tengan idea de la serie, aquí les dejo la promoción para ver si quedan enganchados. No la conseguí con subtítulos, pero creo que se entiende muy bien así no se tenga mucha idea del idioma. Enjoy!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Np_h7RW6lzc&amp;amp;hl=en_US&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Np_h7RW6lzc&amp;amp;hl=en_US&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-8258451254275312693?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/8258451254275312693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=8258451254275312693&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8258451254275312693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8258451254275312693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/08/adiccion-inesperada.html' title='Adicción inesperada'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-292521262544722425</id><published>2010-05-13T23:28:00.002-05:00</published><updated>2010-05-13T23:41:38.722-05:00</updated><title type='text'>Dalevueltero por siempre</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hay un momento en mi vida que no lo puedo tomar como UN SIMPLE PERIODO[2] cualquiera. Fue una época en la que me hubiera quedado gustosamente ESTANCADO[3]. Si hago una INTROVERSIÓN[1] un poco más profunda, me atrevería A[3] decir que esa etapa bien podría ser el mejor ejemplo de un SÍMBOLO DE LIBERTAD[1], porque la música de DALEVUELTA[1] (la mejor banda de Lima, incluso LA DEL PAÍS[1]) me daba la sensación de omnipotencia para hacer todo lo que quisiera, aunque cuando le contaba A UN AMIGO[2]: "QUIERO SER UN RAMONES[2]", él decía entre risas "SUEÑA SOÑADOR[2]".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de sus palabras, yo no sentía FRUSTRACIÓN[1], al contrario, me animaban para, al menos, intentarlo. Por eso un día, TAL VEZ[2] en un acto de INOCENCIA[2], con mi viejo tuve una conversación ENTRE PADRE E HIJO[3] en la que le pedí una guitarra para mi cumpleaños. A él la idea le cayó COMO UNA PATADA[1], porque aparte de que yo no sabía tocar ni una nota, PARTE DEL PROBLEMA[1] era que se trataba de un regalo caro. Sin embargo, luego de pedirle que me tuviera FE[3] y de decirle que aprender lo tomaría como un DESAFÍO[3], terminé con Rory (mi guitarra) entre mis manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio todo fue muy difícil. Me daba RABIA[3] no poder memorizar las notas y las tenía que apuntar en un papel. Con la cantidad de hojas que usé, bien se podría haber formado un nuevo MUNDO DE PAPEL[3]. Los días pasaban y no se percibía ALGÚN CAMBIO[1] positivo en mi tarea. Un día, harto de tantos fracasos, renuncié. Era común en mí desistir, ya lo había hecho antes. Esta vez se trataba de otra ESPERADA TRAICIÓN[2] a mis promesas. Todos sabían que las cosas que prometía no serían más que MENTIRAS[3]. Me sentí mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no podía reclamarle nada a nadie porque para hacerlo debería tener en cuenta que se tiene que EMPEZAR POR UNO MISMO[2], y lógicamente yo siempre salía perdiendo. Por eso decidí darles otra oportunidad a Rory y a mí mismo. A los pocos días, como si un ÁNGEL[3] musical hubiera atravesado el CRYSTAL[3] de mi ventana y me hubiera rociado un poco de su talento, pude, por fin, acompañar a LA VOZ DEL SILENCIO[3] con algo de SIMPLEMENTE PUNK[1]. Rory y yo lo habíamos logrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de todo lo que he contado, todavía me faltaba algo para ser un Dalevueltero: Ir a un concierto de ellos. Desde que los escuché por primera vez había querido estar presente en una tocada en la que ellos participaran. Tenía un cd en el que ellos tocaban "INAUGUREICHON[1]" en vivo, y me parecieron súper divertidos. Pero hasta ese momento con las justas los había visto 35 MINUTOS POR TELEVISIÓN[1] en el fenecido programa Teve Insomnio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esa razón solía molestarme como cuando hay MOMENTOS DE SOL[3] y me lleno de ODIOS[1] incomprensibles (porque detesto el calor), y cuando me preguntaban por qué no había ido nunca a verlos, no encontraba RESPUESTAS[3]. Quizás era porque no me daban permiso, pero sabía que algún día tenía que ir y felizmente ese día ocurrió un 23 de julio de 2005.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía que en el pogo me metería una MASACRE[2] de aquellas, así que antes de salir de mi casa puse una chompa en el INTERIOR[1] de mi morral para cubrirme un poco los golpes de la espalda. Sé que algunos ven el pogo como un acto de Retardo Mental (R.M.[2]), pero para mí es el PARAÍSO[2] en la Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de continuar, debo darle las GRACIAS[2] a mi amiga que me acompañó a uno de los mejores conciertos de mi vida. Sin proponérselo, ella contribuyó a que ese día sea más especial aun. No sé si esté bien, pero en gratitud podría escribir algunos CUENTOS PARA ELLA[1]. Podría contar por ejemplo cuando, ese mismo día, mientras la buscaba en medio de tanta gente después del pogo, me tropecé con un tipo que bebía un vaso de cerveza que se le derramó encima y yo, AL PEDIR PERDÓN[1], vi que él me miraba como queriendo decir "¿Quieres una CANCIÓN PARA TU MUERTE[2]?", y me empujó haciéndome caer. En el suelo yo esperaba con otro vaso de PLÁSTICO PODER[2] defenderme, aunque felizmente todo quedó ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribir todo esto ha sido como una CARTA AL RECUERDO[3], uno de los mejores, sin duda. &lt;em&gt;Very PRITI&lt;/em&gt;[2]. Ha sido el mejor INTRO[2] para esta especie de JUEGO[3] retórico. Cuando no pude ir a su último concierto pensaba "Jorge, Dlv HOY[2] (5/12/2009) está en el escenario por última vez Y TÚ NO ESTÁS[1], POR (la) PUTA[2] madre. ¡A MÍ QUÉ CHUCHA TU[2] graduación!", pero igual no pude ir. Hubiera defraudado a mis padres. Por eso ahora dejo de lado todo FALSO GLAMOUR[1] y digo "Dalevuelta, SIEMPRE SERÁS[3] mi banda favorita". Si algún día hubiera una oportunidad más para verlos en vivo, iría de todas maneras para fortalecer aun más este lazo de SANGRE Y SANGRE[3] (así no entienda qué quisieron decir con "LAS MANZANAS DEL PERRO[3]") y cantar y gritar incluso si en la CANCIÓN N° 37[2] me quedo sin voz.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/JamQHXDHoyM&amp;amp;hl=en_US&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/JamQHXDHoyM&amp;hl=en_US&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;···········································································&lt;br /&gt;*El texto contiene el nombre de cada una de las canciones de los tres primeros álbumes de Dalevuelta (1=Fuimos lo que somos, 2=A mí qué chucha tu... y 3=Mundo de Papel). Están absolutamente todas, oKKK[2]?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-292521262544722425?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/292521262544722425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=292521262544722425&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/292521262544722425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/292521262544722425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/05/dalevueltero-por-siempre.html' title='Dalevueltero por siempre'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-6928589777936147708</id><published>2010-03-26T20:35:00.000-05:00</published><updated>2010-03-26T20:36:46.418-05:00</updated><title type='text'>Cuenta regresiva</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hay muchas cosas que no sé de mí mismo. Por ejemplo, cuando me preguntan cuál es mi color favorito, nunca sé qué responder. Me gustan el azul, verde, negro, blanco y otros colores que no sé cómo se llaman, pero no sé si prefiera a alguno en especial. Lo mismo me sucede con las comidas, la música, los chocolates y cosas así. Ahora, lo que acabo de escribir no quiere decir que me preocupe por averiguar alguna respuesta, pues nunca lo he hecho y creo que nunca lo haré, pero imagino que todo eso forma parte de mi personalidad indecisa, insegura y vacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé en qué momento dejé de tener respuestas para cosas tan fáciles de responder, pero, si mal no recuerdo, esta situación me ha venido persiguiendo desde hace más de 5 años, y la verdad es que nunca me he preocupado por resolverla. Ahora, todo este tema tiene que ver con la situación que voy a explicar en las siguientes líneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si alguien sabe que no puedo dormir por las noches (no sé por qué, para variar). Para mí, las madrugadas son como una especie de consultorio sicológico, en las que mi cama es el diván perfecto para empezar a divagar con mis tantos pensamientos. Uno de ellos fue el de preguntarme cuánto tiempo más estaré escribiendo en este blog. Sé que al iniciar esta bonita aventura dije que deseaba que fuera para siempre, pero últimamente ese "para siempre" ha ido llegando a su fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche en que surgió esa pregunta intenté darme miles de respuestas que me llevaran a creer que todavía el "para siempre" estaba vigente, pero ninguna me convenció, por lo que decidí que ya era tiempo de preparar la última Noble Mirada Retrospectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como es de esperarse, hacer esto no es algo que me haga feliz, porque a lo largo de todo este tiempo (casi cuatro años, si se toma en cuenta lo que escribí desde mi primer blog, en un alojador distinto, desde setiembre de 2006) le he agarrado harto cariño a mi huachafa bitácora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay muchas razones para no querer cerrar este blog. Quizás la más importante sea la parte de los comentarios que algunos lectores dejan después de dedicar parte su tiempo a leer las cosas que escribo. Es ese feedback el que le ha dado vida a este blog. Cuando yo visito blogs no suelo dejar comentarios porque me da una flojera terrible hacerlo, por esa razón es que valoro muchísimo los comentarios que recibo, aunque sean pocos en comparación con otras bitácoras que son capaces de recibir el total de mis comentarios en apenas minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra de las razones que me frena un poco en mi decisión de abandonar las "nobles miradas...", es la del hecho de compartir mis ideas con alguien más que no sea yo mismo. Publicar las cosas que escribo, al final, resultó siendo una especie de terapia muy efectiva a fin de desahogar las mil cosas que solía guardar dentro de mí antes de empezar a tener un blog. También me ayudó a creer que alguna vez podría convertirme en una de las cosas que más he querido siempre: escritor. Sin embargo, después de hacer un breve repaso por todas las "nobles miradas...", me doy cuenta de que estoy demasiado lejos de lograr esa meta. Acéptalo, Jorge, jamás serás un escritor; o como diría un amigo extranjero, "face it, dude".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, esos son algunos de los motivos por los que no quiero deshacerme de mi blog. Sin embargo, aun con todo eso, creo que este humilde espacio virtual ya cumplió su ciclo. Como dije al principio de todo esto, no encuentro una razón lógica para tal decisión, pero es algo que siento que debe ser así, aunque no de manera tan radical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de ahí es de donde viene el título de este post: haré que la "despedida" se desarrolle paulatinamente, sin apuro, a través de los diez siguientes [y últimos] posts que publicaré. Los contenidos que trataré serán diferentes, de alguna manera, a lo que suelo escribir por aquí. He pensado, también, incluir algunos elementos a fin de darle un aire distinto a mi blog. Si los llegase a poner, espero que les gusten, sino, son libres de criticar. Yo soy el primero en la lista de críticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cuántas personas lleguen a leer este post, pero así sea solo una [o ninguna], les diré muchas gracias por haberle dado un vistazo a mi blog. Tengo la sensación de que será una larga y bonita despedida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora mismo siento pena por tener que publicar esto, pero es algo que ya he decidido. Además, el día que llegue el último post, seguramente, escribiré más sentimentalismos. Por ahora está bien. Estoy bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-6928589777936147708?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/6928589777936147708/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=6928589777936147708&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6928589777936147708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6928589777936147708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/03/cuenta-regresiva.html' title='Cuenta regresiva'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-3216266554326918102</id><published>2010-03-07T22:54:00.004-05:00</published><updated>2010-03-07T23:00:35.504-05:00</updated><title type='text'>Respiro</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Aún me parece olerte,&lt;br /&gt;pero no puedo hacer más,&lt;br /&gt;solo olerte,&lt;br /&gt;o creer que te huelo,&lt;br /&gt;y extasiarme con tu olor&lt;br /&gt;imaginándote pegada a mi cuerpo&lt;br /&gt;rozándote, frotándote,&lt;br /&gt;oliéndote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces de mañana,&lt;br /&gt;otras por la noche,&lt;br /&gt;de madrugada&lt;br /&gt;con la pared llena de sombras&lt;br /&gt;de formas imposibles&lt;br /&gt;como el hecho de tenerte&lt;br /&gt;tan cerca de mi cuerpo&lt;br /&gt;oliéndote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y respiro de tu aroma,&lt;br /&gt;de tu olor inconfundible.&lt;br /&gt;Aspiro y vivo&lt;br /&gt;y no quiero exhalar nunca&lt;br /&gt;porque siento que te pierdo,&lt;br /&gt;que te termino de perder,&lt;br /&gt;y yo quiero seguirte amando,&lt;br /&gt;amándote y oliéndote.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-3216266554326918102?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/3216266554326918102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=3216266554326918102&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3216266554326918102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3216266554326918102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/03/respiro.html' title='Respiro'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-1740956577929141454</id><published>2010-02-26T00:45:00.003-05:00</published><updated>2010-02-26T02:09:11.768-05:00</updated><title type='text'>Desenlace (Conversaciones Improbables IV)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nunca más alguien me volvió a hablar. Ni mientras viajaba en el bus, o esperaba sentado en una plaza, ni mucho menos cuando miraba el mar. Nadie más se volvió a acercar para preguntarme por un libro, por una aventura, o por si estaba loco. Nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras veía a la gente pasar desde mi posición en cualquiera de los tres escenarios, quería encontrar, como sea, a una Natali, una Rose, o una Romina, mas nunca logré encontrar siquiera a una de ellas. Todos se iban sin mirarme. Todos menos un niño que me preguntó qué hora era y yo no le supe responer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi mente circulaban ideas de lo que cada una de ellas estaría haciendo: Natali podría estar metida en su Mac tratando de aprender a ser una gran hacker como Lisbeth Salander; Rose estaría ya en su país –o en el país de quién sabe quién– y odiándome por no haber llegado nunca a la cita; y Romina, pues seguro que salvando más vidas, porque era lo único que llegué a saber de ella, aparte de su belleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un amigo, un día, me preguntó "¿las extrañas?". Pues claro que sí. ¿Cómo no lo voy a hacer? Después de todo, lo que pasó con ellas fue increíble. Tanto que hasta ahora no me lo creo. Natali me pareció una mujer muy inteligente, Rose muy aventurera, y Romina muy bella. Todas eran el complemento perfecto para mí: bruto, tímido y feo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Y por qué no saliste con ninguna de ellas después?". Si te contara..., le respondí. Y ahora les cuento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Natali me había dado su número, pero yo no le di el mío. Y no porque no haya querido, sino porque ella no lo quiso recibir. "Tú tienes que llamarme", me dijo después de entregarme el papelito con su nombre y número de celular apuntados. "El secreto te lo digo cuando me llames". Le pedí que me soltara alguna pista, algo que no me dejara tan en el aire. "Va a ser mejor que te lo diga otro día, créeme", fue lo último que me dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, mientras caminaba por la avenida de La Colmena para ir a trabajar, pensé que sería buena idea pasar previamente por el jirón Quilca para comprar la segunda parte de Millennium, y así poder tener un pretexto más para llamar a Natali. Y así lo hice. Con el libro en mi poder retomé el camino hacia mi trabajo, pero al ver la hora y notar que aún era muy temprano para entrar, decidí sentarme en una de las bancas de la Plaza Mayor. Fue ahí que conocí a Rose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación con Rose hizo que me olvidara por completo de Natali y de Lisbeth Salander. Pero una vez que estuve trabajando –y leyendo las primeras páginas del libro de rato en rato–, me volví a acordar de ella. ¿Qué debía hacer ahora? ¿Salir con Rose y olvidarme de Natali y de su secreto? ¿Qué ganaba saliendo con Rose? Igual se iba a ir dentro de poco. ¿Qué ganaba llamando a Natali? El develamiento de un secreto que, aunque no sabía por qué, pensaba que me iba a gustar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron las 11 de la noche y tenía que tomar una decisión. Me fui a mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro día tuve que trabajar de amanecida y recién pude salir del trabajo alrededor del mediodía. A pesar de estar cansado y con mucho sueño, me dieron ganas de ir a Miraflores, al Malecón de la Reserva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé mucho hasta llegar a un lugar donde pensé no encontrar a ningún sereno o cualquier persona que pudiera interrumpir mis pensamientos. Había pasado muchísimo tiempo desde que estuve en el malecón por última vez. Al ver a nadie a la izquierda y derecha, trepé el muro que separa la vereda del acantilado y me paré muy cerca de la cima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraba la inmensidad del mar, algunos surfistas realizando arriesgadas maniobras y alguno que otro bañista. Escuchaba cómo rompían las olas y el chirriante sonido de sus retiradas en la orilla. Pensaba en llamar a Natali, en prestarle el libro que traía en mi mochila. Imaginaba a Rose insultándome en inglés y contándole a Kat sobre el &lt;em&gt;fucking&lt;/em&gt; peruano que había conocido. Tocaba con la yema de mis dedos el papelito que me había dado Natali. Lo tocaba y lo tocaba hasta que lo dejé volar. "No te merezco, Natali", pensé cuando lo solté. Y mientras lo veía flotar por encima de todo lo que había visto antes, escuché que Romina me llamaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pensé que Romina, una chica realmente muy bonita, aceptaría la extraña propuesta que le había hecho. Cuando se acercó y me tendió su mano para que la ayudara a trepar el muro, simplemente no lo creía. Permanecimos sentados y callados por algo más de cinco minutos. Yo la miraba de soslayo de vez en cuando y noté que ella, de verdad, estaba mirando el mar. Seguro por su mente pasaba la idea de que ambos lo estábamos mirando al mismo tiempo, pero no era así. Apenas nos acercamos al borde del abismo, yo no paré de buscar el papelito que había soltado al aire apenas unos minutos antes. Tuve suerte de encontrarlo. Aún flotaba a lo lejos, y yo lo miraba y lo miraba hasta que quedó fuera del alcance de mi vista, detrás de ese manto invisible del olvido, allá por la cruz que está en Chorrillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego me paré, le di gracias por acompañarme ese momento, y me fui. Ella me dijo algo. No sé lo que fue, y no lo quiero saber, aunque seguramente habrá dicho: "Jorge, estás loco".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-1740956577929141454?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/1740956577929141454/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=1740956577929141454&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/1740956577929141454'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/1740956577929141454'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/02/desenlace-conversaciones-improbables-iv.html' title='Desenlace (Conversaciones Improbables IV)'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-7304516187256342658</id><published>2010-02-20T01:15:00.000-05:00</published><updated>2010-02-20T01:16:04.295-05:00</updated><title type='text'>Conversaciones improbables III</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;–¡¿Qué haces, estás loco?!&lt;br /&gt;–¡¿Qué?!&lt;br /&gt;–¿Estás loco?&lt;br /&gt;–¿Por qué lo preguntas?&lt;br /&gt;–No pensarás saltar, ¿no?&lt;br /&gt;–Ah... No, no, para nada...&lt;br /&gt;–Entonces, ¿qué haces ahí parado? Te puedes caer.&lt;br /&gt;–Solo estaba mirando el mar.&lt;br /&gt;–Me está dando nervios verte tan cerca de ese abismo. ¿No puedes verlo desde acá?&lt;br /&gt;–Sí, pero... Bueno, está bien. No quiero ponerte nerviosa.&lt;br /&gt;–¡Vaya! Por fin.&lt;br /&gt;–Listo. Disculpa por preocuparte.&lt;br /&gt;–Me estás malinterpretando. No estoy preocupada por ti. Solo no quiero ser testigo de una tragedia. Estaba preocupada por mí misma, en todo caso.&lt;br /&gt;–Bueno... gracias por la sinceridad. Esperaré que te vayas para volver a estar donde estaba.&lt;br /&gt;–¡Oye, te puedes caer!&lt;br /&gt;–Pero tú ya no vas a ser testigo de eso. ¿Qué te preocupa?&lt;br /&gt;–Ay, ya... está bien, me preocupé un poquito, pero no por ti, por si acaso, sino por tu familia, tus amigos, hasta quizás tu enamorada. Piensa en ella un poquito, ¿no?&lt;br /&gt;–Bueno... no voy a pensar en ella porque no existe, pero sí en mi familia. Seguro que a alguno de ellos le debe chocar si llegara a morirme.&lt;br /&gt;–¿Pero qué dices? ¡Claro que sí! A toda tu familia le importas. No seas tonto.&lt;br /&gt;–Oye, pero yo no me quiero suicidar, solo quiero ver el mar desde ahí.&lt;br /&gt;–¿Y cuál es la diferencia con verlo desde aquí?&lt;br /&gt;–Que desde ahí nada me distrae.&lt;br /&gt;–¡¿Oye, qué tienes?! Ya, sabes qué, mejor me voy. No quiero seguir perdiendo mi tiempo con un loco suicida.&lt;br /&gt;–Discúlpame si fui un poco grosero, por favor.&lt;br /&gt;–No. Y no me pidas disculpas. No tengo por qué dártelas. No eres nada mío y yo tampoco no soy nada tuyo. Chau.&lt;br /&gt;–Al menos déjame saber tu nombre antes de que te vayas. Si me llegara a pasar algo hoy, me gustaría que mientras voy cayendo en el infierno, recuerde el nombre de la persona que intentó rescatarme o, mejor dicho, salvarme.&lt;br /&gt;–Estás loco, ¿no?&lt;br /&gt;–Quizás.&lt;br /&gt;–Me das un poco de miedo, ¿sabes? Pero te voy a decir mi nombre solo porque te he conocido en una muy extraña circunstancia.&lt;br /&gt;–¡Vale!&lt;br /&gt;–Bueno, soy Romina, señor suicida. Un susto, ojo, SUSTO, conocerlo.&lt;br /&gt;–Ja ja ja... Bueno para mí ha sido muy halagador que una chica como usted me haya prestado un poquito de atención.&lt;br /&gt;–Déjate de formalismos y dime tu nombre, oye...&lt;br /&gt;–Pero si fuiste tú la que empezó con los formalismos. ¿No te acuerdas que me llamaste "señor suicida"?&lt;br /&gt;–Ja ja... pero eso fue de broma.&lt;br /&gt;–Bueno, entonces yo te seguí la broma.&lt;br /&gt;–Ya, dime cómo te llamas de una vez, ¿o no me lo piensas decir? Porque no te voy a rogar, tampoco, ah...&lt;br /&gt;–No, no, si no me estoy haciendo de rogar. Solo estoy... Mi nombre es Jorge.&lt;br /&gt;–Jorge, el suicida, ja ja ja...&lt;br /&gt;–¿Y tú? ¿Romina, el ángel guardián?&lt;br /&gt;–Ja ja, chistoso...&lt;br /&gt;–Tú eres la que empieza.&lt;br /&gt;–Ya, bueno, no te diré más. Me voy.&lt;br /&gt;–¡No!, no te vayas. O sea... me has caído bien, y yo pensaba pasar un momento más contigo.&lt;br /&gt;–¿Qué?&lt;br /&gt;–O sea... no me malinterpretes...&lt;br /&gt;–¿Malinterpretarte? Si no he pensado nada...&lt;br /&gt;–No, o sea... no quise decir eso.&lt;br /&gt;–¿Entonces qué quisiste decir?&lt;br /&gt;–No sé... ya mejor olvídalo.&lt;br /&gt;–¡No! Dime qué quisiste decir.&lt;br /&gt;–Pero es que... no hace falta...&lt;br /&gt;–¿Cómo que no? Yo no tengo ni la más mínima idea de lo que pueda estar pasando por tu cabeza... ¿qué me crees? ¿síquica o algo así?&lt;br /&gt;–Ja ja... no, solo es... ¡Vamos! Tú me entiendes. Sabes lo que quiero decir.&lt;br /&gt;–Jorge, no puedo ser más clara contigo. De verdad no lo sé. Tienes que decírmelo.&lt;br /&gt;–Pero si es obvio...&lt;br /&gt;–Pues yo no me doy cuenta.&lt;br /&gt;–¿De verdad?&lt;br /&gt;–Deja de jugar conmigo y dímelo.&lt;br /&gt;–¿Prometes no molestarte si te digo?&lt;br /&gt;–Depende de lo que me digas.&lt;br /&gt;–Pero yo no quiero que te molestes.&lt;br /&gt;–Mira, lo único que conseguirás si sigues con esto, es que no solo me moleste, sino que me enfurezca.&lt;br /&gt;–¡No, no! Por favor...&lt;br /&gt;–Ya, entonces dime.&lt;br /&gt;–Está bien. Lo que pasa es que quiero que hagas algo conmigo. Nada malo, por si acaso.&lt;br /&gt;–¿Quieres que haga algo contigo?&lt;br /&gt;–Sí.&lt;br /&gt;–¿Qué cosa?&lt;br /&gt;–¿Lo vas a hacer?&lt;br /&gt;–Depende de lo que me pidas.&lt;br /&gt;–No es nada malo.&lt;br /&gt;–Jamás haría "algo malo" contigo, ¿estás loco?&lt;br /&gt;–Ya te dije que creo que sí.&lt;br /&gt;–Ay, ¿sabes qué?, ya me voy ahora sí.&lt;br /&gt;–No, por favor.&lt;br /&gt;–No, sí. De verdad. Tengo cosas que hacer.&lt;br /&gt;–¿Qué cosas?&lt;br /&gt;–Tengo que... Un momento, no tengo que darte explicaciones.&lt;br /&gt;–Pero lo ibas a hacer...&lt;br /&gt;–¡No!&lt;br /&gt;–Sí.&lt;br /&gt;–Bueno, me agarraste desprevenida.&lt;br /&gt;–Tú también.&lt;br /&gt;–¿Yo también qué?&lt;br /&gt;–Me agarraste desprevenido...&lt;br /&gt;–¿Cuándo?&lt;br /&gt;–¿Cómo que cuándo?&lt;br /&gt;–No sé, pues.&lt;br /&gt;–Al momento de conocernos.&lt;br /&gt;–¿Ah?&lt;br /&gt;–Yo estaba parado justo ahí, viendo y escuchando el mar. Estaba tan desconectado de todo cuando, de pronto, escuché que tu voz me decía algo. Entonces volví a este mundo y lo primero que vi fue a ti, una chica muy bonita que me estaba diciendo algo. Mirarte me sorprendió tanto, que de verdad casi me caigo.&lt;br /&gt;–¿Qué estás hablando?&lt;br /&gt;–No digo que estoy enamorado de ti. En ningún momento he querido decir eso.&lt;br /&gt;–Pues, déjame decirte que más te vale.&lt;br /&gt;–Sí, más me vale no enamorarme de alguien tan bonita como tú.&lt;br /&gt;–Estás siendo algo ridículo, ¿sabes?&lt;br /&gt;–Siempre he sido ridículo.&lt;br /&gt;–Pues yo no hablo con personas ridículas, así que chau.&lt;br /&gt;–Antes de que te vayas...&lt;br /&gt;–¿Qué cosa? Apúrate, habla.&lt;br /&gt;–¿Me harías un favor?&lt;br /&gt;–¿No te basta con que te haya salvado la vida?&lt;br /&gt;–Pero si no me la has salvado. Ya te dije que no pensaba saltar.&lt;br /&gt;–Bueno, ¡ya! Está bien. ¿Qué tipo de favor?&lt;br /&gt;–Uno muy simple.&lt;br /&gt;–¿Cuál?&lt;br /&gt;–Primero dime la verdad. ¿Tienes cosas que hacer?&lt;br /&gt;–No tengo que decirte eso.&lt;br /&gt;–Es necesario que me lo digas.&lt;br /&gt;–Es que todo esto me parece tan extraño. Tú me pareces tan extraño. Estoy algo asustada. No sé qué hago hablando contigo...&lt;br /&gt;–No me tengas miedo, por favor.&lt;br /&gt;–Pero tú no ayudas a que eso suceda.&lt;br /&gt;–¿Y si te dijera que jamás te haría daño y que después de hoy no me volverás a ver?&lt;br /&gt;–¿Por qué? ¿Te vas a matar?&lt;br /&gt;–No.&lt;br /&gt;–¿Entonces?&lt;br /&gt;–Solo te digo que no creo que nos volvamos a ver. Eso es todo. Estoy seguro de que esta es la primera y última vez que converso contigo.&lt;br /&gt;–Yo no quisiera que eso pase.&lt;br /&gt;–¿No?&lt;br /&gt;–Me has caído bien, después de todo y a pesar de todo.&lt;br /&gt;–¿Entonces me vas a hacer el favor que te voy a pedir?&lt;br /&gt;–Solo si es algo que yo pueda hacer.&lt;br /&gt;–Estoy seguro que sí.&lt;br /&gt;–Dime, entonces.&lt;br /&gt;–Quédate a mirar el mar conmigo un minuto en silencio.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-7304516187256342658?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/7304516187256342658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=7304516187256342658&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7304516187256342658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7304516187256342658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/02/conversaciones-improbables-iii.html' title='Conversaciones improbables III'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-344012371638655752</id><published>2010-02-16T14:18:00.003-05:00</published><updated>2010-02-16T14:25:07.783-05:00</updated><title type='text'>Conversaciones improbables II</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;–¡Hola!&lt;br /&gt;–¿Hola?&lt;br /&gt;–¿Hablas tú inglés?&lt;br /&gt;–A little bit, but I think it could be helpful.&lt;br /&gt;–For sure!&lt;br /&gt;–So tell me, what you need?&lt;br /&gt;–Wait. Please, let me introduce myself first. I’m Rose, from Wisconsin. You have an idea where is it?&lt;br /&gt;–Well, not exactly, but I’m pretty sure it’s in USA.&lt;br /&gt;–Ha ha ha… well done, buddy!&lt;br /&gt;–Now is my turn. I’m Jorge. Nice to know you.&lt;br /&gt;–Nice to know you too, George. Now I’m gonna tell you why I asked you for some help.&lt;br /&gt;–I’m hearing.&lt;br /&gt;–Ha ha ha… well, the thing is that I have arrived here two days ago and I’m on my own. A friend came with me but she’s got sick, so I needed someone to tell me what to visit, eat and that kind of things, you know…&lt;br /&gt;–I got you… I think… You want to know something about Lima, right?&lt;br /&gt;–Exactly! I have heard about the food you have. They say it’s extremely delicious. What would you recommend me to try? I love eating so whatever you recommend me will be ok.&lt;br /&gt;–Well, our food is fascinating, but I’m not plenty of time to tell you all the dishes you could try. However, be sure you don´t leave Lima if you haven´t tried one of my favorites before: Lomo Saltado.&lt;br /&gt;–Terrific! I´m gonna write it on here in my notebook.&lt;br /&gt;–That would be a good idea. Before I forget, write this too: carapulcra. But, there’s something you need to know about this previously, because it’s very…&lt;br /&gt;–Tasty?&lt;br /&gt;–No, ha ha ha… I mean, it’s very tasty, but “tasty” is not exactly the word that I was looking for. However, what I’m trying to say is that Carapulcra includes some ingredients that may affect your stomach, ha ha ha…&lt;br /&gt;–Oh… I think I got you…&lt;br /&gt;–Sorry, my English is not so good…&lt;br /&gt;–Oh, no, no… it’s well enough for me.&lt;br /&gt;–Thanks.&lt;br /&gt;–You’re welcome, ha ha ha.&lt;br /&gt;–Well, Rose, I think it’s time for me to go.&lt;br /&gt;–So quickly? You have work to do?&lt;br /&gt;–Yes, I ought to be at my workplace by 4.&lt;br /&gt;–It’s 3.43. Where do you work?&lt;br /&gt;–The building over there. That’s my workplace.&lt;br /&gt;–Oh, I see… what were you doing here? Why you weren’t working?&lt;br /&gt;–Because I didn’t have to be there so early. I’m not gonna work for free ha ha ha… Also, since you’ve been here, it’s been such a good time, good conversation…&lt;br /&gt;–Ha ha ha… I would say the same. You’ve been so gently.&lt;br /&gt;–Well, I’ve been gently because that’s what I have to do. It’s good for us, the Peruvians, to give the tourists the best treatment they could receive.&lt;br /&gt;–Yeah! But not everybody acts like you.&lt;br /&gt;–Maybe… I don’t know. I’m just doing what I consider is correct.&lt;br /&gt;–And more than that…&lt;br /&gt;–Well… ha ha… if you say so.&lt;br /&gt;–I really do.&lt;br /&gt;–In that case, thanks for being so gently too.&lt;br /&gt;–You’re welcome, ha ha ha…&lt;br /&gt;–Where are you staying? I mean the hotel…&lt;br /&gt;–I booked one over here. I don’t remember the name, but it’s pretty near.&lt;br /&gt;–And how is it there? Good?&lt;br /&gt;–Well, I can’t complain. The room and the baths are always clean. The service is ok. I’ve been in several countries where I passed very bad moments, but here I’ve been having a good time til now.&lt;br /&gt;–Well, at least you know other countries.&lt;br /&gt;–What about you? What countries you know?&lt;br /&gt;–I know nothing but Peru.&lt;br /&gt;–You must be kidding me, right?&lt;br /&gt;–No, I’m just being very honest.&lt;br /&gt;–Can’t believe you. But, If you think about it, you don’t need to travel to anywhere, because your country seems fantastic. You’re lucky guys. According to what I’ve read, you have beaches, beautiful mountains, an extraordinary wildlife and Machu Picchu, of course.&lt;br /&gt;–Would you believe me if I said I don’t know Machu Picchu?&lt;br /&gt;–No way! Why not?&lt;br /&gt;–‘cause it’s expensive.&lt;br /&gt;–Hmmm… I’m going to take a plane to Cusco tomorrow. You can join me if you want…&lt;br /&gt;–Oh, no… That’s not possible, thank you anyway.&lt;br /&gt;–Why not? C’mon, George!&lt;br /&gt;–I don’t know you and you don’t know me enough to be that close.&lt;br /&gt;–What’s wrong with that?&lt;br /&gt;–I don’t know… Our cultures are very different.&lt;br /&gt;–C’mon George, We could have an amazing experience there.&lt;br /&gt;–No doubt about that, but… you know… That’s something that I’ve never done before. So…&lt;br /&gt;–Well, it’s ok. I’m not going to force you, but if you change your mind, let me know, ok?&lt;br /&gt;–I don’t think so, but thanks again for the invitation.&lt;br /&gt;–Don’t worry. This is the number of the hotel. You can ask for me or for Kat, my friend. I’m gonna be there til tomorrow afternoon.&lt;br /&gt;–Well… Thanks.&lt;br /&gt;–I’m going to try the dishes you’ve told me today.&lt;br /&gt;–Choose one. Both of them at the same time will not be healthy for you.&lt;br /&gt;–I will consider your advice.&lt;br /&gt;–You know, Rose? I’ve been thinking and I came up with an idea. Would you like to continue this conversation tonight?&lt;br /&gt;–Are you dating me?&lt;br /&gt;–Well… not exactly, but sure, why not? as an informal date. What do you say?&lt;br /&gt;–It’s not the best way to date me, but sure. I think it would be a good idea. What time are you going to pick me up?&lt;br /&gt;–Well, I’m going to be free by 11. Is it ok if we meet at 11.30?&lt;br /&gt;–Well… it’s very late, but I suppose it won’t take so long, will it?&lt;br /&gt;–Oh, no. About an hour, is it fine?&lt;br /&gt;–I think it’s perfect.&lt;br /&gt;–Are you sure?&lt;br /&gt;–Yeah! Why do you ask?&lt;br /&gt;–I don’t know… It’s been a long time since I dated a woman for the very last time. You don’t have idea how nervous I am right now.&lt;br /&gt;–Don’t be nervous. I’ve already said yes.&lt;br /&gt;–You’re right, but I didn’t expect a “yes” as a possible answer, ha ha ha.&lt;br /&gt;–Ha ha ha… you’re making me laugh, George. You’re such a good person.&lt;br /&gt;–I really hope we can have a good time together tonight.&lt;br /&gt;–Me too. Maybe I can convince you to join me tomorrow.&lt;br /&gt;–If you look as pretty as you do now, I’m done, ha ha ha.&lt;br /&gt;–Thank you!&lt;br /&gt;–Well… I suppose I’d better be going to work, before it gets too late.&lt;br /&gt;–Yeah. Thanks for everything.&lt;br /&gt;–Thank you for being so nice with me.&lt;br /&gt;–Ha ha ha…&lt;br /&gt;–So… See you tonight, right?&lt;br /&gt;–Of course. Don’t make me wait so long, please!&lt;br /&gt;–I’ll try. If I get late, I call you, ok?&lt;br /&gt;–Ok. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-344012371638655752?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/344012371638655752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=344012371638655752&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/344012371638655752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/344012371638655752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/02/conversaciones-improbables-ii.html' title='Conversaciones improbables II'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-182264600537461558</id><published>2010-02-04T17:47:00.001-05:00</published><updated>2010-02-04T18:26:30.237-05:00</updated><title type='text'>Conversaciones improbables I</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;–Hola.&lt;br /&gt;–¿Hola?&lt;br /&gt;–Hola, disculpa, pensarás que soy una especie de loca por hablarte así nada más, pero es que veo que estás leyendo Millennium y… bueno, me encanta ese libro.&lt;br /&gt;–Ah… sí. En realidad, ya lo leí y… sí, me gustó un montón.&lt;br /&gt;–¡Es fascinante! ¿Has leído la trilogía completa?&lt;br /&gt;–Lamentablemente, no. Solo tengo “Los hombres que…”. Me lo regaló mi hermana hace poco, pero quiero comprarme los dos que faltan.&lt;br /&gt;–Ay, igual yo. O sea, solo he leído ese. No me alcanzó el dinero para comprar los otros dos.&lt;br /&gt;–Sí, pues. Están carísimos.&lt;br /&gt;–Sí. Los venden pirateados, pero no quiero caer en la tentación… ja ja ja.&lt;br /&gt;–Ja ja ja. Sí, pues. Yo tampoco. Pero imagino que el otro mes ya tendré el dinero necesario.&lt;br /&gt;–Ay, no me digas eso que me da envidia.&lt;br /&gt;–¿Por qué?&lt;br /&gt;–Porque yo no sé si tendré plata, ja ja ja.&lt;br /&gt;–Ah… bueno, yo tampoco. Solo lo decía por decir, ja ja ja.&lt;br /&gt;–¡Qué vivo eres!&lt;br /&gt;–¿Cómo?&lt;br /&gt;–Ay, discúlpame, porfas.&lt;br /&gt;–¿Qué cosa quieres que te disculpe?&lt;br /&gt;–El haberte dicho eso, pues.&lt;br /&gt;–¿Qué cosa, pues?&lt;br /&gt;–¿”Qué vivo eres”?&lt;br /&gt;–Ah… eso fue lo que dijiste…&lt;br /&gt;–¿Qué? ¿No me habías escuchado?&lt;br /&gt;–Sí. Sí te escuché, solo que no te había entendido.&lt;br /&gt;–Ay, entonces no te hubiera dicho nada. ¡Qué torpe!&lt;br /&gt;–Ah… sí.&lt;br /&gt;–¿Qué? ¿Ahora tú me agredes?&lt;br /&gt;–¡No! Nada que ver. Me refería a que sí, que era mejor que no me hubieras dicho nada.&lt;br /&gt;–¿Seguro?&lt;br /&gt;–Nunca confíes en un desconocido.&lt;br /&gt;–¡Ah, qué chistoso!&lt;br /&gt;–No, es que no nos conocemos, pues. Soy Jorge. Ahora sí puedes confiar en mí.&lt;br /&gt;–Ja ja ja… yo soy Natali, y aún no estoy segura de que puedas confiar en mí.&lt;br /&gt;–Ja ja ja. Bueno, no importa, intentaré ganarme tu confianza hasta bajar del carro.&lt;br /&gt;–A ver si puedes…&lt;br /&gt;–¿Me estás retando?&lt;br /&gt;–No sé.&lt;br /&gt;–¿En qué momento esta conversación se convirtió en un desafío?&lt;br /&gt;–No sé, pero creo que tú tienes la culpa, ja ja ja.&lt;br /&gt;&amp;shy;–¿Yo? ¿Qué fue lo que hice?&lt;br /&gt;–No sé. Nada, seguro. Estoy loca. ¿Dónde vives?&lt;br /&gt;–No le voy a decir adónde vivo a una loca, y que conste que tú misma lo has dicho.&lt;br /&gt;–Ay, ya pues. ¡Qué pesado! ¿Así eres siempre?&lt;br /&gt;–Siempre que me lo permiten, sí.&lt;br /&gt;–Pero yo no te lo permito.&lt;br /&gt;–Si no me lo permitieras, no te reirías.&lt;br /&gt;–Ay, ¡qué espeso! Todas te las sabes, ¿no?&lt;br /&gt;–No. En realidad sé muy pocas cosas. No sé dónde vives, ni qué edad tienes, ni qué haces, ni nada de ti; excepto tu nombre y que te gusta Millennium.&lt;br /&gt;–Bueno tienes razón, pero yo tampoco sé más de ti.&lt;br /&gt;–Dime dónde vives o tu edad primero, y luego yo te diré lo mismo.&lt;br /&gt;–¿Y por qué no es al revés: tú primero y yo después?&lt;br /&gt;–Porque yo ya te dije que puedes confiar en mí, en cambio tú no me has dicho eso.&lt;br /&gt;–¡Ay, qué vivo! –perdona–. Está bien, ya puedes confiar en mí.&lt;br /&gt;–¿Me gané tu confianza?&lt;br /&gt;–Alégrate, que sí.&lt;br /&gt;–¡Misión cumplida!, entonces.&lt;br /&gt;–Ya, ya. Apúrate, dime dónde vives antes de que me arrepienta, ja ja ja.&lt;br /&gt;–Ja ja ja… bueno vivo bien lejos. En Ventanilla. ¿Tú?&lt;br /&gt;–Asu… ¿en Ventanilla? ¿Y qué haces por acá?&lt;br /&gt;–Nada… voy a encontrarme con una amiga. Justamente para prestarle el libro.&lt;br /&gt;–¿Tu amiga o tu novia?&lt;br /&gt;–Ja ja ja… he dicho AMIGA. Ahora dime dónde vives, o mejor dime cuántos años tienes.&lt;br /&gt;–Te responderé las dos preguntas, “chico que tiene AMIGA”. Vivo en Pueblo Libre y tengo 21, ¿tú?&lt;br /&gt;–Uno más que tú.&lt;br /&gt;–Pareces de 20.&lt;br /&gt;–Y tú pareces de 21.&lt;br /&gt;–Ay, gracias.&lt;br /&gt;–De nada.&lt;br /&gt;–¡Qué chistoso!&lt;br /&gt;–No soy chistoso. Solo he dicho que pareces de tu misma edad. Nada más. No lo he dicho por molestarte.&lt;br /&gt;–¿Sí, no?&lt;br /&gt;–Sí. ¡De verdad!&lt;br /&gt;–Ya, bueno. Mejor cuéntame de tu novia.&lt;br /&gt;–Que no tengo novia.&lt;br /&gt;–Ay, ya. Entonces de tu AMIGA.&lt;br /&gt;–En primer lugar, no es mi “AMIGA”. En segundo lugar, no voy a hablar de alguien que no está. Y por último, ya voy a bajar.&lt;br /&gt;–¿Bajas en el Jockey? Si es así, yo también bajo allí.&lt;br /&gt;–Sí. Voy a bajar allí, pero no creo que sea buena idea que bajemos juntos. Ya te dije, no voy a estar solo.&lt;br /&gt;–¿Y quién dice que voy a irme contigo?&lt;br /&gt;–No sé. Pensé que querías seguir con esta extraña conversación.&lt;br /&gt;–Sí, es verdad. Sí quería, pero tú no quieres y yo no te voy a rogar. Además, yo me voy a encontrar con una amiga, también.&lt;br /&gt;–Bueno, entonces, chau.&lt;br /&gt;–¿Chau?&lt;br /&gt;–Sí, chau.&lt;br /&gt;–¿Y qué pasó con la tecnología?&lt;br /&gt;–¿Tecnología? No te entiendo.&lt;br /&gt;–Celular, mail, facebook… ¿nada?&lt;br /&gt;–¿Me vas a dar tu número? –bajo en el Jockey.&lt;br /&gt;–Pensé que me lo ibas a preguntar. Además que así me podrías llamar cuando tengas la segunda parte de Millennium.&lt;br /&gt;–¡Verdad! Había olvidado que fue Lisbeth Salander la que hizo que nos habláramos.&lt;br /&gt;–Si no hubieras tenido ese libro en la mano, esta chica tan bonita ni te hubiese mirado.&lt;br /&gt;–¿Quieres decir que te has rebajado a hablar conmigo solo por un libro? No te creo nada.&lt;br /&gt;–Es verdad, no estoy bromeando.&lt;br /&gt;–Entonces, chau.&lt;br /&gt;–Mentira, ¿cómo crees? Ya puedes confiar en mí, ahora sí.&lt;br /&gt;–No quiero confiar en ti… todavía.&lt;br /&gt;–Ay, ya pues. Y te digo un secreto.&lt;br /&gt;–¿Qué secreto?&lt;br /&gt;–¿Vas a confiar en mí?&lt;br /&gt;–Dime qué secreto… ¿tengo algo en la ropa?&lt;br /&gt;–¡No!&lt;br /&gt;–Entonces, dime qué secreto.&lt;br /&gt;–No hay trato.&lt;br /&gt;–No me dejes con la intriga. ¡Dime qué secreto!&lt;br /&gt;–Solo si me dices que confías en mí.&lt;br /&gt;–Vale.&lt;br /&gt;–Dilo: “Confío en ti, Natita linda”.&lt;br /&gt;–Ja… no voy a decir eso.&lt;br /&gt;–Ja ja ja. Quería ver cómo reaccionabas…&lt;br /&gt;–¿Y reaccioné bien?&lt;br /&gt;–Sí. Creo que sí.&lt;br /&gt;–Ahora dime el secreto.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-182264600537461558?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/182264600537461558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=182264600537461558&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/182264600537461558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/182264600537461558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/02/conversaciones-improbables-i.html' title='Conversaciones improbables I'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-425831036002063</id><published>2010-01-16T23:42:00.002-05:00</published><updated>2010-01-16T23:49:09.153-05:00</updated><title type='text'>¡Vengan esos 5, Li5!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Qué fechas recuerdas? En mi caso, seguramente que no más de 10. Y no solo por tener mala memoria (en algunas ocasiones), sino también porque no he tenido muchas fechas para recordar. Sin embargo hay una que me llama muchísimo la atención porque creo ser de los pocos que pueden recordar un aniversario como ése. Para ser sincero, debo admitir que no hubiera sido capaz de recordar una fecha así, de no haber sucedido justo el mismo día en que termina un año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día yo no tenía nada planeado, solo esperaba que mis padres me dejen solo en la casa para poder escuchar música a alto volumen y recibir el nuevo año de una manera muy distinta a la de la mayoría de personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquellos días –estoy habando de diciembre de 2004– no tenía aún Internet en mi casa, por lo que para poder hacer vida social en el Messenger, tenía que ir a una cabina pública. Por lo general alquilaba una hora, pero siempre me quedaba la sensación de querer quedarme más tiempo. Ese día solo alquilé una hora, pero me hubiera quedado toda la noche conversando con la persona que estaba a punto de conocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas abrí mi cuenta, apareció una de esas ventanas que te informan que alguien te ha agregado. Por esa época yo aceptaba a la mayoría de los que me agregaban porque andaba metido en muchas comunidades virtuales, y por eso no tenía sentido rechazar a las personas que me agregaban sin antes conocerlas un poquito siquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella también pasó por lo mismo, es decir, también le apareció esa ventana en su cuenta al momento de iniciar sesión, por lo que nunca pudimos descubrir quién había agregado a quién.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo lo que conversamos ese día, pero de lo que sí estoy seguro es que no fue nada de lo que comúnmente uno suele conversar con alguien que recién conoce por Messenger. Es más, no supe dónde vivía, o qué edad tenía hasta la siguiente semana que la volví a encontrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella fue, sin dudarlo en lo más mínimo, la primera persona que despertó un interés inusual en mí. Nunca supe qué es lo que me atraía de ella, pero me gustaba no poder descubrirlo. Sentía que con ella nunca me aburriría, porque siempre teníamos de qué conversar. Por eso, no pasó mucho tiempo para que mi despistado corazón empezase a sentir algo que no debía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no lo culpo. A veces resulta beneficioso sentir esos extraños hormigueos en el estómago, aun cuando no exista reciprocidad. De las experiencias se aprende, y yo puedo decir que de ésa aprendí muchísimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ella supo todo lo que yo sentía, las cosas cambiaron terriblemente entre nosotros. Las peleas empezaron a ser una infeliz constante en nuestras conversaciones. Yo pensaba que se podía convencer a una persona de intentar sentir lo mismo por uno, pero ella me enseñó inconscientemente que eso es imposible. Lástima que entenderlo me costó muchísimo: cerca de un año sin comunicarme con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio actué como una persona rencorosa. Sentía que todavía la quería, pero también deseaba que sufra al menos un poquito por “todo lo que me había hecho”. Lógicamente ella no me hizo nada más que mostrarme la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya todo parecía perdido, cuando creí que de ella solo me quedaría un ambiguo recuerdo, sucedió lo inesperado. Como el resurgimiento de la mitológica ave fénix, las cenizas de nuestra calcinada relación se regeneraron y convirtieron en una infranqueable y flamante amistad. No sé cómo pasó, pero de un momento a otro empezamos a compartir millones de cosas, como las de al principio de todo, cosas que me hicieron pensar que el tiempo que estuvimos sin saber nada el uno del otro sirvió para darme cuenta –o darnos cuenta, no sé– de que el destino a veces hace buenas jugadas, pero que para que funcionen necesita poner a prueba ciertos requerimientos, que hasta ahora me resultan imposibles de entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen, creo que fueron cerca de 9 meses los que nos pasamos sin decir nada. Después de ese tiempo, las cosas mejoraron notablemente. Ahora hasta conversamos por móvil, cosa que hace un par de años parecía imposible. Lo mejor de todo es que no gastamos en las llamadas, porque nos metimos en esas promociones de habla lo que quieras por una recarga de unos cuantos soles, y la verdad es que no me arrepiento de haber elegido su número.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella es lo más cercano que tengo a una mejor amiga en estos momentos. Me causaría mucha tristeza si la conexión que tengo con ella se viera mermada bajo cualquier circunstancia. Si eso sucediese, los cinco años que la conozco no serían más que un recuerdo, y no quiero que eso suceda. No otra vez. No después de haberme acostumbrado a su manera de ser, a sus bromas, a sus momentos de seriedad –ja, ja, ja&amp;shy;–, a sus ideas e incoherencias, a sus “dos puntos aparte y comillas”, a sus locuras, porque aunque nunca lo acepte, ambos sabemos que está loca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si ella me considere tanto como yo. Es un hecho que me gustaría que sea así, pero eso no significa que me desespere por saberlo. Me basta con que me cuente lo que le pasa, y que escuche las cosas que yo le tenga que decir. O simplemente que me llame para pasar un momento agradable, como cuando dieron un concierto de Linkin Park (la banda que me dijo era su favorita, y mía también, el primer día que la conocí) por MTV y ambos nos llamamos al mismo tiempo para verlo juntos de alguna manera: ella desde su casa y yo desde la mía. Gestos como ése son los que me hacen tenerle tanto aprecio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si en este primer lustro he sido capaz de ganar una amiga así, espero que ella, en los años que vienen, sepa que en mí puede ganar un amigo que, al menos, se acordará de que cada 31 de diciembre hay una fecha genial por recordar. ¡Feliz aniversario!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Este post debió aparecer el 31 de diciembre de 2009, pero por razones que ni yo mismo me puedo explicar, recién aparece hoy. Con éste doy por finalizado el período de post atrasados. Espero no volver a tener inconvenientes parecidos en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Seguramente nunca leas este post, porque sé que nunca revisas mi blog. Es más, creo que ni sabes que tengo un blog. No importa, no pienso decírtelo, porque sé que igual no lo leerías, jajaja.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-425831036002063?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/425831036002063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=425831036002063&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/425831036002063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/425831036002063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/01/vengan-esos-5-li5.html' title='¡Vengan esos 5, Li5!'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-6608607715213601575</id><published>2010-01-15T17:10:00.001-05:00</published><updated>2010-01-15T17:12:17.728-05:00</updated><title type='text'>Resumen demorado de 2009</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El 2009 me quedó corto. No sé si fue porque se pasó demasiado rápido, o es que yo estuve demasiado flojo y dejé que los días pasen sin hacer nada de lo que me había propuesto hacer para ese año. Seguramente la segunda opción es más cercana a la realidad, pero tampoco pretendo quedar tan mal, y por primera vez no me echaré la culpa de todo lo que me pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no me estoy quejando de nada, al contrario, creo que el año que acabamos de pasar ha sido, en su mayoría, bueno para mí. Aquí les dejo un breve resumen de mi 2009.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre, enero y febrero son los peores meses  que pueden según mi punto de vista, y en el 2009 no fueron la excepción. El calor los hace absolutamente intolerables, y bien saben ustedes que el verano no es ni será mi estación favorita del año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque el sol siguió brillando –y sobre todo quemando– por muchos meses más, las cosas mejoraron rotundamente el mes siguiente, exactamente el 26 de marzo. ¿Por qué? Las casi 50 mil personas que estuvimos en el Estadio Nacional esa noche, coincidiremos en afirmar que fue la mejor de nuestras vidas. Bruce Dickinson y compañía tomaron Lima y nos regalaron un concierto memorable, y hasta ese momento inimaginable. Hay muchos, como yo, que hasta ahora no creemos lo que sucedió, que seguimos pensando que se trató de un sueño fabuloso, pero las fotos, los videos y la imagen del gran Eddie ante nuestros extasiados rostros nos confirman que todo fue real. Iron Maiden en Lima. Inigualable. Prometieron volver en dos años. Los esperamos el 2011, y para esa fecha, prometo estar en primera fila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los meses de abril y mayo hice las veces de Director de un diario. Mis compañeros de la universidad, que fueron los que estuvieron a mi cargo, cumplieron con su “labor” de distintas maneras: unos lo hicieron bien, otros mal, y otros realmente dieron pena. Yo me colocaría en el segundo grupo, porque considero que mi desempeño, si bien no fue el mejor, fue bastante aceptable para ser la primera vez que tenía a mi cargo algo tan grande, aunque se tratase de una simple tarea universitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junio empezó muy mal. Apenas en el quinto día del mes sucedió un lamentable suceso en la selva del Perú. El “Baguazo” significó la pérdida de alrededor de 30 vidas humanas, entre ellos policías, y de las que todo peruano debe sentirse responsable. ¿Es posible tener este tipo de enfrentamientos por temas enteramente políticos? Es más, ¿es justo que se acabe con la vida de cualquier persona bajo cualquier excusa? A mí no me parece, y juro que ese día me sentí realmente avergonzado. Peor cuando tuve que revisar las fotografías que llegaron a la revista en la que trabajo. Imágenes realmente desgarradoras. Habría que tener la sangre bien fría para no sentirse tocado por algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no todo fue malo en junio. Si me detengo a analizarlo un poquito, podría decir que fue uno de los meses más satisfactorios para mí. Como ya sabrán algunos que siguen este blog, desde diciembre del año pasado practicaba en el Archivo de una conocida revista, pero desde el 22 de junio empecé una nueva etapa en la misma revista. Fue un cambio de área que ya se había prolongado bastante tiempo, y del que ya había perdido todas las esperanzas de que se realice. Pero cuando por fin se dio me sentí un poquito, una cantidad casi imperceptible, más importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro de los hechos que ocurrió en junio y que significó un pequeño paso hacia adelante en mi vida, fue el de acabar la universidad. Ya escribí sobre este tema anteriormente, así que para no ser repetitivo, solo lo resaltaré como uno de los hechos que marcaron el año que se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En julio empecé a acostumbrarme a las amanecidas de mi nuevo trabajo. Siempre me he sentido muy cómodo en las noches. Recuerdo que cuando aún estaba en el colegio soñaba con poder trabajar en las madrugadas, porque pensaba que sería genial trabajar sin que el sol esté afuera evaporizando las pocas neuronas que tengo. Julio, aparte de un tímido invierno, significó empezar a ver uno de mis tontos ideales cumplido. Como paréntesis les contaré que en este mes fui a mi primer paseo organizado por la gente de la revista. Fue una bonita experiencia y me permitió desempolvar un poquito mis escasas dotes de arquero. Increíblemente tapé aceptablemente bien aquel día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si todos sepan que mi cumpleaños es en agosto, en todo caso ya lo saben. Pero no por eso me gusta este mes, mas sí por las riquísimas lloviznas que cubren gran parte de sus días. Este año no hemos tenido un invierno claramente representado, pero al menos durante este mes nos libramos del sol algunas mañanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana antes de mi cumpleaños hice mi primera gran adquisición con mi propio dinero. Seguramente después de conocer cuál fue esta “compra”, muchos pensarán que soy un inmaduro, o que soy un completo zonzo. La verdad es que no me importa, y lo digo bien clarito y si quieren pongan la frase en mayúsculas. Se trata de mi Play Station 2, cariñosamente conocida como “Sophie”. Gracias a ella he podido sobrevivir al aburrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mamá regresó de viaje a inicios de agosto. Es genial tenerla a ella de nuevo. Es la persona con la que mejor me llevo en mi familia. Me atrevería a decir que es la única persona con la que puedo hacer cualquier estupidez sin que me quede mirando como a un bicho raro, porque sabe que su hijo puede ser completamente demente en algunas ocasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a ser absolutamente sincero y diré que guardo nada de setiembre. Quizás haya sido un mes fugaz, no lo sé, pero si miro octubre, claramente se vislumbra un hecho fortuito y feliz: El regreso de Dj Belly a la radio Doble Nueve. Fue el sábado 3 de octubre, pero tampoco escribiré más, porque ya lo he hecho antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué ocurrió en noviembre? Nada fuera de lo normal. Lo único quizás sobresaliente, pero muy mínimamente, es que volví a retomar la escritura de mi supuesta novela. A propósito, la he vuelto a dejar de lado, pero creo que pronto me pondré a escribir de nuevo. Al menos eso espero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente diciembre, el mes de más acontecimientos según lo que me pasó a mí. Primero fue mi graduación. La más entusiasmada fue mi madre. Mi papá también, lo mismo que mi hermana. Debe de ser porque me quieren y fue solamente por ellos que tuve que asistir a esa ceremonia. Sin embargo, no voy a negar que fue algo emocionante estar ahí y recibir un cartón que espero tenga alguna importancia. Pero si hay algo que debo resaltar muy bien de diciembre, eso es, sin ninguna duda, el hecho de que por fin dejé de ser practicante. Me sentí mejor cuando me cambiaron de área. Hablar con el gerente y con el contador no fue nada fácil. Estuve muy nervioso al principio, pero al final todo resultó bien. Ahora me siento mucho más responsable de lo que sale en la revista, y por lo tanto, también me siento verdaderamente como parte de ese gran equipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, el 31 de diciembre fue el quinto aniversario de una extraña amistad. Es raro que alguien ajeno a mi familia me soporte tanto tiempo, más aun cuando no todos han sido días muy fraternos que digamos entre ambos, sobre todo al principio, pero creo que con un poquito de comprensión y sin ninguna otra intención que la de intentar pasar un rato ameno, se puede lograr que un chispazo de amistad funcione.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que a todos los lectores de este blog les vaya bien el 2010. Sé que debí haber escrito esto antes, pero más vale tarde que nunca. Además, como ya dije al principio, el 2009 se me pasó volando, por eso no alcancé a escribir todo esto a tiempo. Sí, sí, también fue la flojera, pero dejen que me crea alguien ocupado, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Un hecho muy significativo que no ha formado parte de este recuento fue el día de la desaparición de Briggite, mi fiel compañera. Para los que no saben, Briggite es el nombre de mi antigua reproductora Mp4, y fue raptada por un delincuente la mañana del 28 de octubre de 2009. Siempre la voy a tener presente, aun cuando ya le haya encontrado un reemplazo. Ahora que su gemela Caro Carolina ha tomado su lugar, juntos la recordaremos como la espontánea, locuaz y extremadamente sabia Brit. Que el maldito que se la llevó nunca encuentre el cable para cargarla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-6608607715213601575?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/6608607715213601575/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=6608607715213601575&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6608607715213601575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6608607715213601575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2010/01/resumen-demorado-de-2009.html' title='Resumen demorado de 2009'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-6023262830931737754</id><published>2009-11-28T19:01:00.002-05:00</published><updated>2009-11-28T19:47:32.266-05:00</updated><title type='text'>Renuencia</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No voy a ser quien se interne en tu cuerpo cada noche&lt;br /&gt;en la que después del deseo recurre a la acción&lt;br /&gt;de rozarte violentamente la piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a ser quien pasee sus manos&lt;br /&gt;por el fino relieve de tus zonas erógenas,&lt;br /&gt;que te roben un breve estremecimiento,&lt;br /&gt;un temblorcito tal vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a ser quien se busque en tus ojos&lt;br /&gt;después de una exaltación, en la que tus piernas&lt;br /&gt;aprieten las suyas con ruda delicadez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a ser quien descifre los enigmas que suelte tu boca,&lt;br /&gt;ni el que profundice en ella con besos inocuos y errantes,&lt;br /&gt;mientras entregas tu cuerpo&lt;br /&gt;al infinito placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a ser quien amanezca a tu lado con el cuerpo desnudo,&lt;br /&gt;propalando el secreto de los sueños&lt;br /&gt;más ocultos que pudieras tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque yo no seré quien no quieres que sea,&lt;br /&gt;ni el que yo siempre he querido ser.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-6023262830931737754?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/6023262830931737754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=6023262830931737754&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6023262830931737754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6023262830931737754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/11/renuencia.html' title='Renuencia'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-2726625918213542201</id><published>2009-11-13T19:38:00.000-05:00</published><updated>2009-11-13T19:39:38.677-05:00</updated><title type='text'>Cuando aparece la Luna</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Así como el último rayo del sol,&lt;br /&gt;así me dejaste.&lt;br /&gt;Con el imposible deseo de tenerte un segundo más&lt;br /&gt;alumbrando mi rostro,&lt;br /&gt;mi cuerpo,&lt;br /&gt;mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así nada más me volviste a dejar.&lt;br /&gt;Así, sin ser cruel.&lt;br /&gt;Dejando que te desee tras el último atardecer&lt;br /&gt;extrañando tus pasos,&lt;br /&gt;tu sombra,&lt;br /&gt;tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue que te fuiste de mí.&lt;br /&gt;Así, con amor.&lt;br /&gt;Con un sentimiento que ya se moría&lt;br /&gt;cantando tu nombre,&lt;br /&gt;mi anhelo,&lt;br /&gt;nuestras vidas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-2726625918213542201?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/2726625918213542201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=2726625918213542201&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2726625918213542201'/><link rel='self' 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una persona atractiva. Sabía que se me iba a hacer muy difícil conseguir que alguien se fijara en mí. Felizmente no todos nos dejamos llevar por el físico, y afortunadamente existen otras maneras de conseguir la atención de alguien que nos gusta, por ejemplo mediante nuestra voz, o simplemente por el uso de nuestras palabras; aunque lamentablemente para mí, estas tampoco sean las mejores características que me podrían definir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a mi voz he tenido que renunciar a uno de mis sueños: el de ser locutor de radio. Recuerdo que cuando tenía 14 años solía inventar una especie de cabina en mi cuarto y me ponía a decir un montón de palabras sin sentido, intercalándolas con la música de mi precaria colección de Cd’s. Era divertido alucinar así, aunque rápidamente caía en la cuenta de que mi voz no sería, ni por asomo, la favorita de los oyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso que pasados los días, preferí simplemente sentarme a escuchar a mi Dj favorita de mi emisora preferida: Dj Belly (“con &lt;em&gt;B&lt;/em&gt; de &lt;em&gt;Belísima&lt;/em&gt;”) de Radio Doble Nueve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Qué tal amigos? Soy Belly y los estaré acompañando hasta la una de la tarde aquí en la Radio Rock en Lima, Doble Nueve…”, era lo que decía Belly todos los días al iniciar su programa. Me gustaba esa manera tan simple que tenía de dirigirse a todos los que la escuchábamos. Me hubiera gustado muchísimo haberla podido oír desde sus inicios en la radio, pero fue recién a inicios de este nuevo siglo que pude conocer su bella y armoniosa voz, así como su sencillez para transmitir lo justo y necesario para lograr cautivar a sus seguidores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El programa de Belly se transmitía durante la semana en el horario de las mañanas. Mi condición de alumno de 2º año de secundaria solo me permitía escucharla los sábados, justo cuando ella se encargaba de elaborar “El Ranking de Doble Nueve: Las Más tocadas”, o “las más hot de la semana”, como ella solía llamar a las canciones que ocupaban los diez primeros lugares de la votación. No me perdía ni un solo ranking porque sabía que era mi única oportunidad de escucharla. Aparte que la música que pasaba era la que a mí más me gustaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de la programación de la radio también la escuchaba, pero sin la misma religiosidad con que seguía a Belly. Creo que gracias a ella mi cultura musical empezó a enriquecerse un poco, siempre en el ámbito del rock. Ya no solo escuchaba punk, o alternative, sino que empecé a abrir mis oídos al pop-rock británico, indie, post hardcore, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un momento a otro empecé a ser más tolerante con los gustos de los demás. Sentía que el rock era tan sustancial en todas sus formas, que terminé aceptándolas a casi todas, porque eso sí, nunca pude con el hip-hop. Felizmente Belly no solía pasar ese tipo de música en su programa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que las mañanas más felices que he pasado en mi vida han sido las de mis vacaciones de 2º, 3º, 4º y 5º de secundaria. Al igual que cuando terminé, por fin, el colegio. Mientras “estudiaba” para postular a la universidad, era la voz de Belly la que me acompañaba. Escucharla me hacía pensar en lo más bello del mundo. Yo estaba perdidamente enamorado de la voz de Belly, tanto así que logré que mi madre también le adquiriera cierto cariño a mi Dj favorita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enamorarse platónicamente es lo más dulce que le puede suceder a alguien. A Belly yo la tenía en un altar imaginario, y su voz era como La Palabra Sagrada. No sé si lo que acabo de decir sea parte de un síntoma enfermizo, pero de verdad lo sentía así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, un día del año 2004, Belly dijo “Arrivederci” por última vez. Los Dj’s que la reemplazaron en su horario habitual –entre ellos el conocido Edu Saetone–, decían que ella no había podido asistir por diferentes motivos. Pero nunca nadie dijo que Belly –la voz de Belly– se había ido, quizás, para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esos días yo entré en una ligera depresión. Era como si una novia me hubiera dejado (en realidad, hasta esa época, nunca había estado con una chica, por lo que digamos que Belly fue la primera enamorada que tuve, y la primera que me dejó, también). Mi madre trataba de consolarme diciéndome que tal vez estaba de vacaciones, que regresaría en un par de meses, pero los días, semanas, meses y años pasaron, y Belly no regresaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todo enamorado despechado, decidí no volver a escuchar Doble Nueve –a excepción del ranking anual, para enterarme de cuáles eran las canciones del año, aunque ya no estuvieran enumeradas por la voz de Belly–, por lo que decidí refugiarme en mis Cd’s y en algunos casetes en los que había grabado música, y en los que la voz de Belly se había inmiscuido graciosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que hubo días en los que caí en la tentación de escuchar la radio en las mañanas, pero nunca más volví a escuchar la voz de Belly en mis esperanzadoras búsquedas matutinas. La perdí para siempre, pensaba. Hasta que…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de cinco largos años, cuando hablar de Belly sonaba a prehistoria, decidí darle una nueva oportunidad a Doble Nueve, aunque la música que pasaba ya no era la misma que a mí me gustaba –al menos eso era lo que había notado en las pocas veces que sintonicé la radio por mera casualidad–. Un sábado mientras el reloj marcaba casi las nueve de la noche y no tenía muchas cosas que hacer en mi trabajo, encendí mi Mp4. Las más de 700 canciones allí almacenadas ya me habían cansado. Tenía ganas de escuchar algo nuevo y fue allí que me acordé de mi antigua radio preferida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a negar que la decisión de sintonizar Doble Nueve aquella noche fue difícil. Pensé mucho antes de hacerlo. No quería toparme con música no apta para mis oídos. Cuando pulsaba con la yema de mis dedos los botones de mi Mp4 sentía que me iba a arrepentir, pero apenas logré escuchar con nitidez lo que la emisora transmitía, no dudé en quedarme a oír la programación ni un segundo. Era la música que me gustaba. La de inicios del nuevo siglo. Esta música me trajo inconscientemente la voz de Belly a mis oídos. “En Doble Nueve estábamos escuchando a Strokes, con Reptilia. Más antes era Placebo, y comenzábamos el set con un recuerdo de los noventas a cargo de Stone Temple Pilots. Ya saben, están con Belly. Sí, he vuelto, después de 5 años de ausencia, y desde hoy, 3 de octubre, los estaré acompañando todos los sábados a partir de las 7 de la noche, hasta las diez…”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era cierto… No era mi inconsciente el que hacía hablar a Belly. Era ella, su voz, la que había dicho todo eso. Simplemente no lo podía creer. Belly había vuelto y justo el día que regresaba, yo tenía la indescriptible ocasión de escucharla. No tenía ningún espejo enfrente pero sabía que en mi rostro se había dibujado una enorme sonrisa, como cuando una novia regresa, aunque tampoco nunca haya vivido esa experiencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-6740508330073630407?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/6740508330073630407/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=6740508330073630407&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6740508330073630407'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6740508330073630407'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/10/bellys-back.html' title='Belly&apos;s Back'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-7335956231766120643</id><published>2009-10-21T23:45:00.004-05:00</published><updated>2009-10-22T00:04:45.091-05:00</updated><title type='text'>Noviembre ahora</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Puede una canción construir un mundo paralelo? Para mí, claro que sí. Me ha ocurrido varias veces, por lo que puedo decir que yo no soy de este planeta, ya que he estado en millones de espacios desconocidos en los que he podido descubrir sentimientos dulces, amargos, ácidos, fríos, calientes, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo decir, también, que para cada ocasión existe una canción. Tengo mis favoritas: las que son para caminar, para dormir, para conversar, para monologar, para sentir, para gritar y mandar a la mierda todo, y para muchos casos más. Esta vez, compartiré con ustedes (vamos, déjenme creer que hay más de dos personas que me leen) una canción que ha entrado por mis oídos por primera vez hace unos pocos días, y que logró inmiscuirse en mi cerebro asentándose, quizás, para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escuché mientras estaba a la mitad de un texto que estaba escribiendo y que me hizo borrarlo por completo, por lo que la catalogo en el rubro de “canciones para decir la verdad”. ¿Una canción puede ejercer esa fuerza sobre mí? Pues, al parecer, sí; al menos esta canción puede hacerlo. Debo resaltar que esta canción, así como se inmiscuyó en mi mente, también se escabulló en la lista de canciones de la radio por Internet que escucho, por lo que deduzco que fue algo muy extraño, quizás premeditado por el indescifrable destino, que cada vez me pone más pruebas para desafiarme a que crea en él y deje de ser tan estoico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pretendo seguir escribiendo más cosas sin sentido, así que mejor los dejo con la canción. Pero antes, quisiera decirles que la voz de la chica me gusta, ojala también cantara en francés, pues me la imagino susurrando al compás de una melodía en la lengua de Balzac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;November [1]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;So I’m waiting for this test to end, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;so these lighter days can soon begin. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;I’ll be alone but maybe more carefree &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;like a kite that floats so effortlessly. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;I was afraid to be alone &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;now I’m scared that’s how I’d like to be &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;all these faces none the same. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;How can there be so many personalities?&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;So many lifeless empty hands, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;so many hearts in great demand. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;And now my sorrow seems so far away &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;until I’m taken by these bolts of pain, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;but I turn them off and tuck them away &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;till these rainy days that make them stay, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;and then I’ll cry so hard to these sad songs &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;and the words still ring, once here now gone. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;And they echo through my head everyday &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;and I don’t think they’ll ever go away &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;just like thinking of your childhood home, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;but we can’t go back we’re on our own. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;But I’m about to give this one more shot &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;and find it in myself, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;I’ll find it in myself.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;So we’re speeding towards that time of year &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;to the day that marks you’re not here. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;And I think I’ll want to be alone, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;so please understand that I don’t answer the phone. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;I’ll just sit and stare at my deep blue walls &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;until I can see nothing at all &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;only particles some fast, some slow, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;all my eyes can see is all I know.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;But I’m about to give this one more shot &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;and find it in myself, &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;I’ll find it in myself.&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;···········································································&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;[1] “November”, Azure Ray, álbum “November”.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-7335956231766120643?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/7335956231766120643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=7335956231766120643&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7335956231766120643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7335956231766120643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/10/noviembre-ahora.html' title='Noviembre ahora'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-2657547745676963917</id><published>2009-10-11T21:59:00.003-05:00</published><updated>2009-10-11T22:04:28.422-05:00</updated><title type='text'>Firmar aquí</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Qué se siente ser la musa&lt;br /&gt;de un falso poeta&lt;br /&gt;al que solo le quedan&lt;br /&gt;las letras de tu nombre como aliciente&lt;br /&gt;para su alicaída y silenciosa mente,&lt;br /&gt;que las va escribiendo&lt;br /&gt;una por una&lt;br /&gt;en el infinito espacio&lt;br /&gt;que abriste en su corazón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dime qué se siente ser esa persona&lt;br /&gt;capaz de dominar los pensamientos más profundos&lt;br /&gt;de un hombre que no cree en otra cosa&lt;br /&gt;que no sean las palabras de tu boca,&lt;br /&gt;los besos de tus labios,&lt;br /&gt;las caricias de tu lengua&lt;br /&gt;más dulce que el azúcar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te pregunto qué se siente ser mi musa&lt;br /&gt;porque quiero que firmemos un contrato&lt;br /&gt;que bajo ningún motivo&lt;br /&gt;pueda ser rescindido.&lt;br /&gt;Te lo pago con la luna, el sol o las estrellas,&lt;br /&gt;o solamente a través de los poemas&lt;br /&gt;que nacen cada vez que cae la noche&lt;br /&gt;y descubro nuevamente&lt;br /&gt;los secretos de tu nombre.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-2657547745676963917?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/2657547745676963917/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=2657547745676963917&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2657547745676963917'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2657547745676963917'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/10/firmar-aqui.html' title='Firmar aquí'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-2917903808328310325</id><published>2009-09-18T15:08:00.001-05:00</published><updated>2009-09-18T15:11:37.445-05:00</updated><title type='text'>Ambiguas expectativas</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Quizás no era,&lt;br /&gt;después de todo,&lt;br /&gt;lo que tú esperabas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás no eras,&lt;br /&gt;después de todo,&lt;br /&gt;lo que yo esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás,&lt;br /&gt;y solo digo quizás,&lt;br /&gt;no éramos,&lt;br /&gt;después de todo,&lt;br /&gt;los que tú y yo esperábamos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y solo fuimos,&lt;br /&gt;como todos esperaban,&lt;br /&gt;lo que no debimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque al final,&lt;br /&gt;antes que nada,&lt;br /&gt;no estoy seguro&lt;br /&gt;si algo fuimos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-2917903808328310325?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/2917903808328310325/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=2917903808328310325&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2917903808328310325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2917903808328310325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/09/ambiguas-expectativas.html' title='Ambiguas expectativas'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-8945373585640131945</id><published>2009-09-03T19:38:00.002-05:00</published><updated>2009-09-03T19:44:32.642-05:00</updated><title type='text'>Amistad con A de @rroba</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Alguna vez tuve un millón de amigos. En realidad, no llegaron a ser un millón, creo que contando muertos y heridos, no llego ni a cincuenta, pero, vamos, eran muchos. Más muchas que muchos, porque la mayoría era mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocurrió durante la época del Chat en su máximo apogeo, es decir, inicios de los 2000’s, más o menos. Tímido hasta los huesos, me aventuré por primera vez a hablarle a una persona que no conozco y que probablemente jamás conocería. Fue esto último, quizás, el móvil que necesitaba para vencer mi exagerada introversión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me convertí entonces, sin querer, en un adicto a las conversaciones virtuales y pasé de tener solo un amigo, a tener más de 10 en un abrir y cerrar de ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mentiría si digo que recuerdo exactamente cuáles fueron mis primeras palabras ciberespaciales, pero seguramente no esté muy lejos de la verdad si digo que posiblemente un “Hola, ¿cómo estás?”, haya sido mi primer balbuceo virtual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos nosotros, estoy seguro, hemos experimentado una ‘tensa espera’ hasta que las personas que hemos elegido para iniciar un austero diálogo, nos devuelvan el saludo. Una vez ocurrido esto, nos sentimos –al menos yo–, ligeramente correspondidos, sobre todo si el saludo vino acompañado de un par de signos como este =).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es increíble cómo después de unos minutos y de no más de 5 frases intercambiadas, llegamos a pensar que la persona que acabamos de “conocer” es lo mejor que nos ha podido pasar en nuestras indescifrables vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocho años han pasado desde que tuve a mi primera gran amiga cibernética. ¡Cómo ha corrido el tiempo! Me parece que fue ayer cuando en una sala del Latinchat-Zona Roja, vi el nickname ‘Davana’ y no dudé en escribirle mi saludo. Al principio pensé qué extraño nombre tiene esta chica, pero me gusta. Sin embargo, un par de minutos después, descubrí que se trataba de dos buenas amigas que habían combinado sus nombres, logrando que Daniela y Silvana se confundieran en una sola persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día intercambiamos teléfonos, que era lo usual, ya que aún no estaba muy difundido el uso del Messenger, lo que me llevó a romper otra de mis barreras: hablar ya no solo a través de la Internet, sino que tendría que hacerlo por medio de la línea telefónica. Iba a ser la primera vez que llamaría a una chica. Escogí, no sé por qué, a Silvana. No saben lo emocionado, nervioso y, sobre todo, asustado que estuve minutos previos a la primera llamada. Con decirles que cuando marqué su número y escuché que alguien levantaba el teléfono desde el otro lado, colgué sin siquiera escuchar la voz del que hablaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo volví a intentar. Los nervios me mataban. Entiéndanme, jamás había llamado a una chica. ¿Qué le diría? Probablemente lo mismo que por el Chat, pero no, eso sería repetitivo. No quería perder a mi primera amiga por culpa de mi aburrimiento y mi timidez. Tenía que pensar muy bien lo que quería decirle antes de llamarla. Tenía que pensar mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de algunos días de estar “pensando”, llegué a la conclusión de que era un completo cobarde. Ya me sentía completamente resignado a perder a mis dos nuevas “amigas” por un serio problema de falta de determinación. Pero, felizmente para mí, sucedió lo inesperado: Silvana llamó. Desafortunadamente para mí, no estaba en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hola Jorge, soy Silvana. Te llamaba para… conversar, pero no estás. Bueno, chau, cuídate”, había dicho ella en el mensaje que dejó en la contestadora. Eso quería decir que quería “conversar” conmigo. Increíblemente una chica quería “conversar” conmigo. Eso no sucedía ni en mis sueños, pero estaba pasando. Ahora solo tenía que coger el teléfono y llamarla. Así de fácil. Así de complicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué minutos los de aquella tarde. Antes de escuchar su voz por segunda vez, me temblaba todo. El papelito, en el que tenía su número apuntado,  estaba sufriendo los embates de mi desquiciada tensión. De los siete números que había que marcar, solo presionaba seis, colgando mil veces antes de presionar el sétimo. Hasta que por fin, una vez que me hube dicho cobarde por enésima vez, logré dos timbradas seguidas sin colgar, dejando que alguien pudiera contestar en su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deseaba que ella misma fuera la que me contestara, pero no fue así. Tuve que hacer un mayor esfuerzo cuando pregunté por ella a la persona que me respondió. Después de decir con el mejor tono de voz posible que por favor me comunicaran con Silvana, me di cuenta de lo fácil que era, aunque en esos breves segundos que esperé por Silvana, nuevamente me llené de nervios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas oí su voz supe que algo importante estaba a punto de iniciarse en mi vida. Importante porque, después de todo, de esta primera llamada dependería, quizás, el resto de mi vida social. Si lograba entablar una conversación mínimamente congruente con ella, la confianza en mí mismo se elevaría, al menos, con una breve empinadita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, debo decir que no creo haber llegado a mi objetivo. Felizmente Silvana supo llevar todas las incoherencias propaladas por mi temblorosa voz de manera gentil, haciendo que de a poquitos vaya perdiendo la timidez mientras conversaba con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel fue el inicio de una relación diferente. Con el paso de los días, conversar con ella sería cada vez más cómodo, aunque siempre se me acalambraban los oídos producto de las horas que pasábamos ‘loreando’, como ella decía. A veces había temas interesantes en nuestras charlas, sobre todo los que tenían que ver con los estudios. Silvana siempre me pareció una chica muy inteligente, muy aparte de ser la primera alumna de su salón. Quizás tuvo un desliz al momento de hablarme, pero ¿quién no ha cometido alguna estupidez en su vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si ella tenga la misma impresión de mí, pero una vez, al ver agotadas todas mis escasas posibilidades de conversación, no se me ocurrió mejor idea que preguntarle qué había almorzado. Cuando me di cuenta de lo patética de mi pregunta, ella ya se estaba riendo, quizás pensando en lo “zonzo que es este chico”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de esa bochornosa anécdota, y yendo en contra de cualquier pronóstico, felizmente Silvana seguía siendo amiga mía. Hasta hoy, aunque ya no hablemos con la frecuencia de antaño, y por ende mi papá no reniegue por la cuenta del recibo telefónico. Porque si por algo nos comunicamos es por el Messenger. Contacto físico entre nosotros no existe, y la verdad es que es exactamente ese pequeño detalle el que ha hecho que la amistad perdure, porque, hombre, se imaginan lo que le hubiera preguntado estando frente a frente. ¿El desayuno? No se pasen, ja.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-8945373585640131945?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/8945373585640131945/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=8945373585640131945&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8945373585640131945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8945373585640131945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/09/amistad-con-de-rroba.html' title='Amistad con A de @rroba'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-9091657798753716926</id><published>2009-08-16T23:17:00.002-05:00</published><updated>2009-08-16T23:20:11.910-05:00</updated><title type='text'>Despertando a los soñadores</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La siguiente canción refleja el duro golpe que alguna vez nos damos contra la realidad. Creemos que todo es perfecto, que nada puede ser mejor, que estamos viviendo el sueño de nuestras vidas, pero ¡zuácate!, abrimos los ojos y nos damos cuenta de que lo único perfecto es la vida que no tenemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El espejismo de los sentenciados [1]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;Ayer soñé que respirabas en mi pecho.&lt;br /&gt;Ayer soñé que dibujabas en mi orilla una razón,&lt;br /&gt;una canción para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al despertar quise ver el sueño hecho realidad,&lt;br /&gt;vivir el tiempo que nos queda por andar,&lt;br /&gt;pero al mirarme me dijiste: “Olvídate.&lt;br /&gt;Fue solo un sueño y nada más,&lt;br /&gt;despiértate de una vez”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;* Cuando sueño contigo soy muy feliz la mañana siguiente, no importa cuán duro sea el golpe contra mi realidad. A veces hasta ensayo una pequeña conversación en la que te digo “he soñado que estábamos juntos”, y tú respondes “debe ser porque he estado contigo”. Luego invento un beso, una caricia y un ‘hasta luego’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;···········································································&lt;br /&gt;[1] “El espejismo de los sentenciados”, Leusemia, álbum “Yasijah”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-9091657798753716926?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/9091657798753716926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=9091657798753716926&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/9091657798753716926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/9091657798753716926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/08/despertando-los-sonadores.html' title='Despertando a los soñadores'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-4274311381610416803</id><published>2009-07-31T21:10:00.000-05:00</published><updated>2009-07-31T21:11:00.771-05:00</updated><title type='text'>Cuatro segundos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Unimos nuestros labios, es decir, nos besamos. Al principio de aquel beso no sabía qué pensar, es mas, no sé si quería pensar o simplemente dejar mi mente en estado inalterable con no sé qué fin. El tiempo fue corto, eso creo. Cuatro segundos es poco, ¿verdad? No piensen que conté los segundos, solo imagino que ese fue el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella cerró los ojos apenas se acercó a mi boca. Yo la vi cerrarlos lentamente, pero no hice lo mismo. No pregunten por qué, porque ni yo mismo lo sé. No sé ni siquiera por qué habría de cerrarlos. De haberlo hecho me hubiera perdido ver lo maravilloso de su rostro aproximándose al mío con delicadeza, irradiando dulzura y pasión al mismo tiempo. Ni qué decir durante el beso. Ver cómo sus pestañas delineaban sus párpados mientras inclinaba su cabeza sutilmente hacia la derecha fue un instante memorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus labios acariciaban los míos. Mi lengua exploraba el interior de su boca tímidamente, como caminando sobre un campo minado pero feliz de estar en ese lugar. Por un instante sentí la calidez de la suya al rozarse con la mía. Fue un encuentro fugaz. Extraño. Afortunado. Encontrarme con su lengua en pleno recorrido fue deliciosamente inesperado. Sentí que nos uníamos, que nos volvíamos uno solo. Quería enredarme en ella, palparla eternamente. No quería dejarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deseaba que aquel momento no acabase nunca. Me gustaba ver sus cabellos, que con el soplo del viento se acomodaban en su cara, abriéndose como finas persianas descubriéndole las mejillas. Me encantaba estar ahí. A su lado. Mirándola. Besándola.  Amándola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus manos entrelazadas con las mías parecían inseparables. Se tocaban fuertemente retando a cualquier fuerza a separarlas de manera inútil. Nada hubiera podido contra ellas. Durante el beso me sentía invencible, invulnerable, realmente inmenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi labio inferior quedó prisionero de los suyos por un breve lapso. Escasos segundos en los que una suave fricción terminó por regalarme el momento soñado por noches enteras, en el que una mujer conocedora de las ansias más sublimes, dejaba que la magia empezara al dejarme tentar con mis manos cada rincón de su espalda, mirarla de cerca a fin de tener la certeza de que en sus ojos se encontraba la más pura verdad, confirmada únicamente a través del delicioso sabor de sus labios, que jamás volvería a sentir deseables y ajenos, al menos por cuatro segundos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-4274311381610416803?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/4274311381610416803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=4274311381610416803&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4274311381610416803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4274311381610416803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/07/cuatro-segundos.html' title='Cuatro segundos'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-3543023024881396204</id><published>2009-07-23T22:35:00.000-05:00</published><updated>2009-07-23T22:36:18.079-05:00</updated><title type='text'>Cuando te conocí por segunda vez</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hace unos pocos años te conocí por segunda vez.&lt;br /&gt;Tú me entiendes, es que ya te conocía&lt;br /&gt;pero nunca te había visto como aquel día.&lt;br /&gt;Sabía que yo podía ser capaz de hacerte reír&lt;br /&gt;pero nunca antes pude ver tu sonrisa&lt;br /&gt;solo hasta ese día de inicios de invierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve el privilegio de conocerte dos veces,&lt;br /&gt;y hasta puedo decir que fueron tres.&lt;br /&gt;Tres maravillosos instantes perpetuos en mi vida.&lt;br /&gt;¿Cómo olvidar tu voz, o aquel primer beso en la mejilla?&lt;br /&gt;Estaba tan nervioso como siempre,&lt;br /&gt;pero créeme que más enamorado que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué temblando a mi casa después de verte,&lt;br /&gt;después de comprobar que era cierto:&lt;br /&gt;te pude conocer dos veces&lt;br /&gt;y morí de amor en el intento.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-3543023024881396204?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/3543023024881396204/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=3543023024881396204&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' 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type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“Eres el sol que da luz a mis días”,&lt;br /&gt;pensé decirte aquella tarde de mayo&lt;br /&gt;mientras veíamos el cielo colorarse de rojo,&lt;br /&gt;amarillo, naranja, de fuego,&lt;br /&gt;y el aire rozaba tus brazos&lt;br /&gt;y mis manos tus mejillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Eres la luz que abre paso a mi vida”,&lt;br /&gt;pero solo te pude dar un abrazo&lt;br /&gt;y dejé que el silencio nos llevara a su antojo&lt;br /&gt;haciéndonos parte del juego&lt;br /&gt;aunque no tuviéramos dados,&lt;br /&gt;ni fichas, ni cartillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres el sol que no solo brilla&lt;br /&gt;y que extiende en el cielo sus rayos,&lt;br /&gt;que no les permiten verte a mis ojos&lt;br /&gt;a los que solo les queda el consuelo&lt;br /&gt;de solo esperar el ocaso&lt;br /&gt;para mantener la esperanza encendida.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-5477982532329220066?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/5477982532329220066/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=5477982532329220066&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5477982532329220066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5477982532329220066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/07/eres.html' title='Eres'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-594988774563294464</id><published>2009-06-25T23:46:00.003-05:00</published><updated>2009-06-25T23:54:53.502-05:00</updated><title type='text'>Una Universidad para toda la vida</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Muchas veces suelo pensar que la vida es como uno quiere que sea. Uno va llenando las páginas de su vida de acuerdo a las decisiones que va tomando a cada segundo, porque la vida, si de algo está llena, pues es de alternativas. Cada uno escoge lo que más cree que le conviene, porque simplemente estamos propensos al error, y qué sería de la vida sin errores. Equivocarse puede llegar a ser una de las experiencias más enriquecedoras que podemos vivir y que, felizmente, podemos experimentarla de manera constante. Desde hace cinco años vivo esclavo de una decisión que, errónea o acertada, conducirá el destino de mi vida. Y es que desde hace cinco años elegí estudiar Ciencias de la Comunicación en la universidad de San Martín de Porres, y aquí es donde mis pensamientos entran en una feliz contradicción, porque siento que no me he equivocado al elegir ni mi carrera, ni mi universidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy a apenas un día de dejar de ser un alumno universitario, para convertirme en un flamante egresado que, indudablemente, recordará estos cinco años con mucha alegría, pasión y sobre todo nostalgia, porque &lt;em&gt;de que voy a querer regresar, voy a querer regresar&lt;/em&gt;, aunque esto resulte imposible, a no ser que decida estudiar una segunda carrera, pero nada será igual, porque las primeras veces solo se viven una vez, y por lo general, siempre son las mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo evitar ponerme triste sabiendo que mañana va a ser la última vez que pise mi facultad como alumno. Tampoco puedo dejar de recordar lo que sentí el primer día que lo hice, allá por agosto del 2004, cuando atrapado por una inmensa burbuja de egocentrismo, me sentí mejor que cualquier persona que me mirara desde afuera. Felizmente esa absurda muestra de inmadurez fue borrada de mi personalidad un par de días después, cuando conocí a una verdadera maestra de la comunicación, poseedora de una gran inteligencia y –por qué no—singular atractivo, que pudo hacerme ver mi patética realidad de un solo sopapo al decirme sin ninguna clase de contemplaciones: “batracio”. Me refiero, lógicamente, a mi querida y amada en secreto catedrática, Z. G.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciclos más tarde me topé con J. R., dueño de una envidiable pluma, quien me hizo replantear cualquier intento de ser escritor. Al ver su enorme capacidad para contar historias, no me quedaba de otra que admirar y aplaudir, resignándome a quemar cualquier cuento, poema e imitación de novela creados por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que es en la universidad donde uno recién se da cuenta de sus carencias y también de sus virtudes, pero que resultan siendo tan escasas que pasan inadvertidas si alguna vez asomaron por allí. Es en la universidad donde te encuentras frente a frente con tu competencia actual y futura, porque tanto maestros como alumnos, finalmente, terminarán compitiendo por el mismo puesto de trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprendes muchas cosas dentro de la universidad, no solo las materias impartidas por los catedráticos, sino también muchos valores que espero conservar por el resto de mi vida. De mis compañeros he aprendido mucho, sobre todo a ser tolerante. Eso no quiere decir que no hayan existido fuertes peleas hasta el final, pero creo que si han sucedido, es porque nada puede ser perfecto. Es más, me atrevería a decir que las peleas de verdad han surgido ya en los últimos ciclos, donde la presión y responsabilidad son más grandes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco nomás, en el taller de Radio, casi nos hemos agarrado a trompadas. Eso solo nos demuestra que en la vida uno nunca deja de aprender, así crea que ya lo sabe todo. La convivencia con distintas personas siempre será difícil, mucho más todavía cuando del trabajo de uno depende la nota del otro. Es en esos casos donde uno debe demostrar madurez, y si no se puede a través de un mensaje conciliador, pues los gritos y regaños nunca dejarán de ser una buena alternativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La universidad también te enseña a ser constante. Y esto lo aprendí de otra de mis catedráticas favoritas: R. M. C. Ella dictaba un seminario de elaboración de proyectos de Tesis, y luego de quemarme las pestañas por varios días, pude ver el resultado de mi esfuerzo recompensado. No hay nada más grato que recibir unas felicitaciones públicas de parte de tu mentor. Sobre todo cuando sabes que llegar a esa meta te ha costado mucho sacrificio. No imagino mi vida sin haber conocido a R. M. C.; seguramente nunca me habría preocupado por alcanzar un objetivo en mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así como ellos, hubo varios profesores a los que tengo que estar eternamente agradecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mención aparte merecen los profesores de los talleres de 9º y 10º ciclo. P. A., S. S. y F. V. me enseñaron, además de todos los secretos de la TV,  lo importante de ser humildes. De J. V. rescato lo que nos inculcó del trabajo en equipo al momento de realizar un noticiero radiofónico. Y de O. A. lo esencial de no estancarse en lo que uno sabe, sino siempre buscar saber más, especialmente si lo tuyo es el diseño de infografías y diagramación de páginas de un diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todos ellos no me queda más que retribuirles su tiempo y dedicación con mi próximo desempeño en el medio periodístico en el que me encuentre. Si alguna vez llego a destacar en algo, tengan por seguro que ellos van a formar parte de mi logro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no quiero terminar este texto sin mencionar a las personas que compartieron las aulas conmigo, y que seguramente también estarán igual de agradecidos como yo con lo aprendido en la universidad. Conocer a Alejandro, Criss, Gerardo, Pamela, Gino, Angela, Martín, y muchos otros compañeros más, fue una de las mejores experiencias de mi vida. Gracias por todos los momentos compartidos y la confianza puesta en mí, a pesar de no ser como ustedes hubieran querido que sea. Pero qué sería de la vida si todo fuera perfecto. Felizmente yo no lo soy. Felizmente estos cinco años estuvieron muy cerca de serlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-594988774563294464?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/594988774563294464/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=594988774563294464&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/594988774563294464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/594988774563294464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/06/una-universidad-para-toda-la-vida.html' title='Una Universidad para toda la vida'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-8730251294326745302</id><published>2009-06-10T12:41:00.001-05:00</published><updated>2009-06-10T16:54:21.610-05:00</updated><title type='text'>Qué bella redacción III</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A veces sentía que no acababa de conocer todas las oficinas, porque en varias ocasiones me encontraba extrañamente perdido en medio del tercer piso buscando la misteriosa oficina de C, una señorita que había visto una sola vez y que luego creí desaparecida debido a una especie de pulverización o rapto extraterrestre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la vi por primera vez no me inspiró nada y debo resaltar que a ella sí la vi de una manera un poco menos laboral como sí lo había hecho con A y B, es decir… a C la miré de un modo más personal, buscando que me gustara, tal vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no. No me gustó. Su cabello estaba sin peinar, la vi algo pálida, ojerosa, cansada y sin ilusiones. Parecía un ser inerte y no creo estar exagerando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, como ya dije, solo la había visto por única vez un día en el que, quizás, no era el suyo. Por eso decidí darle –o darme-- otra oportunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esa oportunidad nunca llegaba. Siempre que iba a buscarla, no encontraba su oficina. No sé cómo rayos haría una oficina para desaparecer, pero juro que lo hizo. Yo me paseaba por todo el edificio y nunca la encontraba. Revisaba en todas las oficinas –incluso una vez me metí descaradamente a la oficina del Director que, felizmente, estaba vacía--, pero mi búsqueda nunca obtenía resultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansado de buscarla y no encontrarla, decidí olvidarme de ella. Además, no significaba nada, solo quería verla para constatar las dudas que tenía y que ahora habían cambiado: Ya no quería saber si me gustaba o no, sino, quería tomar constancia de su existencia porque empezaba a tener la certeza de que C era solo un espejismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Llévele esto a C y dígale que es lo único que se ha encontrado”, me dijo mi jefe entregándome algunas hojas con recortes de la revista pegados. Bueno, todo bien, pero… ¿a dónde rayos le llevo estos papeles?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente, entonces, me encontraba en medio de esa encrucijada que era la de buscar la oficina de C. Juro que jamás había estado en una situación similar. Nunca me había pasado eso de perderme –o, en este caso, perder algo tan grande—en un espacio tantas veces recorrido por mí. Pero me estaba pasando y ya me empezaba a sentir completamente frustrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en ese preciso momento, en el que ya me estaba dando por vencido e iba a acudir donde mi jefe a preguntarle, después de varias semanas, dónde quedaba la oficina de C, cuando el dulce rostro de una señorita se impregna en mi vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Eso es para mí?”, me preguntó. Eh… Es sobre el caso de… “Sí, es para mí”, me interrumpió. Entonces… ¿puede firmar aquí…? “¿Aquí?” dijo tomando el cuaderno. Sí. “Listo. Gracias”, y se fue después de acomodar sutilmente su largo y hermoso cabello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Wow! ¿Esa C con la que acababa de tener una brevísima conversación era la misma que vi toda desaliñada semanas atrás? Pues sí que lo era. Y estaba encantadísimo de que, por fin, la haya encontrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, había un problema con ella. Podía ser muy bonita, adornarse el cabello con una margarita, embriagarme con el fresco aroma de su perfume, pero su manera de dirigirse a mí no era de las mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llamaba, la voz con que lo hacía podía ser capaz de enamorar a cualquiera, pero una vez que te encontrabas con ella, podrías resultar herido. Y lo digo porque esa es la impresión que me daba C cada vez que me acercaba a entregarle lo que solicitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que llegué a ubicar perpetuamente su oficina (increíblemente quedaba al frente de donde yo estaba), se hicieron más comunes sus llamadas. Por un lado me sentía bien de poder ir a verla, pero por otro, no podía dejar de pensar en lo mal que me caía. Es que sentía que la pasaba mal, siempre andaba amargada, al menos casi siempre. La veía apurada, atareada. Sentía que la incomodaba. No quería eso. Quería que me viera siquiera un momento, así como lo hacía B. Pero eso era pedir mucho para C.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;C era solo para contemplar de lejos. Observar sus desplazamientos. Ver minuciosamente la delicadeza de sus dedos mezclándose con sus cabellos. Solo eso. Si pretendía acercármele, toda la magia podría perderse. Y no. Perder la magia de C, el trato amoroso de B –porque ya no está en la empresa—y los maravillosos ojos de A exclusivamente para mí ya significaría demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A, B y C jamás corresponderán al amor platónico que por ellas siento, pero seguramente pasarán a formar parte del libro de historias que nunca llegaron a nada, pero de las que me siento feliz de que así hayan sido. Tampoco volveré a fijarme en otras redactoras porque quiero que las tres alcancen el privilegiado nivel de únicas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-8730251294326745302?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/8730251294326745302/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=8730251294326745302&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8730251294326745302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8730251294326745302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/06/que-bella-redaccion-iii.html' title='Qué bella redacción III'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-7943974627134867202</id><published>2009-05-31T23:06:00.001-05:00</published><updated>2009-05-31T23:15:58.967-05:00</updated><title type='text'>Qué bella redacción II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La revista cuenta con un suplemento en el que se publican eventos sociales --claro, solamente de las familias de apellidos rimbombantes-- y también, por supuesto, contiene frivolidades femeninas. Aunque yo no forme parte del “target” de este suplemento, también lo leo. Lo hago para divertirme, y de paso, como ya supondrán algunos, para leer lo que escribe la guapísima y encantadora B.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al escribir esto, recuerdo lo absurdas que fueron mis primeras semanas en esa revista. Me pasaba las horas buscando información, entregándola y viendo noticieros para no estar desactualizado, pero ¿qué tan al día estaba con mis “colegas”? Completamente desfasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A B la conocí desde mi primer día de estancia en esa empresa periodística. Al igual que a A, la conocí después de entregarle el material informativo que solicitaba. Entré a la oficina donde están todos los redactores del suplemento y, quizás por la cantidad de gente que había allí adentro, no pude reconocer su simpatía y belleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez durante la cena, conversando con mi compañera de área, surgió un pequeño comentario sobre B. “Hace rato ha pedido las fotos de Mengano, pero no las he encontrado”, me dijo. Quién, pregunté yo segundos antes de embutirme un pan. “B, pues, la chica del suplemento”. Ah, ella, que no moleste, renegué, y seguí comiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar de cenar, ya de vuelta en el Archivo, llamó B. Después de decir su nombre, me pidió que por favor le busque las fotos de Mengano, porque sino su jefe la iba a matar. Lo hizo de una manera tan tierna, que no pude evitar decirle que de todas maneras buscaría las fotos, así me tenga que quedar hasta el otro día. “Te lo voy a agradecer muchísimo”, me dijo. No te preocupes, colgué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tremendo lío en el que me había metido. Ni las personas más experimentadas habían podido conseguir las fotos del personaje que B estaba buscando, y yo, un tipo común y corriente, que no le ha ganado a nadie y, además, bastante torpe, me había puesto como objetivo encontrarlas. Ay, Jorge… tú y tu bocota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé por cuanto tiempo estuve sumergido entre los sobres de fotografías buscando como condenado el que le había prometido a B. No sé ni por qué lo hacía. Ella no era una prioridad. A mí me habían dicho que las prioridades son los directores de la revista, y luego los redactores principales, entre los cuales estaba, afortunadamente, mi bella A. Pero los del suplemento, no. Sin embargo, tampoco es que a ellos se les dejara de lado, se les atiende igual, pero si surge otro pedido de uno de los miembros del “club de prioridades”, pues el orden jerárquico tiene que respetarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día, para mí, no hubo jerarquía que valga. Me dediqué exclusivamente a buscar lo que B me había pedido tan encarecidamente. El teléfono sonaba y sonaba con los pedidos de los demás redactores, pero yo no contesté ni una sola llamada. Las otras personas allí se encargaban de contestar y buscar lo que los demás querían. A mí nadie me molestaba, solamente el polvo que brotaba de los sobres más antiguos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faltaba poco para mi hora de salida y todavía no encontraba las fotos. Sumergido completamente entre miles de sobres, seguía buscando sin éxito. Por un momento se me pasó por la mente la idea de abandonar mi misión, pero luego de meditarlo por unos segundos, decidí que era la mejor prueba que me podía poner para demostrar que jamás me doy por vencido, aunque en millones de oportunidades anteriores sí lo haya hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensaba, también, si valía la pena hacerlo. Si la búsqueda hubiera sido por A, seguramente habría actuado de la misma forma, pero al menos ella me gustaba. En cambio B, no. No significaba nada para mí, era una más. No tenía por qué estar en la situación en la que estaba por ella. Tal vez ella supo manejar muy bien la manipulación de la que toda mujer puede jactarse ante cualquier hombre, y por eso me convenció. Mujeres… pensé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenía escapatoria. B había confiado en mí y yo no debía defraudarla. Si lo hacía, también defraudaría a mi jefe, y seguramente se correría la voz de que “el chico nuevo del archivo no sabe encontrar nada. Es un inútil”. Y exactamente un inútil venía siendo al no poder encontrar las fotos; hasta que, después de haber revisado cientos de sobres, preguntado a varias personas, y haberme cortado la piel de los dedos con los filos de los anaqueles, finalmente, las encontré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La satisfacción que sentí solo puede ser comparada con la que contaré a continuación, cuando fui a la oficina del suplemento y pronuncié el nombre de B. Ella estaba de espaldas coordinando con las demás personas que trabajan en el suplemento alguna información. Apenas oyó que la llamé, giró un poco la cabeza. Luego, al notar que era alguien con un sobre (yo), preguntó con una tensa sonrisa en el rostro si eran las fotos que me había pedido. Sí, le contesté. Pero no lo hice así nomás. Sonreí. Le sonreí a ella, a su manera de recibirme, a su tono de voz, a su manera tan intensa de vivir, porque en ese momento, me dí cuenta de lo apasionada que puede ser B, y eso fue lo que me atrajo infinitamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos grises, detrás de los anteojos que los cubrían, iluminaron los míos. Veía todo muy brillante. Juro que ella brillaba. Se acercó a mí, le entregué el sobre y me abrazó. Sí, me abrazó. Es cierto que no fue un gran abrazo, solo lo hizo con un brazo, pero al fin y al cabo logró rodear mi espalda. Yo no supe qué hacer. “Gracias, te pasaste”, me repetía incansablemente, mientras yo solo la miraba. La contemplaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noté que había cariño sincero en cada letra que pronunciaba, en cada gesto que me mostraba, en toda su sonrisa. Por primera vez veía lo adorable que podía ser B. La amorosa B.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese día me empezó a saludar de manera muy amigable. Siempre con una gran sonrisa. Cada vez que lo hacía, yo me enamoraba más. A nunca había sido así de cariñosa conmigo, por eso empecé a querer más a B. Además, unos días después, B me preguntó mi nombre, cosa que nunca había hecho A.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no todo podía ser perfecto en B. Una noche coincidimos a la hora de la cena. Ella estaba conversando con sus amigos, y yo con los míos, aunque más escuchaba lo que B decía, no por chismoso, sino porque me gustaba, ustedes me entenderán. Todo iba bien hasta que un comentario de ella hizo que me atore con un poco de arroz: “Mi esposo me va a venir a recoger”. B era casada. Cómo envidio a su esposo. A nunca me dejará. ¿A tiene novio? Maldición. ¿Quién me consuela ahora? Veo a una chica usando un vestido acercarse. ¿Me enamoré de C?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-7943974627134867202?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/7943974627134867202/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=7943974627134867202&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7943974627134867202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7943974627134867202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/05/que-bella-redaccion-ii.html' title='Qué bella redacción II'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-5148858312713324781</id><published>2009-05-27T20:32:00.001-05:00</published><updated>2009-05-27T20:35:19.738-05:00</updated><title type='text'>Dos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Dos lapiceros gastados&lt;br /&gt;Yacen al lado del cuaderno&lt;br /&gt;Aquel que cobija tu nombre&lt;br /&gt;Culpable de mi locura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos recuerdos perdidos&lt;br /&gt;Caen en mi mente de nuevo&lt;br /&gt;La misma que los reconoce&lt;br /&gt;Aún en la densa penumbra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos sueños atrapados&lt;br /&gt;Van perdiendo el anhelo&lt;br /&gt;Mientras se oyen las voces&lt;br /&gt;Que ya nadie escucha&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos pasados unidos&lt;br /&gt;Se ignoran ahora a lo lejos&lt;br /&gt;El mío aparece en la noche&lt;br /&gt;El tuyo le teme a la Luna&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-5148858312713324781?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/5148858312713324781/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=5148858312713324781&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5148858312713324781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5148858312713324781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/05/dos.html' title='Dos'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-7233034022475865736</id><published>2009-05-26T14:04:00.002-05:00</published><updated>2009-05-26T14:06:58.293-05:00</updated><title type='text'>Qué bella redacción I</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Realizar prácticas en el Archivo de una conocida revista peruana me ha llevado a conocer al periodismo desde un lado que muchos desconocen. Estar en medio de anaqueles que contienen absolutamente toda la riqueza informativa de un medio de comunicación es toda una experiencia alucinante, solo comparable al hecho de observar fotografías que nadie más verá porque, simplemente, no fueron escogidas para ser publicadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagino que lo mismo debe suceder en el área de archivo de cualquier medio, sobre todo escrito, en el que las fotos y recortes de periódicos se vuelven el aire que uno respira, pues prácticamente ocupan todo el espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moverse por ahí resulta a veces tan complicado, que en la premura por buscar una información a pocas horas del cierre, puede ocurrir un accidente. Varias veces me ha pasado que he tenido que colgarme desde lo más alto de un enorme anaquel, con tal de conseguir el file de algún personaje requerido por alguna redactora, porque por ellas más que por cualquier otro redactor –director de la revista incluido--, sí estaría dispuesto a arriesgar mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la revista en la que practico encontré tres mujeres muy bellas, pero extrañamente, me di cuenta de aquello un poco tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuvieron que pasar un par de meses por lo menos, para sentir que una redactora me encandilara, no solo por sus textos, sino también por sus finos rasgos, que dibujan en su piel de niña la sapiencia de una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera periodista culpable de mi enamoramiento platónico y febril fue una señorita a la que me referiré como A para evitar cualquier suspicacia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A y yo nos conocimos el segundo día de mi experiencia en la revista. Sonó el teléfono y luego de descolgarlo, escuché que una voz muy femenina me pedía fotos de un personaje que yo desconocía. “Hola, ¿eres de Archivo?” Sí, contesté, “soy A, ¿podrías traerme el sobre de fotos de Fulano de tal, por favor?”. Sí. “Gracias”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa pequeña conversación no significó nada para mí por ese momento. La tomaba como una llamada más de cualquier otro periodista que exige, con mucha rapidez, que se le envíe lo que solicita. Fue así que conseguí el sobre de fotos, lo apunté en el cuaderno junto con su nombre, y me dirigí a su pequeña oficina para entregárselo a cambio de una firma de confirmación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué y la vi ahí: sentada en una silla muy grande y cómoda, con sus ojos puestos en el texto que aparecía en la pantalla de su ordenador. No sé si no quise ver más, pero ese día no me fijé en la brillantez de su cabello, ni en sus pequeñas y blancas manos, ni mucho menos en la hermosa luz que irradiaban sus ojos. Estaba ahí y no la vi. No estuve atento a sus finuras. No merecía llamarme un periodista. No había sido observador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los días y ya conocía a la mayoría de redactores y redactoras de la revista. Sin embargo, todavía no me sentía atraído por ninguna. Hasta que, sin darme cuenta, una tarde llegué a la oficina de A. Al principio no la encontré, y cuando estaba dispuesto a regresar a mi área con el pedido que ella había hecho unos minutos antes, me tropecé con ella de manera casual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento de reaccionar después de aquel suceso inesperado, pude ver toda la belleza que antes habían ignorado mis ojos en ella. En milésimas de segundos me sentí flotando en una inmensa burbuja alrededor de A. Igualmente, vi cómo el pasadizo se transformaba en un bello jardín de flores rojas, azules y amarillas. El olor a cigarro de las redacciones pasó a convertirse en un agradable aroma de lavanda, hasta que, poco a poco, todo se fue desvaneciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Disculpa, ¿estás bien?”, preguntó A, despertándome del sueño. Le respondí que estaba en perfectas condiciones con un ligero movimiento de cabeza. “Estabas distraído, ten más cuidado para la próxima” me sugirió. Sí, disculpa tú más bien, fue lo que yo le dije, entregándole el file que había pedido. “Gracias”, se despidió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese día empecé a tener alucinaciones parecidas con A cada vez que cerraba los ojos. Ni qué decir cuando llamaba pidiendo fotos o artículos periodísticos sobre un tema. Cada vez que le entregaba sus pedidos, ella devolvía mi rápida entrega con una hipnotizadora sonrisa. Desde ese día fue así. Pensé que A sería mi único amor secreto por esas redacciones, pero un poco más allá, terminando el pasillo a la mano derecha, conocí al otro amor de mi vida periodística.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-7233034022475865736?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/7233034022475865736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=7233034022475865736&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7233034022475865736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7233034022475865736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/05/que-bella-redaccion-i.html' title='Qué bella redacción I'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-5979675960718133479</id><published>2009-04-24T18:55:00.001-05:00</published><updated>2009-04-24T18:57:55.159-05:00</updated><title type='text'>Antes de dormir</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;A  veces pienso que me extrañas&lt;br /&gt;Mientras cubro mi cuerpo con las sábanas&lt;br /&gt;Quizás sea el frío&lt;br /&gt;No lo sé&lt;br /&gt;Pero no te digo nada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces siento que me hablas&lt;br /&gt;Mientras veo la luna por la ventana&lt;br /&gt;Quizás sea el silencio&lt;br /&gt;No lo sé&lt;br /&gt;Solo creo en tus palabras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces siento que me tocas&lt;br /&gt;Mientras roza el aire por mi cara&lt;br /&gt;Quizás sea que estoy loco&lt;br /&gt;No lo sé&lt;br /&gt;Quiero pensar que aún me amas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces pienso que te marchas&lt;br /&gt;Mientras me escondo entre las sombras de la cama&lt;br /&gt;Quizás sea que te veo&lt;br /&gt;No lo sé&lt;br /&gt;Solo ruego: no te vayas&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-5979675960718133479?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/5979675960718133479/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=5979675960718133479&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5979675960718133479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5979675960718133479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/04/antes-de-dormir.html' title='Antes de dormir'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-514108528024464948</id><published>2009-03-17T10:05:00.001-05:00</published><updated>2009-03-17T10:08:57.099-05:00</updated><title type='text'>Cada noche</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Despierto sin saber qué ocurre&lt;br /&gt;Buscando un halo de luz entre las sombras&lt;br /&gt;Un ligero destello que me haga saber&lt;br /&gt;O al menos que intente mentirme&lt;br /&gt;Al decirme que no te puedo ver&lt;br /&gt;Porque, simplemente todo está oscuro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camino a tientas por el cuarto&lt;br /&gt;Escuchando el leve chirrido de los grillos&lt;br /&gt;Un sonido que me invita correr&lt;br /&gt;A cobijarme para siempre en tus besos&lt;br /&gt;Como cada vez después de un "te amo"&lt;br /&gt;Allá, por aquellos días nuestros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso si quererte me hace daño&lt;br /&gt;Intentando regalarme una falsa excusa&lt;br /&gt;Algo que ya no me haga seguir buscando&lt;br /&gt;Una nueva mirada tuya en mi camino&lt;br /&gt;Retozando en plena oscuridad&lt;br /&gt;Para luego huir conmigo&lt;br /&gt;Hacia una luz que ahora no brilla.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-514108528024464948?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/514108528024464948/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=514108528024464948&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' 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style="font-family:arial;"&gt;A mitad de camino me detuviste&lt;br /&gt;Sujetaste mi mano entre las tuyas&lt;br /&gt;Y rogaste para que no me vaya&lt;br /&gt;“no quiero que te alejes”&lt;br /&gt;Me dijiste&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus ojos me miraron atentamente&lt;br /&gt;Podía distinguir algunas lágrimas&lt;br /&gt;Y de mis labios no salían las palabras&lt;br /&gt;“dime que me quieres”&lt;br /&gt;Me dijiste&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El momento perfecto era inminente&lt;br /&gt;Tu sonrisa borró la amargura&lt;br /&gt;Mezclamos los labios con locura&lt;br /&gt;“Te voy a amar siempre”&lt;br /&gt;Me dijiste&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche empieza con sus cantos tristes&lt;br /&gt;Dentro de esta habitación álgida&lt;br /&gt;Creo mirarte a través de mi ventana&lt;br /&gt;“Ya no me esperes”&lt;br /&gt;Me dijiste&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-3207203284474062658?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/3207203284474062658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=3207203284474062658&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3207203284474062658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3207203284474062658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/03/sin-titulo-i.html' title='Sin título I'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-3263992571868645008</id><published>2009-02-26T12:17:00.002-05:00</published><updated>2009-02-26T12:32:36.697-05:00</updated><title type='text'>Los Faraones F.C. (IV)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cuando el árbitro del partido, un tipo de estatura media, algo bizco y un tanto parcializado –por lo que habíamos podido presenciar en los encuentros previos--, llamó a los capitanes de cada equipo para luego invitarnos a todos a tomar nuestras posiciones en el campo de juego, quedó todo listo para el inédito debut de &lt;em&gt;Los Faraones&lt;/em&gt;, el único club por el que he jugado –y jugaré—toda mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera e histórica formación de &lt;em&gt;Los Faraones&lt;/em&gt; alineó de la siguiente manera: Giancarlo y &lt;em&gt;El Gordo&lt;/em&gt; en la defensa; Freddy en la volante; Moisés como media punta, y solo en la delantera, mi primo José. Yo, con mordeduras de perros incluidas, debajo de los tres palos. En el banco de suplentes quedó Juancho, que por motivos estomacales, no estaba en condiciones de iniciar el partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro equipo, el de Juan, se ubicó en la cancha con algunos viejos conocidos nuestros, rivales de toda la vida. Algunos de ellos eran: Ederson, Juanito, &lt;em&gt;El Gordo&lt;/em&gt; Machaca, y mi primo César, quien durante el tiempo que duró el partido, se convirtió en la persona que más odié en el planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonó el pitazo inicial. Moisés tocó el balón hacia mi primo José, que rápidamente la cedió a Giancarlo, quien en un intento por llevarse al que lo marcaba, tuvo que echar el balón afuera para que sea reinsertado al juego por el equipo contrario. Una vez que el equipo de Juan tomó el balón, se nos hizo muy difícil recuperarlo. Yo estaba muy nervioso, gritando a todo el mundo para que no se desordenen en la cancha y conserven sus puestos previamente establecidos, porque “solo de esa manera” podríamos ganarles, como bien nos lo había advertido Maca, un vecino nuestro, quien ante la desoladora imagen de orfandad que daba nuestro equipo en contraste con los demás, que sí tenían un adulto que los arengara, se apiadó de nosotros y fungió las veces de nuestro director técnico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su aporte hubiera sido valioso si es que hubiésemos tenido los jugadores idóneos, pero no fue así. Con el correr de los minutos y ante los infinitos ataques que recibíamos --y de los que milagrosamente nos salvábamos--, nos dimos cuenta de que nunca debimos haber pensado en formar un equipo para esta competencia, porque lo nuestro, en esos momentos, daba pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cinco minutos duró el marcador de papel en blanco. Solo cinco. Nuestra ligera esperanza de irnos al descanso con el partido empatado se esfumaron cuando, tras una descoordinación y desorden táctico, el delantero del equipo contrario se encontró solo frente a mí –un indefenso y nervioso arquero—y definió como cualquier buen delantero hubiera definido: suave y a un lado. Mientras veía a la pelota entrar lentamente en mi arco, no pude evitar sentirme frustrado. Tirado en el suelo, observaba en cámara lenta la fina trayectoria del balón. Lo veía cada vez más lejano, distante, como si se tratara de una chica que pasa muy coqueta por mi lado y que luego se va sin darme tiempo, siquiera, de poder tocarla. Se iba como ella, como la chica que me gustaba, que en ese preciso momento, no hacía más que mirar a otra parte, quizás previendo que mi actuación sería un desastre. Gol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un par de minutos después, otra vez gol. Perdíamos dos a cero, pero lo peor todavía no llegaba. El quipo contrario, después de verse con el marcador a su favor, empezó a jugar con nosotros, a burlarse. Hacían lo que querían, movían el balón como mejor les parecía. Intentaban remates imposibles, pero bien que nos complicaban. Yo, al mirar eso desde el infierno en el que se había convertido mi arco, simplemente acumulaba rencor, odio, envidia. No entendía por qué no podíamos hacer nada frente a esas burlas intencionadas de nuestros adversarios. Tenía ganas de salir, quitarles el balón y pateárselo en las caras. Pero no podía. Si mis defensas no podían, yo menos. Simplemente seguía el movimiento del balón con la vista, tratando de no desconcentrarme porque en cualquier momento llegaría el disparo que podría significar el humillante tercer gol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misma cólera la habría sentido Giancarlo al momento de intentar robarle el balón a Juan, o tal vez no midió bien. Tal vez solo fue la impotencia que pudo haber sentido al verse superado por enésima vez, lo que lo llevó a patearlo. No fue una gran patada, hasta me atrevería a decir que solo fue un rose, pero finalmente el árbitro lo vió y cobró penal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis compañeros, al escuchar la decisión del árbitro, se le fueron encima. Le reclamaron de todas las formas conocidas, pero éste no cambió de parecer. Ya no podíamos hacer nada, Ederson ya había cogido el balón y lo colocaba en el punto del penal, a tan solo unos metros de donde yo estaba ubicado. El tumulto se dispersó y en la cara de mis compañeros ya se dibujaba la más grande vergüenza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo haber recibido palabras de apoyo de parte de alguno de mis amigos. Es más, no recuerdo haber escuchado nada. Apenas me vi frente a frente con Ederson, con el balón de por medio, mi mente solo reproducía los episodios más felices que alguna vez soñé con el fútbol. De pronto la cancha de mi barrio se transformó en un gigantesco estadio abarrotado de hinchas rugientes, expectantes por un disparo desde el punto del penal. Mis compañeros pasaron a convertirse en jugadores profesionales vestidos con la camiseta de la “U”, y nuestros oponentes no serían más que nuestros clásicos rivales: los de Alianza. El juez principal ordenó la ejecución de la pena máxima del fútbol y mis sentidos entraron en alerta ante cada mínimo movimiento de mi rival. Vi la inclinación que tomó mi oponente para patear el balón, el impacto de su pierna izquierda con la pelota. Oí el sonido de ésta al chocar con el aire en su desplazamiento hacia mi mano derecha. Tomé la decisión: fui hacia ese lado sin miedo, creyéndome capaz de contenerlo. “Puedo hacerlo” pensé. Lo hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el balón salió desviado tras impactar con mi rodilla, no pude dejar de sentir que uno de mis sueños se había convertido en realidad, aunque fuera de una manera austera. Había evitado un gol de penal y eso era lo que me hizo permanecer más que contento los segundos siguientes, a pesar de que el marcador aún siguiera con dos goles en contra. Había logrado una hazaña. Le había parado un balón al lanzador más potente y letal que hasta ese momento había conocido. Y es que fue un disparo fuerte, tan fuerte como pateado por un pie de hierro. Las felicitaciones las oí llegar desde afuera del campo, desde donde estaba nuestro único apoyo moral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubiera querido que el partido termine ahí, que ocurriera un terremoto que impida seguir con el compromiso deportivo, pero no pudo ser. Unos minutos después de mi logro, llegaron más goles. Nos fuimos al descanso con un 5 a 0 a cuestas. Ya nadie recordaba el penal desviado por mi rodilla, solo nos dábamos cuenta de la vergüenza que estábamos pasando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el segundo tiempo hicimos cambios en la alineación. Freddy cambió de posición conmigo. Mi primo José salió para el ingreso de Juancho, &lt;em&gt;El Gordo&lt;/em&gt; también se quedó en el banco de suplentes, al igual que Moisés, para permitir el ingreso de dos jugadores que nadie había tomado en cuenta, pero que terminaron salvándonos el honor: Gary (hermano de Ederson) y Pepe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, igual perdimos el partido. 6 a 2 fue el resultado final. Mejoramos bastante en comparación al primer tiempo, pero reaccionamos tarde. Mi pie no dolía tanto como esa goleada, pero al menos nos sirvió para aprender que debíamos prepararnos más para los próximos encuentros, que por cierto ganamos (3-0 y 3-1), empatamos (3-3 en uno de los mejores partidos frente a “Los Chalacos”) y perdimos (3-1). Todos estos partidos fueron memorables, por una un otra razón, pero el primero es el que más recuerdo, porque ese marcó el inicio de una gran época.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Por cierto, la semana posterior al primer partido que perdimos, la chica que me gustaba me dejó de hablar por razones aún desconocidas, aunque ya no hago el intento por averiguarlas. No sé quién habrá perdido ese duelo, si ella o yo, lo único que sé es que, si es que fue derrota, me vino bien, porque luego me recuperé, y vaya que lo hice. &lt;em&gt;¡Fuerza, Faraones!&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-3263992571868645008?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/3263992571868645008/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=3263992571868645008&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3263992571868645008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3263992571868645008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/02/los-faraones-fc-iv.html' title='Los Faraones F.C. (IV)'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-629107983096900935</id><published>2009-02-01T21:34:00.002-05:00</published><updated>2009-02-01T21:45:44.472-05:00</updated><title type='text'>Los Faraones F.C. (III)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“No tenemos equipo”, observó &lt;em&gt;El Gordo&lt;/em&gt;. Y era verdad, se necesitaban seis jugadores como mínimo y nosotros con las justas llegábamos a cuatro contando a muertos y heridos. No sabíamos qué hacer. De dónde sacaríamos dos personas más. ¿Por qué no habíamos pensado en eso antes? La desesperación por completar el equipo nos indujo a tal extremo que tuvimos que hablarle a un par de desconocidos para que, por favor, jueguen por &lt;em&gt;Los Faraones&lt;/em&gt; mañana, el día del inicio del campeonato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos desconocidos, después de dudarlo un poco, aceptaron y se comprometieron a hacer respetar la camiseta de nuestro equipo como se debe; pero qué camiseta iban a “hacer respetar”, si ni siquiera teníamos un polo del mismo color. Todos nos pusimos a pensar qué haríamos ante tal problema. A esas alturas ya no podíamos mandar a hacer camisetas porque a las 11 de la noche ningún almacén o tienda deportiva nos iba a atender. La parte logística de nuestro recién fundado club hacía agua, y es que esas cosas pasan cuando los jugadores tienen que hacer las veces de gerentes del club, por más “de barrio” que éste sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La parte económica siempre fue un gran problema para &lt;em&gt;Los Faraones&lt;/em&gt;. Recuerdo que hasta pensé en empeñar mi reloj para poder conseguir el dinero de la inscripción. Ningún adulto se quiso hacer cargo de nosotros. Nadie confiaba en nuestro equipo, solo nosotros, y eso que tampoco éramos muy creyentes que digamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mañana con los polos de educación física del colegio y listo”, alcancé a decir en medio de aquel estrés colectivo de medianoche. Todos dudaban, no estaban del todo conformes con la idea, pero había que aceptarla, no había otra manera de solucionar nuestro ineluctable inconveniente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con nuestros problemas casi resueltos, nos fuimos a descansar para estar en óptimas condiciones a la mañana siguiente. Yo no pude dormir del todo bien. El problema de mi pie, el partido de mañana, las mil preguntas que me acechaban con respecto a la chica que me gustaba. No quería que me viera ser goleado, pero tampoco quería que no me vea actuar en el partido. La quería ahí, detrás del arco, dándome ánimos, convenciéndome de que era un buen arquero, y que los buenos arqueros no solo atrapan balones, sino también el corazón de la chica de sus sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las nueve de la mañana ya estaba nuevamente en la calle, afuera de la casa de Giancarlo, que por ese tiempo, se había convertido en nuestro punto de reunión. Moisés, &lt;em&gt;El Gordo&lt;/em&gt;, Giancarlo y yo conversábamos sobre nuestras posibilidades de ganarle al equipo de Juan. “Va a ser difícil”, coincidíamos. No nos atrevíamos a pensar en una victoria holgada, sino mas bien, en una mínima diferencia. “No importa si perdemos, la cosa es lucharla”, indicaba Giancarlo, el menos optimista de todos, aunque los demás no estábamos muy lejos de su apreciación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las horas pasaron desapercibidamente hasta el mediodía, momento en que caímos en la cuenta de que nuestros “refuerzos” no llegarían al partido. Entonces empezaron los nervios. “No tenemos gente”, repetíamos con la preocupación instalada en cada uno de nuestros rostros. Nos sentíamos impotentes ante tan caótica situación. Solo faltaban dos horas para  nuestro debut y el equipo no estaba completo. De pronto me acordé de un amigo del colegio llamado Freddy. Lo llamé con carácter de urgencia y felizmente contestó afirmativamente. Ya no habían problemas de alineación, con él estábamos completos, aunque eso no necesariamente quería decir que el equipo fuera competitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Freddy llegó, el alivio se hizo más notorio. Nuestro semblante cambió de desesperado a ligeramente nervioso por el mismo hecho de que ya no faltaba mucho para el partido. &lt;em&gt;Juancho&lt;/em&gt;, un amigo de nosotros que se había mudado hace varios años a otro distrito, sorpresivamente vino ese día, y con él, nos sentimos mucho mejor, no por su calidad como jugador, sino porque ya tendríamos, al menos, una pieza de recambio, en caso de que al Gordo le falte físico para un partido completo de dos tiempos de quince minutos cada uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el equipo completo, decidimos ir a ver el partido que antecedía al nuestro. Por los alrededores de la cancha vimos a la chica que me gustaba. Estaba ahí, conversando con sus amigas bajo la sombra de un árbol cercano a la cancha. “Me va a ver jugar”, pensaba mientras una sonrisa nerviosa se apoderaba de los músculos de mi rostro. Al pasar por su lado le dije “hola”, y ella me respondió con un ligero movimiento de labios, que si bien no fue del todo cariñoso, me bastaba para sentir que al menos se acordaba de mi existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El partido que fuimos a ver acababa de iniciarse en su segunda etapa. El equipo de un amigo de nosotros, Felipe, estaba ganando por un cómodo 2 a 0, resultado que nos invitaba a pensar, no sé por qué,  que a nosotros también nos iría bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras veíamos el partido, yo empezaba a preocuparme al ver a los integrantes de los demás equipos de nuestra categoría, que se encontraban justo al frente de nosotros. La mayoría eran altos, de buen físico, capaces de tumbar a cualquiera de nosotros con tan solo un soplido. Pero a la vez, pensaba en que el equipo de Juan, nuestro enemigo a vencer ese día, era de características parecidas a las nuestras, aunque, tengo que reconocerlo, ellos estaban mucho mejor preparados que nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminó el partido del equipo de Felipe. Ganaron no recuerdo por cuánto, pero pude notar que ganaron debido a la expresión de felicidad en sus rostros. Era nuestro turno. Nuestro momento más nerviosamente esperado en la última semana. Era nuestra primera vez de jugar &lt;em&gt;fulbito&lt;/em&gt; ante espectadores. Tenía que ser especial, inolvidable, trascendente… y vaya que lo fue.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-629107983096900935?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/629107983096900935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=629107983096900935&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/629107983096900935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/629107983096900935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/02/los-faraones-fc-iii.html' title='Los Faraones F.C. (III)'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-4007065096108674345</id><published>2009-01-15T00:16:00.003-05:00</published><updated>2009-02-01T21:46:25.067-05:00</updated><title type='text'>Los Faraones F.C. (II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al día siguiente no podía mover mi pie. Echado sobre mi cama, temía ver la terrible herida que, en ese momento, me tenía postrado del dolor. Pero no podía quejarme. Si quería jugar el campeonato nadie se tenía que enterar de mi lesión. Nadie, incluso mi primo José, que estaba durmiendo en la cama contigua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Por qué caminas así?”, me preguntó mi mamá. “No, no es nada. Es que ayer me doblé el pie jugando y me duele un poco”, le mentí. Ella, quizás debido a su intuición de madre, supuso que no era tan simple como yo lo había pintado y me propuso ir por la frotación. Pero yo no podía aceptar eso. Si ella observaba lo que había debajo de la media, aparte de horrorizarse, me iba a matar por haber tomado tremendo orificio en mi tobillo tan a la ligera. Además, tenía muy claro que me iba a llevar a alguna clínica, hospital, posta, o lo que sea para que me pongan las inyecciones antirrábicas que la situación requería, pero que yo aborrecía. Por eso, cuando ya estaba decidido a decirle que no era necesaria la frotación, y vi entre sus manos el dichoso frasco, a lo único que atiné fue a elaborar otra mentira instantáneamente; es decir, le mostré el otro pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le conté ese breve episodio a mi primo César, él no paró de reírse. Quizás lo hizo porque vio en mi reacción una hilarante ocurrencia. También, seguro, porque no se imaginaba cómo era capaz de aguantar el inmenso dolor, al que ahora se le sumaba un indescriptible ardor cada vez que una pelusilla de la media rozaba con la parte afectada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo día después de la mordida, volví a encontrarme con ella, la chica dueña del perro y de mi corazón por ese entonces. Lo primero que me preguntó al verme fue cómo estaba de mi herida. Ella tampoco entendía cómo era capaz de seguir caminando con ese agujero en el tobillo. Yo tampoco lo sabía, le comenté dándome ciertos aires de valentía estúpida. La verdad es que el dolor era tan intenso, que cada paso que daba era como una patada en esa zona masculina en la que se basan los doctores para comunicarle a nuestros padres el sexo de sus hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahí no quedaba todo. Había que seguir entrenando para el campeonato, y yo no podía dejar de asistir a las prácticas. Magullado como estaba, me atrevía a trotar, dar pequeños saltos, tocar el balón con algo de precisión y, sobre todo, atajarlo cuando era necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie podía creerlo. Nadie podía concebir que yo estuviera jugando después del accidente. Por momentos hasta parecía que nunca me hubiera pasado nada, porque hasta salvaba jugadas que antes me eran muy difíciles de salvar. Pero todo sueño de pronta mejoría se vino abajo, cuando Moisés me pasó el balón muy suavemente, y éste, desafortunadamente, lo amortigüé con mi tobillo derecho. Decir que vi a Judas calato, es poco, cuando lo que me pareció ver en ese momento, bien pudo ser a los doce apóstoles desnudos y bailando zamba con un canasta de frutas sobre la cabeza. Ya se imaginarán el dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me tiré al piso, grité, pataleé --aunque en un solo pie--, me retorcí del dolor y mis compañeros tuvieron que parar el partido. Me sacaron en hombros como a un herido de guerra. Mi primo José, que estaba en ese momento jugando con nosotros, empezó a sospechar algo, pero antes de que se diera cuenta y le vaya con el chisme a mi mamá, le advertí que no dijera nada, porque lo que me había pasado el no lo sabía, y ni él ni mi familia, ni nadie que yo no quiera, tenían que saberlo. Al parecer, después de pensarlo unos segundos, lo entendió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no volví a jugar con mis amigos desde ese día. Juntos decidimos no volver a forzar mi pie a una situación peligrosa como esa antes del domingo. Ese día, el día del inicio del campeonato, tenía que estar al 100% porque del resultado del primer partido dependían nuestras aspiraciones de lograr el título.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sorteo de los partidos se realizaría un día antes, el sábado. Para ese entonces, mi pie ya estaba ligeramente mejor, aunque aún me dolía al más leve contacto, pero, al menos, ya podía caminar y trotar con mayor facilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la tarde del sábado había salido a acompañar a mis amigos a la última práctica. Yo solo los veía jugar, esforzarse por hacer la jugada imposible que al día siguiente nos haga merecedores de un triunfo. Llegó cierto momento en el que tuve que dejarlos en la cancha porque tuve que regresar a mi casa. En el camino de regreso, lejos, muy lejos del alcance del Faraón, caminaba yo tranquilo, sin miedo de ser atacado nuevamente, cuando de pronto, ocurrió lo que mi mala suerte me tenía preparado. Un perro mediano, de nombre desconocido, salió por debajo de automóvil estacionado y luego de realizar una serie de ladridos, se abalanzó a mi pierna como si ésta fuera un suculento manjar canino, y la mordió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo podía creer. Tenía a otro perro aferrado mi pierna derecha en menos de una semana. No quería ni podía creerlo, pero lo estaba viendo y sintiendo en tiempo real. De un puñete lo hice soltarme y se fue corriendo, pero sin dejar de ladrar. De mi pierna empezó a brotar algo de sangre. La herida, esta vez, no fue profunda, aunque sí sorpresiva como la que me causó el Faraón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Estás salado”, repetían mis compañeros de equipo. “Ni vayas al sorteo, porque fácil nos toca con los más difíciles”, agregaban entre bromas. Al final, creo que tuvieron razón, porque al momento en el que el encargado de organizar el campeonato, es decir, el señor Luciano, procedía a sacar el papelito con el papel que contenía escrito el nombre de nuestro rival, no fue otro que el papel que contenía el nombre del equipo de Juan. Sí, estaba salado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-4007065096108674345?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/4007065096108674345/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=4007065096108674345&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4007065096108674345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4007065096108674345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/01/los-faraones-fc-ii.html' title='Los Faraones F.C. (II)'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-6225866873349182999</id><published>2009-01-07T23:55:00.004-05:00</published><updated>2009-02-01T21:46:05.722-05:00</updated><title type='text'>Los Faraones F.C. (I)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Jugábamos de noche. Tal vez eso fue lo que nos afectó al final. No lo sé. Solo digo que pudo ser. En fin, éramos un grupo de amigos, todos de la misma cuadra, que salíamos a divertirnos con la pelota, porque jugar futbolito, o &lt;em&gt;fulbito&lt;/em&gt;, como mal se le conoce, era lo que menos hacíamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé siempre haya sido tan mal jugador. Creo que hasta los diez años, al menos, no era tan malo como lo soy ahora. Jugaba en todos los puestos y en todos rendía. Mis amigos me consideraban tanto un buen arquero, como un delantero cumplidor, pero con los años, en lo único en lo que “me defendía” era en el arco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre me gustó esa posición. De niño tenía un sueño recurrente: estadio lleno, tribunas abarrotadas de fanáticos coreando los nombres de sus jugadores favoritos, entre ellos el mío. De pronto, en el instante en el que se escuchaba en todo el estadio &lt;em&gt;Sale el campeón, sale el campeón…&lt;/em&gt; mis compañeros y yo entrábamos al campo de juego, con el escudo de la “U” en el pecho, sintiendo el aplauso caluroso y el grito estremecedor de la gente. Yo, por supuesto, con el 1 en la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me soñaba atajando penales, sorteando varios mano a mano, salvando una pelota desde la misma raya de gol, y hasta conteniendo un disparo de cabeza tras una volada espectacular. Todo un arquero completo, seguro y confiable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Loco también, porque “para ser arquero, hay que estar loco”, como decía mi abuelo, y yo sí que lo estaba. Me llenaba de adrenalina cada vez que, jugando con mis amigos, desviaba un balón con la punta de los dedos, doblándomelos, pero aguantando el dolor, porque al final, ése solo era mi trabajo. El dolor quedaba para después, para contarlo al momento de destacar las mejores jugadas del partido, acompañados de una gaseosa tamaño familiar. En ese momento, haber hecho una excelente atajada, o haberme comido un gol estúpido, me valía la reputación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi siempre me fue bien en el arco, tengo grandes recuerdos debajo de los tres palos de una canchita. Hasta logré arrancarle un comentario sobre mis aptitudes de arquero a una chica que me gustaba. Fue una noche que estuve peloteando con un par de amigos, uno de ellos estaba tapando y yo junto con el otro pateábamos tratando de hacerle goles; entonces ella, al notar que no llevaba muchos tantos en mi cuenta, y mas bien sí muchas carreras por ir a recoger la pelota pateada descaradamente por mí, me dijo: &lt;em&gt;Como delantero, eres un buen arquero&lt;/em&gt;. Luego de ese comentario, decidí quedarme para siempre en el arco. Y así fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos días después de aquella memorable frase, nos enteramos que se iba a organizar un campeonato de fulbito de menores. En realidad, años atrás también nos enterábamos de esa clase de noticias, pero nunca participábamos porque… en realidad no sé por qué. Pero ese año, un amigo, Moisés, decidió soltar la idea en una de nuestras conversaciones post pichanga. “Creo que la haríamos en el campeonato”, se atrevió a decir. Todos los demás nos quedamos callados, como imaginando el momento de celebrar un triunfo de nuestro equipo, cada uno de acuerdo a su propio estilo: Giancarlo quizás imaginando que el arquero del equipo contrario aún se estaría reponiendo del dolor en el brazo que le dejó el potente remate de derecha lanzado por él; &lt;em&gt;El Gordo&lt;/em&gt; tal vez avizoraba haber recibido un pase, sacarse a un defensa de un simple movimiento de su enorme cintura, y colocar el balón sutilmente en el ángulo superior izquierdo del arquero. Inalcanzable. Golazo. Mientras que yo, por supuesto, sosteniendo el balón con las manos, luego de una fantástica volada, ahogándole el grito de gol a Juan, el de la otra cuadra, mi máximo contrincante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando todos retornamos de nuestro breve viaje mental, decidimos juntar el dinero e inscribirnos, inmediatamente, en el primer campeonato de nuestra historia, la historia de los… había que encontrar un nombre para nuestro equipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A falta de una semana para que se inicie el campeonato, empezamos a ir a la cancha en la mañana, para acostumbrarnos un poco al renegado calor del que siempre huíamos. Nos costaba demasiado, sobre todo a mí, cumplir un buen papel bajo el abrasante sol de verano. Si en la noche, cada vez que nos enfrentábamos a otros equipos solíamos perder, en la tarde sería peor. Necesitábamos entrenar, ponernos a trabajar bajo las peores condiciones si queríamos salir airosos, como en nuestros sueños, del campeonato. Además, yendo a jugar en la mañana, tenía la noche completa para ir a ver a mi entonces musa inspiradora, la que destacó mis dotes de arquero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces que, durante la primera noche después de nuestro entrenamiento, ocurrió lo impensado. Ella, la chica que me gustaba, siempre salía a conversar con sus amigas muy cerca de la cancha. Ese lugar se había convertido, sin querer, en nuestro punto de encuentro. Lógicamente yo no iba solo. Siempre iba con mi primo César, quien, quizás previendo el futuro de mi equipo, decidió jugar por el grupo de Juan, nuestro enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, ese día fuimos los dos a la cancha en noche, y la chica que me gustaba estaba ahí. La vimos desde muy lejos, y mientras nos íbamos acercando, mi primo me preguntaba qué le había visto a esa chica. Cada vez que oía esa pregunta me llenaba de rabia, pero me controlaba, porque sabía que no debía mostrarme tan interesado en ella ante nadie, porque sino perdía. Yo no respondía nada, solo dejaba que pase el momento. Esa pregunta me la hacía todo el tiempo, no solo él, sino también mis demás amigos, algunos de los cuales, al final, terminaron más interesados en ella que yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el pretexto de ir a jugar basket, nos acercamos a ellas para preguntarles si querían jugar con nosotros. Ya faltaba poquísimo para llegar, cuando de pronto, sin que ninguno de los dos lo avisara, apareció el perro de la chica que me gusta aferrándose con sus dientes a mi tobillo, sacudiéndolo enfurecidamente y haciéndome quedar pasmado ante el intenso dolor que me estaba provocando. Mientras caía al suelo, mi primo, en una reacción afortunadamente inteligente y rápida, le lanzó la pelota de basket al animal en el torso, haciendo que éste soltara por fin mi magullado pie, y se fuera aullando directo a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que pensé cuando vi al perro con sus dientes incrustados en mi pie, fue en lo que le diría a mis padres para que no sospechen nada y me dejen jugar el domingo en el campeonato. Mientras pensaba eso, también recordaba la frase de mi abuelo relacionada con la locura y los arqueros. Por otro lado, me daba cuenta de la penosa imagen que le estaba dando a la chica que me gustaba: estaba quedando como un completo idiota mordido por su perro. Un perro que tenía fama de bravo, pero que nunca pensé lograría lastimarme a mí. Un perro que debí tomar más en serio, ya que su mismo nombre así lo requería. Un perro llamado Faraón, que al final, tras esa inesperada mordida, nos dio el nombre que tanto estuvimos buscando para el equipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hay que llamarnos Los Faraones, entonces” les sugerí a mis amigos esa misma noche, después de contarles la historia y haber lavado mi herida con agua y jabón, elementos propiciados por la propia dueña del perro. Mi comentario les causó risa al principio. &lt;em&gt;Es una ironía&lt;/em&gt; –decían--, &lt;em&gt;pero el nombre suena, y está bien&lt;/em&gt;. Entonces, ahora sí, tras una dolorosa noche, la historia de &lt;em&gt;Los Faraones&lt;/em&gt; comenzaba.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-6225866873349182999?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/6225866873349182999/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=6225866873349182999&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6225866873349182999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6225866873349182999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2009/01/los-faraones-fc-i.html' title='Los Faraones F.C. (I)'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-2163559118939594252</id><published>2008-12-31T23:29:00.001-05:00</published><updated>2009-01-01T00:14:20.207-05:00</updated><title type='text'>Resumen del 2008</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El año que está a pocos minutos de acabar, no va a pasar desapercibido, pues una serie de acontecimientos lo harán ser recordable por algunos años de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó en el primer mes del año, cuando me propuse una serie de objetivos que, lamentablemente no pude terminar. Me propuse convertirme en alguien más atlético yendo al gimnasio, pero la aventura solo duró tres meses. Por otro lado, también inicié mi primera novela, pero hasta ahora anda perdida en un mar de confusiones creativas que me han impedido encontrarle una solución interesante al anhelado desenlace final. Y por último, me propuse grabar una serie de cortometrajes, los cuales, por falta de tiempo –y de presupuesto—no pudieron, siquiera, tener un ensayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Febrero me trajo algo realmente increíble tan solo unos meses atrás: ir a un bar. Jamás en mi vida pensé que llegaría a pisar un local parecido, ni mucho menos beber licor en un establecimiento como ese. Pero tuve una amiga que me hizo conocer ese mundo, y ahora, por fin, puedo decir que tengo “algo de calle”. Gracias a Leonor –Leonorcita, de cariño--, pude ver cómo era en realidad ese mundo en que los tragos abundan y las conversaciones, por más banales que sean, resultan interesantes. También me hizo acercar más al metal, y siento que eso ha transformado mi vida, al menos, ligeramente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marzo fue el mes que marcó el inicio de mi etapa como universitario en el área de talleres. Es cierto que aún llevaba algunos cursos en aula, pero a partir de este mes, empezaría a vivir mi carrera más a fondo, con cursos cada vez más exigentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En abril no hubo muchas novedades, tal vez lo más recordable sea un acto vergonzoso, pero en fin, voy a contárselos: En mi examen parcial de Periodismo de Televisión I obtuve un incomodísimo 05. Sï, cinco puntos de veinte posibles. Una verdadera vergüenza para alguien de octavo ciclo, por aquel tiempo. Felizmente, al final pude sortear ese impreciso paso en mi carrera por convertirme en periodista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A inicios de mayo tuve la oportunidad de viajar. No fue un gran viaje, pero fue con amigos. Compañeros de la universidad, que al final se convirtieron en amigos. Como primer destino tuvimos Caral, una milenaria ciudad, de la que todos los peruanos deberíamos sentirnos orgullosos, y por supuesto, deberíamos visitar obligatoriamente. Eso sí, tengan en cuenta que el calor es impresionante, así que tomen sus precauciones. Después fuimos a Huarochirí – Matucana, una provincia realmente hermosa. Los paisajes son espectaculares y para los que les gusta la aventura, no querrán perderse lo maravilloso que es escalar sus fértiles montañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junio fue un mes realmente difícil, no solo por los recuerdos que este mes me evoca, sino por que es mes de finales en la universidad. Estaba como loco, corriendo de aquí para allá, con un millón de trabajos pendientes encima, y volviéndonos histéricos con mis demás compañeros por la falta de tiempo. Algunos trabajos resultaron un fiasco total, aunque otros, como los de periodismo multimedia, salieron muy buenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio, mes de vacaciones. No hice nada en particular, solo comprobar que en meses tan solitarios como este, necesito a alguien que me pueda hacer compañía. No me refiero a una enamorada necesariamente, sino a un amigo, o amiga con la que pueda compartir las emociones que me embargan por completo en los instantes de soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agosto, mes de cumpleaños, aunque no tan feliz. Mes de lluvias hermosas pero nostálgicas. Caminatas frías para pensar en todo lo que he logrado en los años vividos, y cuestionándome por la falta de compromiso con las cosas que me propongo. Fue el primer cumpleaños en el que fui agasajado por amigos de la universidad. Gracias Pamela, Gerardo, Criss y Nadia, quienes estuvieron conmigo en ese día tan “especial”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En setiembre me enteré de una noticia que me estremeció, aunque creo que debí de estar preparado para tal acontecimiento. La persona que más quería se iba del país, y mis escasas posibilidades de volver a encontrarme con ella, de casualidad, se desvanecieron por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se fue una mañana de octubre, y por  más que quise ir a verla por, quizás, la última vez, no pude hacerlo. Ella prefirió que eso no sucediese, y respeté su decisión. Creo que era lo más justo. Ahora solo espero –sí, todavía espero--, que vuelva para cumplir mi promesa de invitarle un café y ponernos a charlar de las cosas que se nos ocurran, como alguna vez solíamos hacerlo, aunque nunca con café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noviembre fue uno de los meses más emocionantes de mi vida. La banda R.E.M. se iba a presentar en Lima, y yo me moría por ir a ese concierto en el Estadio Nacional. Lógicamente, no tenía dinero, pero gracias a alguna fuerza superior, a la bondad de mi amigo Gerardo, y a la Cerveza Cusqueña, pude asistir al tan ansiado espectáculo con entradas completamente gratis a la zona “Man on the moon”. ¡Eternas gracias, Gerardo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente diciembre llegó con una espectacular noticia: Iron Maiden se presentará en Lima en marzo próximo, así que ya compré mi entrada y espero ver a alguien conocido en el tremendo concierto que prometen brindar Dickinson y compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso, en resumidas cuentas, ha sido lo que me ha pasado en este memorable 2008, año que, por primera vez, he despedido desde la tranquilidad de mi casa. Siempre suelo salir a falta de 5 minutos para que se termine, pero esta vez me he quedado encerrado y escribiendo esto que estoy a punto de publicar. Otro día les contaré sobre algunos hechos, también importantes, que no he mencionado aquí, como mi experiencia en la revista Caretas. Pero eso ya será en el 2009, un año, que espero, sea mucho mejor que el anterior, no solo para mí, sino para todos ustedes. Un fuerte abrazo y disculpen por haber abandonado este, y mis otros dos blogs, durante este mes. Prometo, esta vez en serio, no volverlo a hacer.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-2163559118939594252?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/2163559118939594252/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=2163559118939594252&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2163559118939594252'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2163559118939594252'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/12/resumen-del-2008.html' title='Resumen del 2008'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-7707463420449278258</id><published>2008-12-25T19:57:00.004-05:00</published><updated>2008-12-25T20:08:10.899-05:00</updated><title type='text'>Coincidencia navideña</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cuando mi madre me preguntó qué quería por Navidad no supe qué decirle. Es decir, quería tantas cosas, pero ninguna a la vez, ya que las veía un poco lejanas. Por ejemplo, quería un PS2, un iPOD y también un nuevo ordenador. Cosas carísimas todas. Pidiendo eso me sentía demasiado sinvergüenza, aparte de desconsiderado e indiscutiblemente poco realista. Todos los posibles regalos que quería pecaban de banales y ya estoy demasiado viejo para andar con ese tipo de caprichos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, ante tanta insistencia de mi mamá por querer regalarme algo, le dije –temiendo un merecido “trabaja, pues”, aunque ya trabajo--: Creo que un mp4 estaría bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella accedió de inmediato. Me dijo que era exactamente lo que ella había pensado comprarme, pero que no estaba segura de si me gustaría. Por supuesto que me gusta, le confirmé. Ella, que lleva años trabajando en otro país, me dijo que apenas pisara suelo peruano, me entregaría mi mp4, “pero te olvidas de otro regalo para Navidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, mi madre llegó hace un par de semanas, más o menos, y me entregó mi estupendo regalo. Le agradecí un millón de veces y le prometí que, apenas me paguen, la llevaría a tomar un rico desayuno, ya que no creo que me alcance para otra cosa. Ella aceptó riendo, agregando que no debía preocuparme. Claro que debo, repuse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el 24 de diciembre y yo ya estaba familiarizado con mi nuevo reproductor de música y video. Ya había limpiado mi computadora de todas las canciones que tenía, y las había almacenado en el mp4. Tenía tantas que hasta ahora no termino de escucharlas todas, pero poco a poco voy a avanzando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una tradición de mi familia pasar todos juntos la Navidad en la casa de mi abuela. Yo no me considero un hombre de tradiciones, por lo que ya adivinarán cuál es mi posición con respecto a esta costumbre familiar. No puedo negar que me gusta la Navidad, pero desearía poder pasarla con las personas que yo quiera, sin sentirme atado a cumplir con una tradición de ese tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felizmente, ahora no renegaría mucho en las horas previas a la medianoche, porque estaría escuchando alegremente todas las canciones que me gustan. Desde que salí de mi casa, alrededor de las nueve y media de la noche, encendí el mp4, con la consigna de no apagarlo hasta que se acabe la batería que, a propósito, estaba recién cargada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las canciones se tocarían al azar, porque así es como disfruto más la música, mezclando diferentes estilos y cantantes indiscriminadamente. Empecé escuchando una de Iron Maiden, y seguidamente oí una de Luis Eduardo Auté. Una mezcla imperdonable para los puristas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante todo el camino a la casa de mi abuela, me la pasé dando saltos parecidos a los que acabo de contar en cuestión de música. Una vez que llegué a mi destino navideño, me saqué un audífono de un oído para poder escuchar si alguien intentaba conversar conmigo de cualquier tema intrascendente, como el clásico: “Qué rápido. Ya estamos en Navidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero que piensen que reniego de mi familia –aunque no debo negar que sí lo hago--, pero si tan solo se pusieran en mi lugar un poquito, entenderían mi situación. Para los que intenten hacerlo, les recuerdo que no soy un tipo muy sociable, no me gustan las fiestas y solo converso con las personas que me generan harta confianza. Aunque suene mal, con mi familia, al menos con la que es de parte de mi padre, la confianza es muy poca, y no sé por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prestándole más atención a lo que reproducía mi mp4, que a lo que conversaban a mi alrededor, me di cuenta de que los gestos de las personas al hablar son bien chistosos, llamativos y verdaderamente particulares. Cada uno tiene su estilo para reírse, para llorar, para gritar, y hasta para permanecer callado “mirando las musarañas”, como diría mi abuelo. Por ejemplo, cada vez que una tía mía quería decir algo y notaba que nadie la estaba mirando, tomaba del brazo a la persona que estaba a su lado –una vez fui yo--, y le comentaba cualquier cosa. Por otro lado, mi abuela, cada vez que se va a reír, primero se cerciora si alguien más lo va a hacer, porque no quiere ser la única escandalosa que se ríe de cualquier tontería. No te preocupes, abuela, tu nieto se ríe hasta del vuelo de una mosca, así que ya no busques otra sonrisa, si en la conversación también participo yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosas como esas me entretenían faltando pocos minutos para las 12. Hasta ese momento se me hacía raro no ponerme a extrañar a nadie. Es decir, no soy de los que se les da por llorar en Navidad, pero sí es cierto que suelo sentirme nostálgico en estas fechas. Suelo recordar a algunos familiares con los que no puedo pasar la Navidad por diferentes motivos. También es común que recuerde a algún niño de la calle pidiendo dinero, o vendiendo caramelos para –ojala—comer, al menos, un pan en Navidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese tipo de cosas son las que suelen ponerme pensativo y hacen cuestionarme la propia existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A falta de dos segundos para el Nacimiento de Jesús,--según nosotros, los católicos--, yo seguía escuchando música por un oído. De pronto, exactamente a la medianoche, empezó a sonar una canción que casi me parte en dos. Hacía mucho tiempo que no la escuchaba, por lo que ni siquiera la recordaba, y mucho menos, la esperaba. Al menos no en ese preciso momento, en que las emociones me invaden el cuerpo, incluida la razón, y pueden jugarme una mala pasada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La canción que empecé a escuchar me hizo recordar a una de las personas que más quise en la vida. Aparte de ser una de las poquísimas canciones que me han dedicado. No soy supersticioso, pero me gusta creer en las coincidencias. Y ésa fue una sorprendente coincidencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si decir que me gustó o no, pero sí me hizo parar en mi intento por saludar a mi madre, para ponerme a pensar instantáneamente en esa persona que quise.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta asombroso apreciar cómo un recuerdo es capaz de hacernos entrar en shock por algunos segundos. Durante los dos o tres segundos que duró tal situación en mí, recordé millones de cosas que pasé con ella en una época similar a ésta, hace unos años. Recordé su voz, luego sus ojos y, por último, sus deseos. En ese momento quise retroceder el tiempo, pero ya sentía el abrazo de mi madre, y el intento por transformarme en una máquina del tiempo se desvaneció, como el humo de algunos cohetes que reventaban los niños en la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de saludar a todos, de presenciar el acto simbólico de la repartición de regalos, y de la tremebunda cena de Navidad, me fui a echar a la cama de mi abuelo a descansar. Echado sobre la suave y reconfortante cama, pensaba, nuevamente, en ella. “¿Qué estaría haciendo?”, me preguntaba a mí mismo sin poder escuchar una respuesta. Con mis oídos pegados a mi mp4, me quedé dormido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, no soñé con ella. Es más, creo que ni siquiera soñé. Solo dormí. Al despertar, en mis oídos sonaba “Princesa” de Joaquín Sabina, pero no quise creer en otra coincidencia. Al menos no hoy.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-7707463420449278258?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/7707463420449278258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=7707463420449278258&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7707463420449278258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7707463420449278258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/12/coincidencia-navidea.html' title='Coincidencia navideña'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-4989902624190338496</id><published>2008-12-07T18:58:00.003-05:00</published><updated>2008-12-07T19:04:37.776-05:00</updated><title type='text'>El camino perfecto a La Patagonia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La esperaba. Sentado en el muro de siempre, aunque por aquellos días recién empezaba a familiarizarme con el lugar. En mi mente no había espacio para más que no sea su nombre. También sus besos, abrazos; palabras y silencios. Pensaba en ella. La esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó, sentí eso que se siente cuando uno está enamorado. Esas sensaciones raras que nos agradan tanto. Ella estaba ya conmigo y nada ni nadie la separaría de mí, pensaba. Me paré y le di un tímido beso en la mejilla. Ella hizo lo mismo. Estaba feliz de tenerla a mi lado tras una semana desde la última vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquellos días el sol ya no brillaba con tanta intensidad. Los primeros aires de otoño nos rodeaban, y aún así, ninguno de los dos usaba algo que nos cubriera los brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos aires me hacían tiritar algunas veces. Ella me veía y no decía nada. No sabía si se estaba burlando, o quizás pensando en que lo más conveniente era abrazarme. Mientras caminábamos hacia ningún lugar, ella se aferró a mi brazo y reposó por unos segundos su cabeza en mi hombro. El momento fue espectacular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus cabellos rozaba mi cuello y se divertían en mi rostro. Yo la abracé. La mantuve muy cerca de mí. La fragancia que se desprendía de ella me impedía, siquiera, pensar en soltarla. La abrazaba con sutileza. Quería que el aire nos acaricie a ambos sin dejar de hacernos sentir frío. Sus brazos desnudos ahora rodeaban mi espalda y el sonido de las olas del mar acompañaba el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Te amo”, me susurró al oído. La escuché perfectamente y de pronto me sentí transportado al planeta de lo perfecto. Su nariz, tan o más fría que el aire que nos hizo abrazar, se desplazaba por mi cuello, subía a mi mejilla, y terminaba chocándose con la mía segundos previos a un maravilloso beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo estar soñando, pensaba. “Todo esto, tú, yo, el mar, el frío, lo he soñado siempre”, le dije. “Te amo”, agregué, mientras la piel se me erizaba y sus labios iban en busca de los míos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estábamos parados en la orilla del malecón. Detrás de ella, la inmensidad del océano me demostraba que mi amor por ella era tan o más grande que él. Quisiera morir ahora, pensaba mientras contemplaba la escena. Nada será más perfecto que esto, seguía pensando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una luna en cuarto menguante nos vigilaba desde lo alto. Sólo ella pudo haber tomado una fotografía de esa hermosa realidad para recordarla por siempre, sin perder ningún detalle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿A dónde vamos?”, me preguntó. No sabía qué responderle. No sabía hacia dónde ir. Me quería quedar ahí. Con ella. Qué tenía de malo el lugar, me preguntaba a mí mismo. Estábamos los dos. Juntos. Abrazados. Besándonos. Compartiendo el sueño de mi vida. No seas egoísta, me recriminé internamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Al Norte, al Sur, al Este o al Oeste?”, me preguntó mientras juntaba sus manos alrededor de mi cuello. Yo la veía, la oía, la olía. Todo me cautivaba. Le sugerí ir hacia el Sur, solamente por decir algo. “¿Hasta dónde?” volvió a preguntar. Hasta donde no haya más que tú y yo. Hasta donde nos alcancen las fuerzas. Hasta donde pueda volver a sentirte tan cerca de mí, y pueda comprobar que el sabor de tus labios, el brillo de tus ojos, el frío de tu nariz y el olor de tu piel es lo más perfecto de la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Vayamos hacia el Sur. Hasta La Patagonia”, le dije.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-4989902624190338496?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/4989902624190338496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=4989902624190338496&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4989902624190338496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4989902624190338496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/12/el-camino-perfecto-la-patagonia.html' title='El camino perfecto a La Patagonia'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-8277373112234758900</id><published>2008-11-30T22:59:00.002-05:00</published><updated>2008-11-30T23:13:52.213-05:00</updated><title type='text'>SIn vergüenza N° 4</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nunca les ha pasado que están conversando, ya sea en persona, o mediante el uso de la tecnología, como el caso del messenger, y de pronto sienten que les empieza a doler la boca del estómago, y no necesariamente por querer ir al baño, sino porque sienten algo que en realidad no saben qué es, pero que les molesta, les fastidia, les incomoda, les perturba, les jode.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La verdad es que a mí me ha pasado. Varias veces he sentido ese dolor estúpido que no se puede atenuar pero ni con la canción que siempre te sube los ánimos y te tonifica el ego. Es algo que nadie puede explicar con precisión, pero que estoy seguro todos hemos llegado a sentir en algún momento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Bueno, eso me pasa a mí en este momento. Me duele mucho el estómago y spe que es porque estoy conversando con alguien que, a estas alturas de mi vida, ya no tendría por qué afectarme. Siento que me ahogo, que no puedo hacer nada por volver a sentir el ir y venir del aire desde mis pulmones. Es una situación horrible, síntoma de la enfermedad más doliente y más zonza. Y más incurable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;En esta ocasión culpo a los celos y a la impotencia por mi dolor. En otras oportunidades he culpado al amor y hasta al odio, por eso no sé ciertamente cuál es el verdadero causante de todo este embrollo desatado en mi estómago, que no podré aliviar ni con una sal de andrews.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Como un pan, dos, arroz, hasta tomo agua, pero nada parece resultar el aliciente indicado para mi indescifrable incomodidad. De repente estoy intoxicado, ¿pero de qué? ¿de una persona? No lo creo. Nadie puede ser capaz de elaborar una sustancia tóxica. Claro, nadie que no sea un mutante o algo parecido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pero estoy seguro de que la persona con quien estoy conversando no es ningún mutante. Es una persona normal. Alguien que ya ni siquiera me está diciendo algo, pero que ha dejado mi estómago --y ahora mi corazón-- como un estropajo exprimido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No sé por qué suceden estas cosas, y no sé si tenga ganas de averiguarlo. mejor sólo dejaré un testimonio de esto, para que en el futuro pueda recordarlo, y tal vez, recién ahí, me dedique a estudiarlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-8277373112234758900?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/8277373112234758900/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=8277373112234758900&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8277373112234758900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8277373112234758900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/11/sin-vergenza-n-4.html' title='SIn vergüenza N° 4'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-5578845196734315750</id><published>2008-11-24T21:12:00.008-05:00</published><updated>2008-11-30T23:20:07.209-05:00</updated><title type='text'>Sin vergüenza N° 3</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El siguiente texto tiene una historia particular; aunque más que historia, es una anécdota. Resulta que todo lo que ustedes, estimados lectores, leerán a continuación, nació no hace mucho tiempo, en una época en la que el amor me había tomado por asalto y las consecuencias de ese atropello me hacían escribir una y mil cosas, algunas inventadas, otras soñadas, como otras reales. Este texto vio la luz después de despertar de un sueño, un día en el que la relación que mantenía con una chica estaba sumergida en un conflicto. Tenía tantas ganas de arreglar las cosas, pero no sabía cómo, y en el sueño ocurrió lo que a continuación procedo a contar, no sin antes decirles que al despertar, el único papel que encontré cerca fue el de la envoltura de una cerveza, por lo que no dudé un segundo en escribir en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mirabas sus ojos. Querías llorar. Tu falsa dureza te lo impedía. Decidiste dejarlo, huir lejos de él. Intentaste embriagarte, drogarte… eres tan débil para hacer eso. Solo lloras y te emborrachas de lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo recuerdas; era tan lindo. Su voz te llevaba al mundo perfecto: árboles en pleno otoño, aves refugiadas, brisa en tu rostro, viento de la tarde moribunda. Sigues llorando y no puedes beber más. Solo sollozas, gemidos ausentes de líquido, sal que ya no pruebas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sales de tu lugar, de tu rincón, de aquella mesa con la botella sin abrir. Tu reflejo te muestra a alguien más. ¿Qué querías que haga? Te necesitaba. También estuve libando lágrimas de dolor. Quería que me perdones, ¿lo harás ahora? Mira tus manos entre las mías. Te amo y me amas. Tus besos me dicen que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;*No estoy muy seguro de que este texto esté bien puesto en esta serie de textos "vergonzosos", porque la verdad es que este sí me gusta, tanto por la manera en que está escrito, como por su contenido, ya que representó una de las mejores épocas de mi vida. Sin embargo, creo que debo ser justo, y como lo encontré junto con el grupo de los dos últimos seudo poemas que he colocado en el blog, éste también debería ir aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Mientras transcribía este texto, escuchaba una canción de Silvio Rodríguez[1]. La verdad es que no sé por qué cuento esto, pero no me importa. Simplemente quería compartir con alguien esto que estoy sintiendo en este momento. Es que a veces, cuando no se tiene a una persona cerca que sea capaz de escucharnos y decirnos las palabras que realmente necesitamos escuchar, se hace muy difícil guardarlas en uno mismo, porque alguna fuerza extraña que nace en nuestras entrañas, nos lo impide. En fin, para terminar esto, copiaré una parte de la letra, la que me hizo detener y pensar en escribirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cómo gasto papeles recordándote,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;cómo me haces hablar en el silencio,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;cómo no te me quitas de las ganas&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;aunque nadie me ve nunca contigo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Y cómo pasa el tiempo que de pronto son años&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;sin pasar tú por mí, detenida.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Te doy una canción si abro una puerta&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y de las sombras sales tú.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Te doy una canción de madrugada,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;cuando más quiero tu luz.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Te doy una canción cuando apareces&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;el misterio del amor,&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;y si no lo apareces no me importa:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;yo te doy una canción.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;························································&lt;br /&gt;[1] "Te doy una canción", Silvio Rodríguez, 1970&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-5578845196734315750?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/5578845196734315750/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=5578845196734315750&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5578845196734315750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5578845196734315750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/11/sin-vergenza-n-3.html' title='Sin vergüenza N° 3'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-4925042669750239811</id><published>2008-11-21T19:24:00.006-05:00</published><updated>2008-11-21T19:34:51.068-05:00</updated><title type='text'>Sin vergüenza N° 2</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Este es uno que escribí, hace muchos años... no recuerdo cuántos, pero que seguramente fue cuando aún estaba en el colegio. Disculpen la demora (para los pocos que leen este blog), pero no he podido escribir hasta hoy. De todos modos, aquí está lo prometido: otro texto del que me puedo arrepentir de publicar en un futuro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;Al fin me miraste&lt;br /&gt;Y no sé si me odiaste&lt;br /&gt;Solo sé que me vista&lt;br /&gt;Y no sabes qué feliz me hiciste&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu mirada se junto con la mía&lt;br /&gt;Fue un momento en todo este día&lt;br /&gt;Ví tus ojos tan dulces mirarme,&lt;br /&gt;Fue un momento inolvidable&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus ojos no sé qué me dicen&lt;br /&gt;Pero siento que algo me transmiten&lt;br /&gt;Y sé que detrás de esa mirada&lt;br /&gt;Se encuentran las más dulces palabras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palabras de amor o de odio&lt;br /&gt;Qué importan, qué más dan&lt;br /&gt;Ya que tú ya tienes novio&lt;br /&gt;Y yo ya tengo un final&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-4925042669750239811?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/4925042669750239811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=4925042669750239811&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4925042669750239811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4925042669750239811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/11/sin-vergenza-ii.html' title='Sin vergüenza N° 2'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-2569270663977856793</id><published>2008-11-07T00:14:00.000-05:00</published><updated>2008-11-07T00:15:58.229-05:00</updated><title type='text'>Sin vergüenza N° 1</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Este mes acabo el noveno ciclo de la universidad. No tendría por qué contarles eso, excepto porque es parte de un intento de explicación a mi alejamiento involuntario de este blog. Es cierto que igual he seguido escribiendo –casi puntualmente--, pero la verdad es que lo hacía con el tiempo justo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los dos últimos meses no logré cumplir con los 4 textos prometidos por mes, así que intuyo que todo esto responde a mi falta de tiempo para sentarme frente al ordenador y ponerme a transcribir algunas cosas que suelo guardar en cualquier hoja de papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, para no hacer de esto un pesado texto cargado de excusas, prefiero terminar esta parte ahí, en que el tiempo me ha consumido, y con las justas he tenido unos minutos para acordarme de que aún existo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, durante este mes –si es que no sucede algún milagro--, posiblemente no tenga mucho tiempo para escribir, así que voy a tener que recurrir a algo que apareció sorpresivamente entre mis manos, hace unos pocos días: una libretita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se imaginarán el contenido de esta pequeña libreta. Si no es así, pues les cuento que se trata de una serie de poemas pésimamente escritos. Datan de mis primeros intentos por querer ser poeta, allá por el siglo pasado, cuando mi cuerpo sólo resistía los problemas de un adolescente de 14 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la encontré, ahí metida entre los cientos de papeles y chucherías que acostumbro guardar, me dije &lt;em&gt;por qué no publicar este lado oscurísimo de mi vida&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;No sería mala idea&lt;/em&gt;, pensé, ya que para el tiempo en que los escribí, las pocas personas que los leyeron pensaron que se trataba de verdaderas obras de arte, así que bien podría algún incauto lector de este blog, pensar lo mismo. Si no es así, pues no importa, porque yo comparto la opinión de quienes piensan que son pésimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora, ya sin más preámbulos, les presento el primero de esta breve y afortunada selección de 4 “poemas”. Hubiera querido que la selección sea en base a los “mejores entre los peores”, pero es una tarea muy ardua, ya que todos merecen ocupar la última casilla. Por eso, la elección se rige en cuanto le plazca caer a mi dedo, que ciegamente, se interpondrá entre las páginas que mejor le parezca. Ahora sí. Con ustedes, mi vergüenza número 1:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Tan solo quiero permanecer un día más&lt;br /&gt;Para poder verte una vez más&lt;br /&gt;Y así poderte decir&lt;br /&gt;Todo lo que siento por ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los momentos&lt;br /&gt;Que mi mente imaginó&lt;br /&gt;Los tendré como recuerdos,&lt;br /&gt;Como muestra del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca pude pasar un momento contigo.&lt;br /&gt;Nunca intercambiamos palabras en el camino.&lt;br /&gt;Nunca desaparecerás de mi mente,&lt;br /&gt;Aunque en la tuya yo siempre estaré ausente.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Es preciso indicar que la persona que inspiró este poema no la recuerdo. Ni siquiera recuerdo la fecha del mismo, aunque creo que este fue poco antes de salir del colegio, cuando tenía entre 15 y 16 años. Y si fuera así, entonces, imagino que la musa de este fiasco de poema habrá sido la chica de la que me enamoré como un completo idiota, sin saber si quiera su nombre, o cualquier otro dato, a excepción de ser “la chica del cabello bonito del carmín blanco”. Imagínense esta escena: le entrego este poema a la chica y, en vez de recibir un beso de agradecimiento, recibo un cachetadón por haber escrito semejante babosada. “¿Esto te inspiro?” me habría preguntado la chica. “Mejor insúltame” podría haber sido su sentencia.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-2569270663977856793?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/2569270663977856793/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=2569270663977856793&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2569270663977856793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2569270663977856793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/11/sin-vergenza-n-1.html' title='Sin vergüenza N° 1'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-6928411437254823811</id><published>2008-11-01T21:20:00.003-05:00</published><updated>2008-11-01T21:33:08.021-05:00</updated><title type='text'>¡Ahora son tres!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hubiera escrito esto con mayor anticipación, para así poder cumplir con mi cometido de escribir 4 veces al mes en este blog, pero por cuestiones que escapan de mi alcance, ayer no pude estar en el ordenador, y por esa razón no pude escribir aquí.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;De todos modos, lo que iba a escribir ayer no era mucho; es muy poco la verdad. Solo les quería informar que ahora tengo otros dos blogs aparte de este. Se trata de "&lt;a href="http://la-quincena.blogspot.com/"&gt;La Quincena&lt;/a&gt;" y de "&lt;a href="http://illustratoon.blogspot.com/"&gt;Illustratoon&lt;/a&gt;", que ahora les explicaré qué temática siguen.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El primero de ellos, (La Quincena), intenta ser un breve repaso a las noticias más coyunturales de los últimos quince días. Lo hice con la intención de poder desarrollar, poco a poco, mi capacidad de analisis periodístico. Un ingrediente indispensable en mi carrera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El otro tiene un corte más personal, pero muy distinto a este que ustedes, queridos lectores, ya conocen. "Illustratoon" nace con la finalidad de exponer mis trabajos desarrollados en el programa de dibujo Illustrator. Esta idea surgió el ciclo pasado en la universidad, cuando aprendí a usar este maravilloso programa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La actualización de estos nuevos blogs será de quince días, para el primero, y de un mes para el segundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Espero que les gusten y que si en alguna ocasión quieren comentar, no duden en hacerlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Este blog, como siempre, continuará su ritmo normal, aunque este mes, como medida de disculpa ante ustedes, pondré 4 textos más, aparte de este.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-6928411437254823811?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/6928411437254823811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=6928411437254823811&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6928411437254823811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6928411437254823811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/11/ahora-son-tres.html' title='¡Ahora son tres!'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-587514322984980049</id><published>2008-10-13T20:52:00.001-05:00</published><updated>2008-10-13T20:57:02.166-05:00</updated><title type='text'>Lecciones</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Deberíamos aprender a olvidarnos,&lt;br /&gt;dejar que el tiempo nos desampare&lt;br /&gt;y ya en la soledad de nuestros días&lt;br /&gt;no recordar, sino que estamos solos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberíamos aprenderlo, amor mío,&lt;br /&gt;porque no quiero volver a sufrir la distancia&lt;br /&gt;y cuando lo hayamos logrado&lt;br /&gt;No volver a intentarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberíamos aprender a andar solos,&lt;br /&gt;dejar que la gente pase sin ser advertida&lt;br /&gt;Y ya en el momento de encontrarnos&lt;br /&gt;No mirarnos y seguir adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberíamos aprenderlo, amor mío,&lt;br /&gt;porque no quiero que me hables jamás,&lt;br /&gt;para que cuando ya te hayas ido&lt;br /&gt;nada te haga regresar.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-587514322984980049?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/587514322984980049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=587514322984980049&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/587514322984980049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/587514322984980049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/10/lecciones.html' title='Lecciones'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-2016322032767826844</id><published>2008-10-07T12:24:00.005-05:00</published><updated>2008-10-13T20:59:26.516-05:00</updated><title type='text'>Canción para recordar</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Todavía quedan restos de humedad,&lt;br /&gt;sus olores llenan ya mi soledad,&lt;br /&gt;en la cama su silueta se dibuja cual promesa&lt;br /&gt;de llenar el breve espacio en que no está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía yo no sé si volverá,&lt;br /&gt;nadie sabe,al día siguiente, lo que hará.&lt;br /&gt;Rompe todos mis esquemas,&lt;br /&gt;no confiesa ni una pena,&lt;br /&gt;no me pide nada a cambio de lo que da.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suele ser violenta y tierna,&lt;br /&gt;no habla de uniones eternas,&lt;br /&gt;mas se entrega cual si hubiera&lt;br /&gt;sólo un día para amar.&lt;br /&gt;No comparte una reunión,&lt;br /&gt;mas le gusta la canción que comprometa su pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía no pregunté "¿te quedarás?".&lt;br /&gt;Temo mucho a la respuesta de un "jamás".&lt;br /&gt;La prefiero compartida antes que vaciar mi vida,&lt;br /&gt;no es perfecta mas se acerca a lo que yo&lt;br /&gt;simplemente soñé...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;························································&lt;br /&gt;"El breve espacio en que no estás", Pablo Milanés&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-2016322032767826844?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/2016322032767826844/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=2016322032767826844&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2016322032767826844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2016322032767826844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/10/cancin-para-alguien-que-no-est.html' title='Canción para recordar'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-4779766913509866300</id><published>2008-10-06T20:54:00.000-05:00</published><updated>2008-10-06T20:55:18.382-05:00</updated><title type='text'>Mañana</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mañana, cuando despierte, tal vez tú aún no lo hayas hecho. O tal vez aún estés despierta, pues no habrás podido dormir. Mañana, muy temprano, cuando salga de casa, tal vez tú te estés preparando para hacer lo mismo, pero para ya no regresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana, mientras yo camine hacia el paradero, tal vez tú aún permanezcas junto a tus gatos. O tal vez estés echada en tu cama, mirando el techo y pensando quién sabe qué cosas. Mañana, cuando esté en el carro y pase por el aeropuerto, tal vez me den ganas de bajarme y esperarte, pero recordaré lo que me dijiste y no lo haré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana, cuando esté en la universidad, tal vez tú ya estés saliendo de casa. O tal vez ya habrás salido y estés mirando el camino por la ventana. Mañana, mientras oiga clase, tal vez tú escuches música, una canción que te haga recordar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana, mientras me exhortan por distraído, tal vez tú te acuerdes de los momentos más felices aquí. O tal vez no pienses nada y prefieras quedarte dormida, pidiendo que te despierten cuando ya estén por llegar. Mañana, cuando quiera llamarte, tal vez tú estés escuchando el primer llamado de tu vuelo y sentirás que ya te queda poco tiempo acá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana, cuando me arrepienta de no haberte llamado, tal vez tú te quieras quedar un día más para, así, poder haber hecho todo lo que querías hacer y no has podido. O tal vez no quieras nada más que un helado que te haga distraer y sentir en paz. Mañana, mientras ruegue por estar soñando, tal vez tú te estés despidiendo de alguien más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana, mientras cierre mis ojos para ponerme a pensar, tal vez tú no quieras cerrarlos, pues no querrás pensar en nada más. O tal vez también los cierres, aunque sólo sea porque quieres dormir. Mañana, cuando vea la puerta del salón, tal vez tú ya habrás dado el último adiós. O tal vez aún merodees por los pasillos, esperando escuchar la última llamada al avión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana, cuando mire el reloj, tal vez tú ya estés a pocos metros de alejarte por mucho tiempo. Alejarte más que lo de ahora. O tal vez ya estés sentada, esperando que te pidan abrocharte el cinturón. Mañana, mientras contenga una lágrima, tal vez tú sólo veas nubes. O quizás no veas nada y cierres tus ojos para descansar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana, cuando me pregunten qué tengo, diré nada. Estoy recordando, diré. Y posiblemente recuerde lo que conversamos la última madrugada que pasamos juntos desde el lazo más estrecho que la tecnología nos permite. Mañana, mientras piense en las veces que te hice reír, seguramente caerá una lágrima, pero será por lo feliz que me hiciste sentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana, mientras tú ya estés muy lejos, yo estaré soñando con tu retorno, imaginando el día en que pueda volver a abrazarte y darte un beso en la mejilla. O tal vez siga recordando, y ahora será sobre las veces en que, después de conversar contigo, te escribía una canción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana, cuando regrese a casa, me echaré en mi cama y abrazaré a la almohada. Me aferraré a ella para no dejarte ir. Me arrepentiré de no haberte visto por última vez, porque después de esto, ya mejor me olvido de cruzarme contigo de casualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, mañana, ya en la noche, escribiré un poema. Uno que guardaré para siempre. Y digo para siempre porque te lo daré cuando te vea.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-4779766913509866300?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/4779766913509866300/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=4779766913509866300&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4779766913509866300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4779766913509866300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/10/maana.html' title='Mañana'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-6417801889322822324</id><published>2008-09-26T22:00:00.005-05:00</published><updated>2008-09-26T22:13:58.581-05:00</updated><title type='text'>El reencuentro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La primera vez que estuvo entre mis manos fue especial. Me acompañó en el largo recorrido a casa sin saber que días después formaría parte de un agridulce capítulo de mi vida. La impresión que me dio aquel primer día fue muy distinta a la que comprendí una semana después, cuando la ceremonia que anunciaba llegó a su momento cumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las noches que pasó en mi cama, a mi lado, se llenaron de acontecimientos imborrables. Como cuando después de no entender el por qué de mis lágrimas, buscaba respuestas en su cuerpo, en sus palabras, en sus presagios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me vio llorar tantas veces, que empecé a confiarle todas mis inquietudes. Le conté de ti, de tus actitudes, de tus manías. Me respondió que todo correspondía a una ceremonia. A una ceremonia que yo ya sabía que vendría. Una ceremonia en la que tú y yo éramos los principales invitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le comenté tantas veces que no quería creerle, que nada de eso podía ser cierto. Le argumenté mi amor por ti, y puse de ejemplo el tuyo para intentar tapar cualquier daño. Pero nunca tuve razón, o eso me hacía pensar. Me decía que ya todo estaba escrito. “Todo está consumado”, me repetía bíblicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No. No quería. No quería darle la razón. Me encantaba discutirle, debatirle sus ideas. Me gustaba inventar excusas que nos hicieran perder el sueño conversando, mientras sólo me recalcaba la verdad. A veces tú llamabas y me ayudabas en el enfrentamiento. Pero la ayuda era cada vez más escasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los últimos días que estuvo a mi lado permaneció en silencio. Los constantes debates habían terminado mal. Nunca logré convencerle de mi punto de vista, mas sí me hizo cambiar el mío, aunque yo siempre renuente a aceptarlo abiertamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día de la despedida seguíamos peleados. Tú ya no me ayudaste a resolver el conflicto. Sólo le diste la razón. “Terminamos”, me dijiste. Le confirmaste. La ceremonia había concluido. Siempre supo el final. Yo también lo supe, aunque mi orgullo no me permitió aceptarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue así que “La ceremonia del adiós”[1] se fue de mis manos. Se fue sin que le pueda pedir perdón. Se fue contigo, tras el último beso que nos dimos. Entonces decidí buscarle, arrodillarme y exigirle el más grande perdón que haya pedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año y medio después me perdonó. Ahora vuelve a estar conmigo. Ya no me pronostica despedidas, ni finales, ni nada. Sólo me acompaña. A veces de regreso a casa, como la primera vez que estuvo entre mis manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;························································&lt;br /&gt;[1] Pollarolo, Giovanna, La ceremonia del adiós, Peisa, Lima, 1997&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-6417801889322822324?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/6417801889322822324/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=6417801889322822324&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6417801889322822324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6417801889322822324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/09/el-reencuentro.html' title='El reencuentro'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-6769126496562755087</id><published>2008-09-25T22:06:00.002-05:00</published><updated>2008-09-25T22:09:55.061-05:00</updated><title type='text'>Perseverancia</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cuando te vayas&lt;br /&gt;Para siempre, digo. Para siempre&lt;br /&gt;No sé dónde voy a estar&lt;br /&gt;Mi mente&lt;br /&gt;La misma de siempre&lt;br /&gt;Te recordará&lt;br /&gt;Para siempre, digo. Para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que te irás&lt;br /&gt;Quizás mañana, digo. Quizás&lt;br /&gt;Y no volverás a verme&lt;br /&gt;Mi voz&lt;br /&gt;La misma de siempre&lt;br /&gt;Te llamará&lt;br /&gt;Para siempre, digo. Para siempre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora no estás&lt;br /&gt;No volverás, digo. No volverás&lt;br /&gt;Y entonces recordaré&lt;br /&gt;El “te amo&lt;br /&gt;Y te amaré siempre”&lt;br /&gt;Rogando que sea&lt;br /&gt;Para siempre, digo. Para siempre.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-6769126496562755087?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/6769126496562755087/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=6769126496562755087&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6769126496562755087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6769126496562755087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/09/perseverancia.html' title='Perseverancia'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-5531955611157385054</id><published>2008-09-12T23:43:00.004-05:00</published><updated>2008-10-06T20:56:54.999-05:00</updated><title type='text'>Gracias</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No sé por qué no pude escribir esto antes. Tal vez fue por la falta de tiempo, o la incredulidad que aún no termina de escaparse de mi mente. Tuvieron que pasar varios años para que el fútbol vuelva a emocionarme, porque por más que el Manchester haya sido campeón de la Champions, la 'U' haya vuelto a dar una vuelta olímpica tras vencer en el paupérrimo campeonato local, y el Muni esté muy cerca de volver a primera, nada puede compararse con lo que viví el último miércoles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la tarde, cuando aún estaba en la universidad, le dije a un amigo mío que si es que íbamos a jugar “Guitar Hero”, entonces tendría que ser ya, porque en la noche sólo me iba a dedicar a ver el partido. Él, muy poco afanoso por el fútbol, me respondió: ¿Qué, vas a ver el partido?”. Sí, quería responderle. Un sí convincente, que demuestre que aún creo en la selección, que quería seguir sufriendo, como la mayoría de peruanos, viendo por televisión, o como los más valientes, en el mismo estadio, otra actuación –pésima—de nuestro equipo. Sin embargo, a pesar de decir que sí, esta afirmación no contuvo ninguno de los puntos referidos, ya que, después de una breve pausa, agregué: Cómo me voy a perder ver jugar a Argentina, con Messi, el Kun y Riquelme confirmados en el equipo titular. Sí, fui un completo idiota. O tal vez no lo hubiera sido, si es que las cosas se daban como en los últimos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No jugamos nada. Mi amigo se tuvo que quedar en la universidad y yo, aburrido de esperarlo por más de una hora, decidí regresar a mi casa, y postergar el juego por una semana más. Al llegar a mi cuarto, hice lo de siempre, es decir, me quité los zapatos, la chompa, y me eché a la cama para ver los partidos previos al Perú – Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chile le había metido 4 goles a Colombia, y yo temía que algo parecido pase con nuestra selección, es decir, que los albicelestes nos dieran una tanda de aquellas, y al final del partido nos tuviéramos que ir, una vez más, con la palabra VERGÜENZA escrita en nuestras frentes. Por eso, apenas el árbitro del partido de Chile pitó el final, salí de mi cama y me fui a la computadora, para distraerme y así, evitar ver una catástrofe monumental –ya que se iba a jugar en ese estadio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 9 y 20 llegó mi papá a la casa, y en seguida prendió el televisor de su cuarto para ver el partido. Aún no empezaba, pero los jugadores ya habían salido a la cancha, y se estaban cantando los himnos. Yo escuchaba desde el segundo piso, cómo la melodía de nuestro himno era tocada por los miembros de la banda de la policía y, apenas terminó de tocar, bajé inmediatamente a ver el partido con mi padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía mucho tiempo que no compartía un partido de fútbol completo con mi papá. Atrás habían quedado esos años en los que nos juntábamos para ver las eliminatorias, allá por el año 96, o las grandes campañas de la U a inicios de los 90’s. Por aquellos años, recuerdo que mi viejo y yo nos adueñábamos del único televisor de la casa y nos poníamos a ver los partidos completos de la selección con nuestros vasos de gaseosa, y mi papá, cuando acababa el primer tiempo, siempre me mandaba a comprarle cigarrillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los tiempos cambiaron, y desde las eliminatorias para el mundial de Francia 98, no me sentaba a ver un partido con mi papá. Sin embargo, la noche del miércoles los tiempos parecían volver. El partido contra Argentina empezaba, y yo ya estaba a un lado de la cama de mi padre, viendo el partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perú tocaba el balón con criterio, sin dividirlo ni abusando del característico “pelotazo” al que muchas veces hemos recurrido ante la falta de ideas. La defensa, el mediocampo y el ataque hacían su trabajo. Desde el perfecto Butrón, hasta el aguerrido Fano, jugaban como si fuera la final de la copa del mundo, es decir, no hacían jugadas vistosas, sino que dejaban el alma en la cancha, haciendo que la emoción que invadía a los hinchas cada vez creciera más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no llegaba el gol. Perú intentaba una y otra vez, pero el arquero Carrizo nos recordaba, tras cada intento, que el equipo que estaba al frente no era Venezuela, o Bolivia, sino que era la grandiosa Argentina, y que hacerles un gol a ellos, sería una tarea casi imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faltaba poco menos de 15 minutos para el final del partido, y el empate permanecía en el marcador. Yo miraba el 0 a 0 en el tablero, y pensaba que el resultada venía siendo un poco injusto por el arduo trabajo de todos los jugadores peruanos que, por lo menos, merecían meter un gol. Sin embargo, era un empate valioso, porque empatarle a Argentina era un buen resultado, aunque igual sentía cierto sabor amargo, ya que Perú había hecho todo lo posible para ganar el partido. Un par de minutos después, gol argentino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería gritar de cólera, de impotencia, de rabia. No era posible, no podía ser cierto. La historia volvía a repetirse: Perú jugaba bien, pero perdía. Lo mismo de siempre. Me quedé callado, sentado al borde de la cama, mientras veía de reojo a mi viejo que, al igual que yo, no decía nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Qué bonito juega Perú, que va perdiendo uno a cero” bromeó luego, cuando apenas faltaban los tres minutos adicionales que dio el árbitro paraguayo Carlos Amarilla. Yo me reí, pero no porque me pareciera gracioso lo que acababa de oír, sino porque no atiné a hacer otra cosa. Las expectativas de ver a mi selección salir victoriosa se iban esfumando una vez más, y ya sólo faltaban segundos para que acabe el encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya miraba sin mirar, es decir, estaba con los ojos fijos en la imagen televisiva, pero ya no entendía lo que pasaba. Mi mente estaba viajando muy lejos de donde yo estaba y sólo aguardaba al pitazo final para irme a dormir. Sin embargo, una luz de esperanza trajo a mi mente de vuelta, cuando Juan Manuel Vargas, el último gran jugador que vi con la camiseta de la 'U', empezó a correr con el balón, seguido muy de cerca por el argentino Bataglia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando lo ví traspasar la media cancha, decidí ponerle la última gotita de fe que me quedaba, y creo que los otros millones de peruanos, que estaban viendo el partido, también lo hicieron. Esa corrida la acompañamos todos, con el corazón en una mano, y con la otra empujábamos al mediocampista argentino para que no interfiera en la jugada del 'loco'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Vargas metió el centro al área, pensé que no había quien lo reciba, porque Rengifo –el delantero que había ingresado en el segundo tiempo—había sido el que le había dado el pase 50 metros atrás y, por lo tanto, era imposible que él estuviera cerca de la línea de gol. Sin embargo, apareció un peruano. Un peruano que representa el ímpetu que todo jugador debería de tener cada vez que se pone la camiseta blanquirroja. Un guerrero incansable y muy valiente. Un hombre que hizo que saltara de la cama de mi papá y grite, después de muchísimos años: &lt;em&gt;¡Gooool, Carajo!&lt;/em&gt; Un hombre que me hizo recordar la última vez que abracé a mi padre después de un gol, en aquella eliminatoria para el último mundial del milenio pasado, cuando el 'Chorrillano' Palacios y luego Germán Carty, lograron meter los dos golazos con los que le volteamos el partido a Uruguay. Un hombre que hasta el año pasado se rompía jugando por la 'U', haciendo que otra vez me vuelva hincha de ese equipo. Un peruano neto, un cholo recio y sagrado, el hijo predilecto de Huánuco: Johan Fano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué Golazo! Y qué emocionante relato de cada uno de los narradores deportivos. Todos compartían esa emoción que parecía prohibida para nosotros los peruanos: la de gritar un buen gol, ante un gran rival, y en el último segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No abracé a mi padre, ni me acerqué a él. Pero si sonreímos juntos, como unos niños que no saben cómo reaccionar ante una satisfacción desconocida. Ambos gritamos el gol a todo pulmón. El fútbol nos había hecho coincidir nuevamente en algo, después de mucho tiempo. Fue un maravilloso instante, no sólo por el gran gol, ni por el empate –porque al final, es sólo un punto, que nos deja en la penúltima posición--, sino porque me permitió compartir un momento con mi viejo, con el que hace tiempo no compartía tanto tiempo junto. Gracias, de verdad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-5531955611157385054?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/5531955611157385054/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=5531955611157385054&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5531955611157385054'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5531955611157385054'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/09/gracias.html' title='Gracias'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-3251829464774224392</id><published>2008-08-30T22:46:00.001-05:00</published><updated>2008-08-30T22:50:45.939-05:00</updated><title type='text'>Álter ego</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Quien tenga el valor de evitarte&lt;br /&gt;De escapar a tu tiempo&lt;br /&gt;Esconderse entre la maraña de frases&lt;br /&gt;Que se cosen a la insensatez de la razón&lt;br /&gt;Será el único capaz de enfrentarse&lt;br /&gt;A los motivos de un corazón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien rechace el placer de tocarte&lt;br /&gt;De cantar tu nombre al viento&lt;br /&gt;Encenderse ante la pasión de tus clases&lt;br /&gt;Que se insertan tras besarte en cada rincón&lt;br /&gt;Será el único capaz de mirarte&lt;br /&gt;Sin temor a una pronta ilusión&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien posea el poder de burlarte&lt;br /&gt;De engañar a tus sueños&lt;br /&gt;Abstenerse a las aventuras de amante&lt;br /&gt;Que se desenredan de aquella canción&lt;br /&gt;Será el único capaz de olvidarte&lt;br /&gt;Aquel que nunca podré ser yo&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-3251829464774224392?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/3251829464774224392/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=3251829464774224392&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3251829464774224392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3251829464774224392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/08/lter-ego.html' title='Álter ego'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-2305518655817356293</id><published>2008-08-26T20:06:00.002-05:00</published><updated>2008-08-26T20:12:29.127-05:00</updated><title type='text'>Cumpleaños</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Minutos antes de la medianoche, y después de varios meses, volví a activar el sonido en mi celular. No sé si valga la pena contar que tenía muchas cosas preparadas para este día desde hace tiempo, como por ejemplo, escoger una canción específica para identificar que eres tú la que llama, pero, en fin. Pensé que hoy llamarías, y la verdad es que no sé qué me hizo tener tan ingenuo pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya estaba resuelto hace varios días, semanas, meses atrás. Sabía que ya no llamarías, por más ilusiones que me invente, pero siempre queda impregnada en mí alguna gota de esperanza, que se reavivó hoy en la mañana, cuando al despertar, la primera que me saludó fue la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé que en medio de todas esas pequeñas gotas de agua flotante, podría esconderse la que cobijaba mi esperanza de volver a escuchar tu voz. No sabes cómo me sentí cuando, al asomarme a la ventana, vi que todo estaba mojado. Me sentí más que feliz. Fue una sensación rara la que invadió mi cuerpo. Empecé a creer que todo lo que quisiera se convertiría en realidad, fue por eso que quise tener ganas de hablarte, escucharte, sentirte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lluvia era como una señal, una señal tangible de que el día de mi cumpleaños empezaría como más me gusta, y que continuaría siéndolo hasta el final del mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa lluvia de madrugada me hizo creer que las horas siguientes estarían cargadas de situaciones memorables. Quizás, pensaba, llames a la salida de mis clases, y me digas que quieres verme. El camino rumbo a la universidad estuvo lleno de pensamientos así, en los que una sonrisa tuya hacía brincar incansablemente mi corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la lluvia paró. De pronto ya no estaba. Bajé del ómnibus, y el aire húmedo había desaparecido. ¿Desaparecerían también mis ganas de verte? No, todo lo contrario, empezaron a tomar más fuerza. Verte ya no sería necesario. Quería tocarte, besarte, engreírte, pero antes, debía ocuparme de mis labores académicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Labores que bien podrían reflejarse, sobre todo el día de hoy, en la palabra frustración. Un noticiero que no salió al aire porque las fallas humanas se multiplicaron, y por más esfuerzo que se hizo, nada pudo salvar nuestra impuntualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería salir ya. Dejar atrás ese momento tan amargo y volver a pensar en ti, en tu posible llamada, en tus posibles caricias. No había nada de malo en ello, sólo el hecho de ilusionarme en vano, aunque, a estas alturas, una ilusión más no importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los minutos corrían y el celular seguía esperando poder tocar aquella canción. Algunos amigos me saludaban, llamándome o en persona, pero yo continuaba a la espera de ese sonido que me haga estallar de alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde empezaba a tener, nuevamente, un rostro gris. En el cielo, las nubes iban absorbiendo humedad suficiente, para luego convertirla en gotas de lluvia y hacerlas caer suavemente sobre la superficie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escenario se rearmaba. Los actores secundarios ya estaban en escena, esperando, simplemente, el momento preciso en que la actriz principal hiciera su magistral entrada, recitando los versos que mi mente había construido anteriormente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nunca llegó. La lluvia y yo te esperamos, pero nunca te vimos. Tal vez fue el pánico escénico lo que no permitió mostrarte, o quizás no quisiste que la lluvia te malograra el vestuario. Lo que sea, igual no te reclamo nada, porque sin querer me hiciste pasar un rato maravilloso, pensando en miles de cosas bajo la lluvia, aunque solo físicamente, pero contigo siempre. Y sobre todo, porque no me debes nada, soy yo el que te debo una gran disculpa por escribir cosas como esta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-2305518655817356293?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/2305518655817356293/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=2305518655817356293&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2305518655817356293'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2305518655817356293'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/08/cumpleaos.html' title='Cumpleaños'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-595812069488698076</id><published>2008-08-17T23:55:00.003-05:00</published><updated>2008-08-18T00:27:39.703-05:00</updated><title type='text'>Cumpleaños del 2006</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Aquel día desperté sabiendo que la iba a pasar muy bien. Iba a estar fuera de casa, pero en compañía de alguien muy especial. Ese cumpleaños, desde su inicio, asomaba como inolvidable, porque iba a ser la primera vez que pasaba un día de esos con el corazón enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el primer segundo del día sentía que nada de lo que haya podido vivir en anteriores ocasiones, podría asemejarse, siquiera un poco, a lo que iría a vivir en las horas posteriores. Todo iba a ser completamente nuevo, extraordinario, increíble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he sido un tipo al que le gusta imaginar situaciones futuras, sin importar qué tan lejanas de la realidad puedan estar. Desde tiempos irrecordables, mi mente siempre se ha encargado de organizarme –sin ninguna autorización—los cumpleaños más perfectos que yo haya podido desear. Conforme pasaba el tiempo y veía que ninguna de las situaciones planteadas por mi mente se cumplían –ya que lo de Rory fue algo que ni imaginé--, dejé de prestarles atención a esas ideas caprichosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, y contra todo pronóstico, el 2006 me tenía preparado el mejor y más esperado regalo de cumpleaños que podía pedir: Pasar el día (o al menos unas horas) con mi enamorada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que fui a encontrarme con ella alrededor de las 5 de la tarde. Un día antes recién habíamos acordado adonde ir, porque yo, como siempre, no tenía idea de qué es lo que realmente quiero; es decir, quiero tantas cosas, y a la vez no quiero nada más que algo tan simple, por lo que, al final, quedamos en encontrarnos en algún lugar, para luego ir a comprar un par de tajadas de torta –de chocolate, por supuesto--, algo para beber –nada con alcohol—y, finalmente, buscar un sitio donde podamos celebrar con nuestras pequeñas provisiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entramos a un supermercado para comprar las tortas, un red bull y otra bebida energizante que no recuerdo bien el nombre y unas papitas Lay’s. No estoy seguro de si eso fue todo lo que compramos, pero eso más o menos fue con lo que salimos de aquel lugar, rumbo a encontrar un sitio donde podamos devorar, como mejor se nos dé la gana, todo lo que habíamos adquirido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvimos caminando varios minutos sin encontrar el lugar apropiado, pero eso no me molestaba en lo absoluto porque lo que yo más quería era estar con ella, sea donde sea, en el medio de una cuadra, cruzando la pista, en un parque, o hasta en un bar de mala muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente pudimos hallar un lugar que parecía apto para poder brindarnos la oportunidad de pasar de la mejor manera, las pocas horas que nos quedaban de estar juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezamos comiendo la torta, aunque lo que hizo ella fue tirármela encima de la chompa, haciéndome pasar un rato gratamente memorable, ya que nunca antes me habían tirado torta sobre cualquier parte de mi cuerpo. Seguimos con los energizantes, que no fue más que el paso previo para empezar a besarnos apasionadamente, seguramente porque sabíamos que ya nos quedaban pocos minutos para estar juntos por ese día, y hasta ese momento no habíamos juntado nuestros labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron, quizás, los minutos más emocionantes que he vivido en todos mis cumpleaños anteriores, y que posiblemente, los futuros, porque cuando uno empieza a sentir que está viviendo algo que había soñado por tanto tiempo, seguramente sabe que ese día lo guardará en un lado muy especial en el baúl de la memoria, y lo recordará para siempre como uno de los momentos más maravillosos que le ha tocado vivir a lo largo de toda su vida. Así como yo ahora, tres años después, que sigo recordando esa fecha como si hubiera sido ayer, y cada vez que la recuerdo me resulta imposible deshumedecer mis ojos debido a la inmensa emoción que siento desde el alma. Porque aquel día todo fue perfecto para mí. Y esos minutos que pasé con ella fueron los más espectaculares, aunque aquí los haya descrito de una manera tan simple y hasta fofa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel fue el mejor cumpleaños de mi vida, porque fue uno de los pocos sueños que se me han hecho realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* No puedo terminar esta pequeña historia sin mencionar los otros dos regalos, aparte del momento ya descrito, que mi entonces enamorada me hiciera: un cuaderno pequeño de hojas cuadriculadas y con el dibujo de Bugs Bunny en la portada, y los lapiceros de tinta líquida que tanto me ayudaron en mis parciales y finales de la universidad; porque créanme que sin ellos no habría tenido la suerte de aprobar los cursos que estaba a punto de jalar. Y no es broma esto que estoy contando, realmente esos lapiceros me daban muchísima suerte. Por eso sólo los utilizo en los exámenes, cuando la ocasión lo amerita. Y jamás los presto. Cuando se trata de esos lapiceros, me convierto en la persona más egoísta del mundo. Esos lapiceros me salvaron la vida en innumerables ocasiones, así que muchísimas gracias a la persona que me los obsequió. Tal vez ella nunca supo la importancia que cobrarían esos lapiceros para mí al momento en que los compró, pero ahora ya lo sabe. Claro, si es que lee esto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-595812069488698076?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/595812069488698076/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=595812069488698076&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/595812069488698076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/595812069488698076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/08/cumpleaos-2006.html' title='Cumpleaños del 2006'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-1218178931312258695</id><published>2008-08-09T23:58:00.000-05:00</published><updated>2008-08-10T00:08:07.812-05:00</updated><title type='text'>Cumpleaños del 2005</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fue un día de esos en los que nada parece ocurrir, pero al final terminan siendo inolvidables. Mi mamá había llamado para saludarme por mi cumpleaños en la primera hora del día. Esa era su costumbre y no me molestaba en absoluto, porque yo suelo dormir muy tarde, cuando la madrugada me avisa que falta poco para salir directo a la universidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo si después de la llamada pude dormir o me quedé despierto esperando quién sabe qué, pero cuando estuve en la universidad, no sentía ganas de dormir. Tal vez sí de estar en otro sitio, conversando con algún amigo, o simplemente caminando, pero mis ojos no reclamaban descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía pocos días había empezado el tercer ciclo, y en mi salón no éramos más de 15 personas. Estábamos en el sótano, en un aula donde el aburrimiento encontraba su plenitud. Fue uno de los peores ciclos que he pasado, pero que se ganó un espacio en mi memoria, justamente, por esa razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, mis compañeros de clase se minimizaban a eso, a ser solamente compañeros de clase, con los que interactuar era una tarea casi imposible. Y digo casi imposible, porque por la única razón por las que les halaba era para alguno que otro trabajo grupal. No tenía un amigo, amiga, o algo parecido. Era un desconocido más en ese universo subterráneo, y por eso nadie debía, ni podía saber que esa mañana yo estaba cumpliendo un año más de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Particularmente, no me emociona mucho saber que soy un año más viejo, por esa razón, no suelo recibir muchos saludos de cumpleaños. Sólo los de la familia y los de los amigos más cercanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir de la universidad, alrededor de las 6 de la tarde, busqué a mi amigo para que vayamos a mi casa, como ya se había hecho costumbre, y comer algo, o simplemente pasar el rato conversando del mismo tema de siempre: mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos rápido porque quería llegar a tiempo para poder recibir la llamada de mi mejor amiga, y de alguna que otra persona que, en un instante de ocio, se haya puesto a mirar el calendario –o su agenda—y haya encontrado marcado el día veintiséis con mi nombre. Sin embargo, para mi mala suerte, el bus en el que estaba yendo hacia mi casa, fue detenido por la policía por estar cubriendo una ruta que, según los efectivos, no era la que le concernía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente que atiborraba el bus empezó a hacer sentir su malestar por la observación que había hecho la policía, y desde las ventanas, hasta afuera del bus, empezaban a reclamar su merecido derecho de llegar a su destino lo más rápido posible, después de un agotador día de trabajo. Es cierto que yo no había trabajado duramente, ni había tenido una exhaustiva jornada académica, pero igual reclamaba, desde mi asiento, lo que sentía me tocaba, al menos, como regalo de cumpleaños: llegar a casa sin demora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No miento ni exagero si digo que estuvimos varados más de 40 minutos en el cruce de las avenidas Argentina y Cárcamo. Atrapados sin salida en un bus de la línea 76. Una Enatru, señores. Para los que usan --como yo-- este tipo de transporte para movilizarnos por la ciudad, seguramente sabrán la terrible situación a la que me refiero. Viajar en una Enatru en hora punta es el infierno en la tierra. No se lo deseo a nadie. Pero parece que alguien lo deseó para mí el día de mi cumpleaños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía hambre, estaba aburrido. Quería llegar a mi casa a las 7.30pm pero llegué cerca de las 9 de la noche. Ya se imaginarán cómo me sentía. Mi amigo también estaba aburrido, sin ganas de hacer algo. Las luces de mi casa estaban todas apagadas. Parecía que no había nadie. No se oían ni los pasos de mi perra. Todo era oscuridad y silencio. Un estado casi perfecto. Abrí la puerta y, al entrar a la sala, vi una caja al lado de la mesita del teléfono. No notaba de qué era la caja debido a la oscuridad del lugar, pero sabía que bien podría tratarse de un regalo. De un regalo de esos que uno siempre espera, pero que nunca cree que llegarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amigo también vio la caja, pero ninguno de los dos lograba divisarla con claridad. Qué es eso, le pregunté. No sé, me respondió. Un segundo antes de encender las luces, mi visión me permitió decir lo que jamás pensé que diría dentro de mi casa: ¡Una guitarra! ¡Eléctrica!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas las luces se encendieron, vi a mi padre y a mi hermana, que habían estado escondidos en esa oscuridad, para darme una de las mejores sorpresas de mi vida. Me emocioné muchísimo, pero sin llegar a llorar. Después de agradecerles infinitamente, corrí a abrir la caja. Una Ibanez GRX-40 estaba delante de mí, cegándome con todo su esplendor. Las seis cuerdas resaltaban nítidamente delante de su cuerpo completamente negro. Estaba allí, en mis manos, como sólo en mis sueños podía concebirlo. Mas ahora no estaba soñando. Era realidad. Fantástica realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las pocas canciones que sabía tocar, no recordaba ninguna. Estaba atontado, en shock. Cuando llamó mi madre –quien ya sabía de todo esto--, sólo le podía agradecer todo lo que estaba haciendo por mi, junto con mi padre. Ambos se habían encargado de hacerme sentir feliz en un día en el que no suelo estarlo. Les estaré eternamente agradecido por eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras mi amigo y yo seguíamos deslumbrándonos con Rory –la llamé así porque es el ‘diminutivo’ de Lorelai, el personaje de mi serie de televisión favorito: Gilmore Girls—sonó el teléfono. Era mi mejor amiga, que me llamaba para saludarme, y a la vez felicitarme luego de contarle de mi gran regalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con su llamada, ya no esperaba ninguna otra más, y no es porque no me importara que nadie más me llame --porque en realidad sí quería que me llamen un par de personas más--, sino que no creía que nadie más se acordaría de mi cumpleaños. Sin embargo, recibí otra, y fue la mejor de todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca antes alguien me había cantado por mi cumpleaños. Es decir, sí lo habían hecho, pero con una torta de por medio, y cuando era un niño. Pero después de cumplir los doce años, nunca más. Hasta ahora. Esa fue la última vez que alguien cantó el “Happy Birthday” para mí, y me alegra recordar ese detalle después de varios años, porque me hace recordar ese día, y lo feliz e importante que me hizo sentir esa persona con aquella canción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de hablar con ella, de hacerle arrepentir a mi viejo por la compra de la guitarra –ya se imaginarán por qué--, y de comer harta pizza, me fui a mi cuarto a descansar. Lógicamente no pude dormir. En mi mente se había formado una nube muy bonita, en la que, aparte de Rory, se estaba reproduciendo, una y otra vez, el momento en que sentí que me enamoraba cada vez más de la chica que me deseó un feliz cumpleaños cantando en inglés.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-1218178931312258695?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/1218178931312258695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=1218178931312258695&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/1218178931312258695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/1218178931312258695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/08/cumpleaos-del-2005.html' title='Cumpleaños del 2005'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-7958815030255128903</id><published>2008-07-27T13:47:00.001-05:00</published><updated>2008-07-27T13:48:49.122-05:00</updated><title type='text'>Cuando miras de esa manera</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cuando miras de esa manera&lt;br /&gt;Con tus ojos llenos de inquietud&lt;br /&gt;Queriendo explorar&lt;br /&gt;El infinito de tu espacio&lt;br /&gt;Y me encuentras en él&lt;br /&gt;Robándote oxígeno&lt;br /&gt;Volteas con sutileza&lt;br /&gt;Descubriendo el enigma del movimiento de tu cabello&lt;br /&gt;Que al brillo del sol&lt;br /&gt;Provoca en mí quererte tanto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sigues mirando inquisitoriamente&lt;br /&gt;Buscando quién sabe qué cosas&lt;br /&gt;Quizás a alguien&lt;br /&gt;No quiero ser imprudente&lt;br /&gt;Mejor te dejo&lt;br /&gt;Seguir mirando&lt;br /&gt;Mientras intento saber&lt;br /&gt;Por qué es que me gustas tanto&lt;br /&gt;Si tus ojos sólo me miran&lt;br /&gt;Cada vez que mancho tu espacio&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-7958815030255128903?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/7958815030255128903/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=7958815030255128903&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7958815030255128903'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7958815030255128903'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/07/cuando-me-miras-de-esa-manera.html' title='Cuando miras de esa manera'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-3631850062106755342</id><published>2008-07-20T17:34:00.001-05:00</published><updated>2008-07-20T17:36:54.721-05:00</updated><title type='text'>Go Jorge, Go! (II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Bajamos del bus, y como vimos que aún era muy temprano, decidimos caminar hasta la Facultad. No sabíamos a ciencia cierta a cuánta distancia estaba, pero al final terminamos caminando cerca de 40 minutos. Para mí resultó estupenda aquella caminata, pues me permitió respirar el aire frío de las primeras horas del día, aparte de tener una de las mejores conversaciones con mi papá, quien me dijo un millón de cosas para quitarme la presión de encima. Realmente sirvieron de mucho esos minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la presión volvió a su punto más alto cuando llegamos y vimos en la puerta de ingreso a unos cuantos estudiantes que, como yo, habían madrugado para no llegar tarde al, quizás, día más importante de nuestra corta vida. Mi padre se despidió a los pocos minutos, pues tenía que ir a trabajar y su trabajo estaba muy lejos de aquel lugar. Le agradecí su compañía, y antes de irse me deseó mucha suerte. La necesitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la primera vez que pisaba el suelo de un campus universitario. El aire era distinto, no sé. Al menos yo lo sentí distinto. Jardines inmensos, una pileta muy llamativa, pabellones intimidantes por su grandeza y miles de jóvenes tratándose de ubicar en aquel grandioso lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felizmente encontré el salón que me correspondía muy rápido. Todo estaba muy bien señalizado, y los profesores que se encontraban en cada aula, nos ayudaban a orientarnos con mayor exactitud. Por dentro, las aulas parecían interminables. Jamás en mi vida he vuelto a ver un salón tan grande como ése. Las carpetas de los extremos izquierdo y derecho eran para cuatro personas, y las demás eran para tres. No creo estar exagerando si digo que el salón tenía más de 70 carpetas. Las paredes estaban cubiertas con madera, o melamina, no sé. Las luces eran cómo las de un auditorio, y la pizarra era tan enorme, que bien podría haberse escrito el Antiguo Testamento en ella sin necesidad de borrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez ya instalado en mi lugar –número 54--, empecé a mirar todo lo que estaba a mi alrededor más detenidamente, esperando el momento del examen. Cuando todos los demás estuvieron en orden, y el reloj dio las 8 de la mañana, el examen más importante de mi vida comenzó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las primeras preguntas eran demasiado sencillas. Una burla diría yo. Aun así, me tomé mi tiempo para responderlas, evitando así alguna posible trampilla de la universidad. Eran las de cultura general, luego, a la siguiente página, venían las de lengua y razonamiento verbal, fáciles también. Luego literatura, mero trámite. Y aquí acabó la fiesta. A partir de la tercera página: Ciencias y Razonamiento matemático. Que las responda su abuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intenté. Juro que intenté responder, pero no pude. Todas las clases de mi hermana asomaban a mi mente, pero muy borrosas, entonces decidí relajarme. Puse mi mente en blanco, y una vez así, empecé a resolver las de física. Inmediatamente después, como para no perder la viada, seguí con química. Lo mismo con geografía e Historia. Mas, trigonometría, ni todo eso que siempre me aterró, lo pude hacer. Ya ni siquiera quise volver a intentar resolverlas al primer fracaso. Decidí que ya había dado todo lo que podía, y así lo iba a dejar. Horas de incertidumbre y de pesar empezaban a copar mi mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de las tres horas establecidas para la duración del examen, en mi hoja de respuestas se advertía un gran vacío entre las preguntas 50 y 80. Salí del salón con el semblante de la derrota. Miraba lo mismo que había visto en la mañana, pero ya nada parecía animarme. En el largo camino que ahora me esperaba, se acercó uno de los postulantes para comentarme sobre el examen. Estuvo más difícil de lo que esperaba, me dijo. Apenas lo miré, y le confirmé el enunciado que acababa de hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuamos conversando. Él hablaba más que yo, se le notaba más animado, más convencido de que sí la hacía, y eso me ponía a mí de peor humor. Toda la conversación con él me hundía cada vez más, hasta que lancé una pregunta simple, pero que luego sirvió para reestablecer mi ánimo. No respondí ninguna de matemáticas, me dijo, y yo dejé de mirar a la pista y alcé la mirada sonrientemente. Yo tampoco, entonces no debería sentirme tan mal, le dije. A qué vas, le pregunté ya solamente por preguntar. Ingeniería Civil, me respondió. Mis ánimos subieron infinitamente. Compadre, el preocupado deberías ser tú… No la haces, tío, le advertí. Sí, de repente, pero esperaré los resultados. Y luego de hablar con la persona más optimista del mundo, regresé a mi casa con la moral un poquito mejorada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo pasaba y yo sólo miraba el techo de mi habitación desde la comodidad de mi cama. Cuando empezó el partido de fútbol entre las selecciones de Perú y Argentina, me olvidé de los problemas y sólo me dediqué a ver el juego. Perú no contaba con sus mejores delanteros, y el entrenador había apostado por el ahora renegado, pero en ese tiempo apreciado, ‘Cóndor’ Mendoza en el ataque. Lógicamente, con un equipo disminuido como el peruano, enfrentarse a la selección argentina con sus mejores figuras, entre ellas Carlitos Tévez –quién anotó el único gol del partido--, era una tarea complicada, e intentar ganarle resultaba muy cerca de lo imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final del partido sólo pude sentirme más derrotado. La moral que creí haber recuperado tras la conversación con el chico optimista, había desaparecido por completo. Sin embargo, unos minutos después, recibí la llamada de mi mejor amiga, quien me repitió infinitas veces que yo sí lo lograría, que sí iba a aprobar el examen. Con esas palabras, mi cuerpo y mi mente empezaron a recibir las energías positivas que necesitaba para afrontar las próximas horas hasta conocer, por fin, los resultados del examen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerca de las 7 de la noche llegó a mi casa mi amigo que no había podido postular conmigo por el problema ya mencionado. Le conté sobre mi desastroso desempeño durante en el examen, y él sólo se reía, como queriendo contagiarme su alegría, y así darme los ánimos que aún necesitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juntos fuimos a unas cabinas de Internet a las 8 de la noche en punto. Ninguno de los dos quería apretar la tecla “Enter” para averiguar mi situación en la página web de la universidad. Esos segundos previos a lo que bien habría podido significar mi muerte en vida, fueron de infarto. La página demoró en cargar alrededor de 10 segundos, después de que uno de nosotros, por fin, se animó a presionar la tecla. Verástegui Silva, Jorge Manuel / Ciencias de la Comunicación / Aprobó. ¿Aprobé? ¿De verdad? No podía creerlo. ¿Pero cómo? No importaba, la cosa era que ya era un universitario, y eso traía muchos significados, como no ser la decepción de la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, debo reconocer que al leer la palabra APROBÓ en grandes letras azules, groté de alegría, abracé a mi amigo, y todos los que estaban chateando en las demás computadoras se enteraron de mi ingreso a la universidad. Felizmente nadie me conocía, porque hubiera sido vergonzoso que me vean dando saltos de emoción algunos vecinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresé a mi casa y sólo estaba mi papá viendo televisión. Apenas me sintió entrar, me preguntó qué tal me había ido en el examen. Mal, le respondí. ¿Ya ves? Por no estudiar, me dijo. Sí, pues, me fue mal, pero aprobé, le dije con emoción. Se acercó a mí y me dio un abrazo, me felicitó e, inmediatamente después, corrió a llamar a mi mamá que estaba en la casa de mis tíos para contarle la gran noticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos se alegraron y me felicitaron, pues no muchos habían creído en mí antes de dar el examen, y no los culpo, pero finalmente lo hice, y eso es lo que valió al final. Después de las felicitaciones empezaron las bromas, recalcando mi bajo nivel de inteligencia mostrado en aquel examen, pues ya todos sabían de mi problema con los ejercicios de matemáticas. También ironizaban conmigo, diciéndome que ya estaba preparado para ingresar a la Universidad de Ingeniería, y demás cosas parecidas. Las sonrisas no pararon hasta los próximos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el momento de mi matrícula, del pago de la primera pensión, de mis primeros pasos en una universidad, ya no como postulante, sino como universitario, los nuevos e interesantes profesores, y además tuve la suerte de inaugurar el nuevo local de mi Facultad. Instalaciones de acabados modernos y con equipos de última tecnología para la enseñanza y práctica de las ciencias de la comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las veces que me quedaba estudiando o haciendo tareas de madrugada, recordaba la canción que había escuchado antes de mi examen de admisión. Encendía la radio, pero nunca la podía escuchar. Hasta que, después de tres años aproximadamente, mientras limpiaba mi cuarto con la radio encendida, el dj Óscar Guerra puso la canción. La escuché completita, sin que nadie me interrumpa. Pero justo en el momento en que el dj daba el nombre de la canción, sonó el teléfono y no pude, siquiera, escuchar el nombre de la banda que la tocaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente, mientras la canción aún sonaba, cogí un cassette, y grabé la canción. Entonces la volví a escuchar y traté de entender un poco la letra para poder buscarla en Google. C’mon, c’mon, it´s not what I said. Believe, believe what I meant, fue lo que alcancé a entender tras la primera reproducción. Entonces corrí a la computadora y copié aquella frase en la barra de búsqueda de Google.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me enteré que la canción pertenece a una banda de chicas que se hacen llamar “Go Betty Go”, y que la canción que me había tenido intrigado por más de tres años, lleva por título “C’mon”. En realidad la canción no es muy buena, pero me hace recordar uno de los días más intensos y memorables de toda mi vida, y eso le otorga un significado, que muchas otras canciones quisieran poseer. Porque no hay nada más gracioso y reconfortante, que escuchar una melodía, por más desafinada que sea, y recordar algún instante de nuestras vidas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-3631850062106755342?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/3631850062106755342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=3631850062106755342&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3631850062106755342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3631850062106755342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/07/go-jorge-go-ii.html' title='Go Jorge, Go! (II)'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-1802786689073287167</id><published>2008-07-13T00:03:00.002-05:00</published><updated>2008-07-13T00:04:46.266-05:00</updated><title type='text'>Go Jorge, Go! (I)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Habíamos quedado en estudiar todos los días, menos los sábados ni domingos, para mantener a nuestras madres tranquilas. La primera semana cumplimos, aunque de las tres horas diarias autoimpuestas para el estudio, sólo utilizábamos media hora para tal efecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usábamos enciclopedias y algunas separatas de la academia en la que había estudiado mi hermana un tiempo antes. Solíamos burlarnos de nuestro escaso conocimiento, pero nunca nos creímos incapaces de lograr el objetivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como dije, nuestro plan de estudios duró poquísimo tiempo. La segunda semana ya no nos volvimos a juntar porque mi madre --y la de él también, supongo—ya sospechaba que más que estudiar, lo que hacíamos era divertirnos o entretenernos hablando de cualquier cosa chistosa. Sin embargo, durante el tiempo que pasé en casa, bajo la supervisión de mi madre, no se me dio por abrir muchos libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leí uno de historia del Perú que me había prestado, buenamente, mi tío. También recuerdo haberle echado un vistazo a las separatas de Geografía que me prestó mi hermana, aunque mucho no creo haber aprendido, pues detestaba, y aún ahora sigo detestando a la ciencia que estudia la Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre siempre me advertía del poco tiempo que me iba quedando para poder prepararme lo suficiente para el examen. Mejor me hubieras hecho caso, y te hubieras metido a una academia para que aprendas, solía decirme. Yo siempre le replicaba usando mi odio contra las academias, argumentando que sólo servían para que los jóvenes y adolescentes de mi edad hicieran vida social. Esas discusiones cada vez se hacían más frecuentes conforme los días iban pasando, y el día del examen se iba acercando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por las noches, cuando mi papá regresaba del trabajo, los cuestionamientos hacia mi poca –casi nula—preocupación por estudiar tomaban más fuerza. Ya eran dos personas las que me exigían que estudie, y yo, que no tenía ganas de hacerlo, siempre les respondía con la escusa de que el examen sería fácil y que bastaba con lo que ya tenía grabado en mi mente desde el colegio. Fue por eso que, faltando sólo un mes para el examen, mis padres no encontraron mejor solución que pedirle a mi hermana que, por favor, me enseñara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pobre tuve que regresar de la casa de mi abuela, donde venía pasando sus vacaciones, para sentarse todas las tardes, hasta las diez de la noche, más o menos, a enseñarme todo lo que sabía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ella dominaba era trigonometría, álgebra, física, química, entre otras cosas relacionadas a eso. Lo único que yo recordaba, o que al menos creía recordar, era geometría, por lo que la labor de mi hermana no fue nada fácil. Los primeros días tuvo que enseñarme, incluso, las operaciones básicas, porque juro que ni eso recordaba completamente. Una tarde le dije que no perdiera su tiempo, que nunca aprendería, y que ya mejor deje de confundirme con tantos signos en la cabeza, porque ya faltaba sólo una semana para el examen, y quería estar relajado. Grave error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de ese día, ya no sólo estudiaba en las tardes, sino también en las mañanas. Mi cerebro ya estaba a punto de colapsar. 8 de la mañana literatura (esto sí me gustaba), 10 de la mañana lengua. 1pm razonamiento verbal. A partir de las tres de la tarde empezaba mi martirio numérico. El Seno de 45° entre alfa multiplicado por 2 veces la Cotangente de una línea perpendicular a la superficie de un triángulo obtuso, y todo eso dividido entre la suma de “a” más “b”. Que alguien me ayude.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí llamar a mi amigo del que hablé al principio, quien también iba a postular a la universidad. Después de contarle y escuchar sus burlas hacia mí y mi sufrida situación, me dijo lo que jamás pensé escuchar. ¿Cómo que ya no postulas?, le pregunté. Es que la economía en mi casa no anda bien, me respondió. Pero… ¡La cagas!, le incriminé. Sí, ya sé, se rió. Iba a postular solo. Iba a hacer el ridículo yo solo. Mi suicidio era en dos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre y yo fuimos a realizar todos los trámites para el examen al día siguiente. Sí, a último momento, pues nadie confiaba en que al final me animaría a dar el examen con mi ínfima inteligencia. Pagamos, me tomaron una foto, me dieron un prospecto de admisión y un carné que me identificaría como postulante el día del examen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresamos a casa y mi mamá sólo reía, tratando de brindarme confianza para el siguiente día. Mientras más la veía, menos ganas tenía de dar el examen, pues temía fallarle, pero ya todo estaba hecho, sólo me quedaba esperar y dejar que Dios me ilumine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mejor anda a dormir a la casa de tu abuela, para que mañana no tengas problemas con los carros, pues por aquí no hay muchos carros por la mañana, me dijo mi mamá, preocupada por mi puntualidad para el siguiente día. Le di la razón y fui con mi papá a dormir a la casa de mi abuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dormir fue un decir, porque no dormí un solo segundo en toda la noche. Estaba asustado. Qué pasa si está muy difícil, si llego tarde, si no saco el puntaje necesario para entrar, me preguntaba a mí mismo durante toda la noche. A las 4 y 30 de la madrugada mi papá fue a decirme que ya era hora de levantarme. En la mesa había un rico desayuno esperándome. Me sentía mal. Todos estaban confiados en que ingresaría y yo no les quería fallar, pero mi dejadez durante las horas en que debí estudiar podría cobrar factura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos de la casa faltando 15 minutos para las 5 de la mañana. La Facultad en la que tenía que dar el examen estaba lejísimos, y lo peor era que ni yo ni mi papá la conocíamos. Mi tío nos jaló hasta el paradero, donde según él, pasarían los ómnibus que nos llevaría hasta nuestro destino. Tras cada segundo me iba poniendo más nervioso. Pensaba en muchas cosas: en mi mamá, en los sacrificios de mi padre y hermana, en la tremenda decepción que, muy probablemente, le causaría a mi familia, en el partido de Perú contra Argentina por los cuartos de final de la Copa América, en la chica que me gustaba en ese tiempo, en mi mejor amiga, en lo que podrían pensar mis demás amigos si es que no ingreso, y un largo etcétera. Por eso, mientras aún seguíamos en el ómnibus, cogí el discman y me puse a escuchar música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No inserté ningún CD, sólo sintonicé Doble Nueve. Estaban pasando el “menú de madrugada”, y las canciones que ponían eran realmente buenas. Ya había estado escuchando varias canciones, la mayoría de ellas desconocidas, hasta que escuché una que me pareció conocida, aunque lógicamente no la había oído jamás. Al escucharla dije que siempre la recordaría aun sin saber quién la canta ni como se llama. Me dije a mí mismo que siempre recordaría esa canción, como la canción que me relajó para dar el examen de admisión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-1802786689073287167?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/1802786689073287167/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=1802786689073287167&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/1802786689073287167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/1802786689073287167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/07/go-jorge-go.html' title='Go Jorge, Go! (I)'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-4915167350840496865</id><published>2008-07-06T00:27:00.001-05:00</published><updated>2008-07-06T00:33:40.766-05:00</updated><title type='text'>Sábado como antes</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hoy he vuelto a recordarte. Hoy la tarde me llevó de viaje al pasado, a ese pasado en el que aún existías y garantizabas la felicidad en mi vida. La magia que me llevó a pensar en ti, nuevamente, llegó, quizás, en el momento menos indicado, pero no me arrepiento de su llegada, mas si de que ya no vino contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un tanto extraño. La verdad no imaginé que hoy te recordaría con tanta intensidad. De pronto me encontré extrañándote más de lo normal, y si es que no hubiera sido por mi insuperable cobardía, te habría llamado para contarte lo que invadió mi pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy fui de compras con mi papá. Cosas para la casa, tú sabes. Un poco de esto, y algo de aquello, pero… ¿Qué tiene que ver esto contigo? La verdad es que nada. Sin embargo, fue al momento de finalizadas las compras cuando penetraste en mi mente sin guardar reparo alguno para no intentar lastimarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, no me sentí mal en ningún momento, sólo te extrañaba –o te sigo extrañando--, te necesitaba –o aún te necesito--, y te pensaba como cuando todavía funcionábamos como un nuevo reloj de manecillas de oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre tuvo que ir a comprar otras cosas a un lugar distinto, y me dijo que lo esperase un momento, que regresaría alrededor de las 5. Eran las 4 y 43 cuando se fue, entonces sucedió lo que conté al principio. Tú entraste en mí sin que yo te llamara, o tal vez sí lo hice de manera inconciente porque necesitaba compañía, y no existe, al menos por ahora, mejor compañía que la tuya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de repente mi mente comenzó a dibujar una situación ya vivida: Yo parado en algún lugar, pensando en ti, en lo que estarías haciendo, pensando o diciendo sobre cualquier cosa, esperando a que llegues y me des un beso, sin importar cuánto demores, porque sé que después de todo, la espera valdría la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pie a un lado del supermercado, con las bolsas puestas en el carrito, esperando a mi padre, me acordé de los días en los que esperaba por ti. Y por cada segundo que pasaba, más parecido se hacía aquel recuerdo con la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad, yo nunca te esperé en las afueras de un supermercado con las compras listas para ser llevadas a casa; pero sí te esperé en muchos lugares, y a falta de bolsas llenas de productos, cargaba mi corazón con todo el amor posible para entregártelo en el primer contacto contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraba a todos lados, a las personas que pasaban, a los taxis que se acercaban, a los autos particulares y a cualquier cosa que me hiciera pensar que podrías estar cerca. Pensaba que podrías venir caminando, cruzando la pista, o quizás bajarías de uno de los taxis. Tal vez, también, podrías haber bajado del auto de algún familiar tuyo, por eso que miraba con atención cada uno de los elementos de la atmósfera que me rodeaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aire frío hizo más fuerte tu figura en mi pensamiento. Te esperaba para que me abrazaras, para que me dejes abrazarte. De verdad que sentía las ganas de volver a mirarte desde muy cerca y, así, poderte decir lo maravillosa que eres al hacerme sentir tan bien. Tenía frío, pero me gustaba sentir esa sensación porque creía, ilusamente, que en cualquier momento llegarías para compartir tu calor mediante tus besos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya eran más de las 5 y nadie llegaba. Mi papá no estaba por ningún lado, y tú tampoco llegabas en mi mundo imaginario. Ya me empezaba a impacientar, pero no contigo, sino con mi padre, porque se estaba demorando demasiado, y sólo a ti te perdono las tardanzas. Te buscaba entre la gente y no aparecías. Revisaba mi celular cada dos minutos para ver si llamabas para avisarme que te ibas a demorar, pero nada. No habían llamadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dieron las 6 y pensé que ya no tardarías, porque me acorde que casi siempre me hacías esperarte una hora, y en realidad era más tiempo, porque a mí siempre me gustaba llegar, mínimo, media hora antes de la hora señalada. En cualquier momento te veré, pensaba, sin poder distinguir ya entre los dos mundo en los que estaba sumergido. Yo ya no estaba afuera de un supermercado. Yo estaba en el limbo de mis esperanzas por volver a encontrarte. Ya no esperaba a mi papá. Que se demore si quiere, con tal de que tú sí llegues. Ya no sentía frío. El recuerdo de tus caricias lo desvanecieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te juro que quería seguir soñando, no quería que nadie me despierte del hermoso sueño que estaba teniendo. Si alguien se entrometía justo en el momento de tu llegada, lo terminaría pagando muy caro. No sé si con su vida, pero sí con mi indiferencia. En esos momentos no pedía más que mirarte de nuevo para delinear con tinta indeleble tu rostro en mi memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy seguro que ya no faltaba mucho para que llegues. Ya habían pasado cerca de dos horas desde que te estaba esperando, y sabía que ya no demorarías más. Pero mi viejo vino y me llevó sin darme la oportunidad de volver a verte. Me dijo que ya era momento de irnos, que ya estaba todo listo y que lo ayude a subir las cosas al carro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no quería irme. Quería quedarme a esperarte. Sé que en algún momento habrías llegado, y para ese tiempo, ya habría esperado lo suficiente como para merecer, al menos, una mirada tuya.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-4915167350840496865?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/4915167350840496865/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=4915167350840496865&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4915167350840496865'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4915167350840496865'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/07/sbado-como-antes.html' title='Sábado como antes'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-3437275118493231022</id><published>2008-06-26T16:48:00.002-05:00</published><updated>2008-06-26T16:59:03.242-05:00</updated><title type='text'>Retrospectiva N° 100</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Esto lo tenía que haber escrito ayer, porque este mes se suponía que debía publicar todos los miércoles, pero debido a que esta semana empecé los finales en la universidad, y dada la impetuosa necesidad de estudiar de verdad para no salir con promedios bajos porque en los parciales mis resultados fueron desastrosos, no pude sentarme frente a la computadora para tipear como ahora lo estoy haciendo. Y no es que ya se hayan acabado los exámenes, porque aún falta uno, pero al menos hoy he llegado más temprano a mi casa y es por eso que ahora estoy aquí, dispuesto a compartir con ustedes y felicitarlos porque son los Lectores del post N° 100.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando este blog cumplió un año, todo parecía indicar que no iría a durar mucho tiempo más. Los temas se estaban agotando y las ganas de escribir sobre mi vida se estaban diluyendo debido a las escasas nuevas experiencias que tenía. Cada semana debía buscar entre mis recuerdos alguno digno de ser contado: una cita, un amigo, una travesura de niño, etc. Pero ni allí encontraba hechos publicables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto, podía inventar historias, como en algunos casos hice, pero la verdad es que no se me ocurría más que las típicas historias de amor que mi alma enamorada y mi cerebro en pleno romanticismo quejoso me dictaban. Yo quería escribir sobre algo nuevo, algo de lo que nunca antes yo haya escrito. Quería decirle a los pocos, pero significativos, lectores de este blog, que yo era capaz de inventar historias más elaboradas, más finas, más concretas. Sin embargo, nunca pude hacerlo. Tal vez fue la falta de tiempo para poder pensar en “El gran post”, pero el fracaso en mi intento de escribir algo nuevo murió súbitamente cuando decidí inventar la historia de “La encantadora Lucía”[1].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me di cuenta de que lo mío es eso: las historias de amor. Y aunque lo haga mal, es lo único que me sale. Debe de ser porque siempre ando ilusionado con alguien, o porque siempre he soñado con poder amar eternamente a una persona, así mi amor y cariño no sean correspondidos. Es por eso que seguí escribiendo sobre esos temas, que a veces me hacían llorar o reír, dependiendo de los recuerdos que hayan invadido mi mente en los momentos en que tomaba un lapicero y un papel, y me dejaba llevar por mis propios y más puros pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que me ponía a escribir lo que iría a publicar mediante este espacio, lo hacía con la intención de reflejar lo que sentía con la mayor exactitud posible. No sé si haya logrado mi objetivo, pero ésa era mi intención. Quería compartir con ustedes, queridos lectores, todo lo que sentía, de manera que ustedes también lo puedan hacer. O al menos hacerles recodar etapas parecidas a las que yo iba contando tras cada semana en una nueva entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue así que este blog dejó de funcionar como un ser vacío e inerte, y pasó a convertirse en mi mejor amigo, en ese ser que siempre está ahí para escucharme, leerme, y me permita desahogarme sin necesidad de tener a una persona real para hacerlo. Cada vez que escribía lo hacía con el completo convencimiento de que estaba conversando con un amigo, con un hermano, con alguien en quien confiar y siempre recibir el apoyo necesario ante cualquier adversidad, o contrariamente, recibir alguna felicitación si es que contaba algo bueno que me pasaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a decir verdad, ese alguien cobraba más vida con cada comentario que recibía. No hay momento más feliz, por ahora, que ver que tengo un nuevo comentario por moderar. Y tras sentirme tan alegre por eso, recuerdo aquellos días del primer ciclo en la universidad, en una de las clases más interesantes, las enseñanzas de una de mis mejores profesoras, sino la mejor, la catedrática de Teoría de la Comunicación, Zoila Guzmán, quien nos explicó un día, a mis compañeros y a mi, que toda cosa que hagamos tiene un fin, ya sea instrumental o consumatorio. El instrumental es aquel que siempre busca algún tipo de reconocimiento externo, bueno o malo, pero que siempre sale a la luz, choca con la realidad y va dirigida a ella. En cambio, en el consumatorio, sólo nos importa lo que nosotros mismos pensemos, que hagamos las cosas por y para nuestra propia existencia, que no salga de nuestro interior, y que muera dentro de él. Este último fin me parecía el más noble de todos, aunque egoísta, pero muy bello y admirable, pues es mediante ese fin, que las cosas salen más puras y con mayor carga emocional, porque es algo que sólo quisiéramos para nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde esos días, yo tenía la idea de escribir un libro y de algún día ser un escritor reconocido, pero cuando escuché esas palabras, basadas en las teorías de un científico de la comunicación, como lo es David Berlo[2], desde los labios de mi catedrática, pensé en desistir de esa idea, y decidí quedarme para siempre con mi historia dentro de mi mente. Pensaba que si algún día decidiera publicar algo, lo haría de manera anónima. Pero ya me ven ahora, con cien escritos encima y todos llevando mi firma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo que acabo de contar me hace pensar nuevamente en mi inconsecuencia de cómo pienso las cosas y de cómo las termino haciendo. Es que pensándolo bien, es muy difícil, casi imposible, que alguien pueda hacer algo con una finalidad consumatoria. Yo no soy la excepción, y aunque quisiera, ya es muy tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo para terminar, quiero decirles, estimados lectores, que, para su bien o para su mal, seguiré inventando y recordando historias con la finalidad completamente instrumental, pues este blog nació para eso, para servir de instrumento de comunicación entre ustedes y yo. Hasta la próxima entrega y felicitaciones nuevamente por ser los Lectores de la entrada N° 100.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;························································&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[1] “&lt;/span&gt;&lt;a href="http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/04/la-encantadora-luca-i.html"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La encantadora Lucía I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;” y “&lt;/span&gt;&lt;a href="http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/04/la-encantadora-luca-ii.html"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La encantadora Lucía II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;”&lt;br /&gt;[2] Berlo, David. EE.UU, 1929-¿?. Autor de “El proceso de la comunicación. Introducción a la teoría y a la práctica”, Ateneo, Buenos Aires, 1969.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-3437275118493231022?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/3437275118493231022/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=3437275118493231022&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3437275118493231022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3437275118493231022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/06/retrospectiva-n-100.html' title='Retrospectiva N° 100'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-4128142072596813239</id><published>2008-06-18T20:45:00.003-05:00</published><updated>2008-06-18T20:53:44.569-05:00</updated><title type='text'>Qué difícil ponerle título a esta entrada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Es plausible el intento de tratar de ser feliz con o sin alguien al lado. Mis mayores respetos para aquellos que, a pesar de no estar con alguien, disfrutan de su vida en soltería y se divierten cada fin de semana con sus amigos. Igualmente, ofrezco unos bulliciosos aplausos y vítores hacia las personas enamoradas, pues cada vez les tengo más envidia porque no sé cómo hacen ellos para mantener a sus respectivas parejas felices a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando camino por la calle tengo la suerte de cruzarme a cada rato, en cada esquina o mitad de cuadra, ni qué decir de los parques, con parejas de enamorados que, tiernamente, se abrazan, se besan y hacen lo que sea por pasarla bien; porque nadie me podrá decir que un abrazo o un beso con tu respectiva pareja no es maravilloso, claro, si es que estás completamente enamorado. Lo es mucho más ahora, cuando el frío invade nuestros cuerpos y necesitamos de alguien con quien podamos abrigarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, mientras caminaba hacia el paradero para ir a la universidad, me di cuenta de que me habría gustado estar con mi enamorada, si es que la tuviera, para poder caminar juntos como cualquiera de las parejas que comúnmente veo en mi andar diario, y ser tan felices como ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que los veo tan sonrientes, tan alegres, que parece que nada les pueda tumbar el ánimo, y la verdad es que yo también quisiera estar así; sobretodo en estos últimos días, cuando el estrés universitario ha mermado toda posibilidad de encontrar un momento apto para disfrutar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, sí he tenido, al menos, unos minutos para poder salir a divertirme y hacer cualquier cosa para distraer mi mente de los diversos trabajos y actividades universitarias en los que me he visto envuelto en este octavo ciclo. El problema es que no he tenido con quién salir o hablar de cualquier tema, de esos en los que yo soy un experto, o sea, de los que a nadie más le importan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo mentir y decir que nadie me ha dicho para salir a dar un paseo, porque alguno que otro compañero de la universidad me ha dicho para “ir a chupar el fin de semana” o ir al cine “a ver una pela… Narnia… la que sea… la que te guste”. A mí no me gusta “chupar”, y Narnia, pues… sí quiero ir, pero no sé… me gustaría ir con una chica, con mi chica, con mi enamorada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ya ven? Por eso envidio también a las personas que saben divertirse solas, o con sus amigos. O sea, yo sí lo haría, y de hecho lo hago algunas veces, pero no con frecuencia. Sé que si algún día vuelvo a estar con alguien, voy a dejar a todos mis amigos de lado y trataré de pasar todo el tiempo que pueda con mi enamorada. Soy así, pues. Me gusta ser feliz con una sola persona porque lo siento como algo más íntimo, más mío, y porque sé que a mí me gustaría recibir el mismo grado de atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras escribo esto, me voy dando cuenta de lo egoísta y poco sociable que puedo llegar a ser. Y creo que me importa. Me estoy empezando a preocupar, porque ¿qué va a ser de mí, si es que nunca más llego a estar con alguien? ¿Acaso me voy a quedar para siempre como un hongo encerrado en mi casa, o en mi cuarto? Qué triste vida que me espera si es que todo eso sucede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes, cuando estaba con alguien, me gustaba saber que tenía un día fijado para estar con ella. Si me sentía mal, sabía que podía llamarla, o ella podía llamarme, y así poder contarle lo que se me ocurra para volver a sentirme bien, o simplemente, saber que ella estaba ahí para escucharme y decirme antes de explotar que me quería mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes pensarán que, con todo eso que les he contado, puedo ser, tranquilamente, un enfermo más de dependencia afectiva, pero no. O tal vez sí, pero no creo que sea para tanto. Tal vez esté recién por la primera fase de esa enfermedad y todavía me encuentro a tiempo para revertir mi situación. Ser dependiente afectivo me aterra, porque a nadie le gustaría estar con una persona así, y si lo que yo quiero es volver a sentir un abrazo y beso cariñosos y llenos de amor, entonces estoy yendo por mal camino. Trataré de cambiar de actitud y esperaré pacientemente, como lo he venido haciendo hasta ahora –creo--, por esas muestras de afecto. Mientras tanto, prometo ir al cine este fin de semana --si es que el dinero me lo permite, claro--, con alguien más o solo, no importa, la cosa es aprender a divertirme en mi estado de soltería absoluta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-4128142072596813239?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/4128142072596813239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=4128142072596813239&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4128142072596813239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4128142072596813239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/06/qu-difcil-ponerle-ttulo-esta-entrada.html' title='Qué difícil ponerle título a esta entrada'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-7843712014723810216</id><published>2008-06-12T21:04:00.001-05:00</published><updated>2008-06-12T21:11:00.804-05:00</updated><title type='text'>Cada vez más lejos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Caminando por senderos diferentes, en los que uno no puede ver al otro, voy pensando que cada vez que avanzamos un paso nos alejamos más. Pienso mientras voy caminando, moviendo las piernas sin saber a dónde estoy yendo, pero con el completo conocimiento de que tú estás del otro lado, y que bajo ningún motivo podré encontrarte si sigo caminando en esta dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me detengo y me siento por un momento. Estoy contemplando el cielo gris de una hermosa tarde invernal, y mientras el aire se va llevando todas las distracciones que me puedan hacer dejar de pensar en nosotros, digo para mí mismo que la vida es tan injusta, que sentado aquí no voy a lograr más que sólo retrasar o desacelerar el ímpetu con el que nuestras vidas se alejan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los minutos pasan y yo sigo aquí, en la banca de un parque vacío que alguna vez pensé como posible escenario de un encuentro entre ambos. Miro hacia atrás, adelante, derecha e izquierda tratando de encontrar una mirada, que aunque no sea la tuya, me haga recordarte y tomarla como una falsa señal que Dios me manda para decirme que no te debo olvidar tan temprano, que debo seguir luchando, aun cuando no haga algo por ti, y sentirme aliviado, porque pensaré que en algún momento tú también podrías recibir el mismo tipo de mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, sigo buscando esa señal, pero nadie pasa, nadie se acerca, todos parecen haberse refugiado en sus casas evadiendo el frío, o quizás esta vez Dios de verdad me está dando una señal, una señal que no quiero aceptar todavía, la de olvidarte, porque ya no envía a nadie para recordarte. Y me pongo de pie, doy unos cuantos pasos y me empiezo a dar cuenta que hacia donde sea que camine, voy a estar alejándome de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y otra vez caigo en el infortunio de quedar en el olvido, como un pedazo de chatarra que ya nadie intenta reparar ni darle mejor uso, que dejarlo a la intemperie a que se siga haciendo más basura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se puede estar más lejos aún? No lo sé. Tal vez sí, tal vez no. Sigo caminando y empiezan a aparecer algunas personas en las calles. Ya no quiero buscar tu mirada, ya no quiero creer que todavía queda una esperanza para no olvidarte, y para que tú no me olvides. Ya no tiene sentido confiar que algún día llegarás a amarme como yo lo he estado haciendo. Pienso que ya no debo seguir soñando con días felices a tu lado, inventarme junto a ti en historias increíbles, compartir contigo parte de mis pensamientos… ya nada de eso parece razonable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿En qué debo confiar, entonces? Tampoco lo sé, y me doy cuenta de que nada sé. Ni siquiera sé si esa chica que intentó iniciar una conversación hace unos minutos eras tú. No sé por qué no le brindé atención, o por qué no la estoy buscando ahora. Tal vez porque siendo tú, ya debería de estar muy lejos, o al menos lo suficiente como para dar media vuelta e intentar cruzarme en tu camino de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-7843712014723810216?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/7843712014723810216/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=7843712014723810216&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7843712014723810216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7843712014723810216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/06/cada-vez-ms-lejos.html' title='Cada vez más lejos'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-9157647489218845692</id><published>2008-06-04T08:09:00.002-05:00</published><updated>2008-06-04T11:09:40.139-05:00</updated><title type='text'>4 de junio</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Tal vez no te guste este día&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;O quizás te guste y lo quieres ocultar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Pero hay una esperanza todavía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Para que alguien te haga sonrojar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Y te sientas feliz de estar viva&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Y de seguir viviendo por otro año más&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Tal vez hace falta mostrarte, querida,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Que como yo hay muchos más&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Quién no quisiera comprar tu corazón&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Por el precio que sea, pagar sin razón&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Quién le huiría a la bella princesa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Como la de Sabina, con la boca de fresa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Tal vez no te guste este regalo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Quizás preferías que venga sin nada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Pero no podría quedarme callado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Después de pensar por varias semanas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;en qué cosa podría ser de tu agrado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;en esta fecha jamás olvidada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;por el ingenuo demente de tiempos pasados&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;y que hoy te saluda sin saber si mañana&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Quién no quisiera verte hoy contenta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Estando a tu lado, sintiéndote cerca&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Quién le huiría al mágico encanto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;De decirte al oído: ¡Feliz cumpleaños!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-9157647489218845692?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/9157647489218845692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=9157647489218845692&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' 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align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Para mí, es maravilloso despertar y ver que tras la ventana no hay más que un denso y húmedo manto de neblina cubriendo todo el paisaje. Esas ganas de no querer salir de la cama por el frío que ha penetrado en la habitación, son indescriptibles momentos de felicidad, porque puedo sentir que los días grises han llegado, y que el sol ya no se volverá a burlar de mí y de mi soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salgo a la calle y camino por los mismos lugares de siempre, ya no veo colores vivos que provocan en mí una inquietante envidia, porque ya no hay nada que me recuerde que todos están felices menos yo. El verano, aparte del sol y del bochornoso calor que éste emana, tiene eso que tanto me desagrada: hace que las personas, así no lo estén, luzcan de buen ánimo, y las hace cruzarse en mi camino para restregarme esa falsa felicidad en el rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, yo prefiero mil veces el invierno, con sus lluvias, neblinas y vientos helados, que hacen que las personas ya no salgan mucho de sus casas y me dejen la vía pública para disfrutar de ella sin que alguien pueda entrometerse con su sonrisa veraniega, y así arruine mi mejor pasatiempo: caminar bajo la lluvia chocando contra mi rostro y brazos descubiertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, me gusta el invierno porque casi siempre, los mejores momentos de mi vida transcurrieron en esta estación. Pero creo que más que el invierno, son los días grises los que siempre están conmigo cuando más necesito de alguien, por ejemplo, el día que tuve que enfrentar el rompimiento de una bonita relación, a pesar de estar en el auge del mes de enero, ese día no salió el sol, se ocultó y en su lugar un aire frío me dio el abrazo que tanto necesitaba para no derrumbarme por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cosas como esa es que ahora me vuelvo a sentir feliz, porque ya van varios días que voy despertando en plena madrugada y no logro distinguir lo que hay detrás de mi ventana. Me levanto velozmente para poder salir lo más temprano posible de mi casa, para así poder disfrutar por mayor tiempo este clima tan hermoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me abrigo con lo justo, porque también me gusta tiritar si el aire me induce a hacerlo. Un polo y una chompa son suficientes para salir a respirar ese ambiente frío que me espera afuera cada mañana. A veces uso guantes, pero es porque mis manos se ponen tan heladas que ya empiezan a doler, y muchos de mis amigos me han dicho que eso me puede traer terribles consecuencias cuando tenga más edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amo ese paisaje a blanco y negro que se forma en el invierno, sin embargo, también me gustaría volver a compartirlo con alguien, con una persona que me acompañe a caminar cogidos de la mano o tiernamente abrazados. Que me diga muy cerca al oído que estoy completamente loco para que me guste tanto esta estación. Que comparta conmigo un chocolate. Que me permita escuchar el sonido de nuestros pasos sobre cualquier charco formado por la esplendorosa lluvia, y que me bese al final de un gran camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este invierno tal vez no me regale a esa persona, pero yo no voy a estar triste por eso, porque ya me siento feliz con sólo la neblina, la lluvia y el viento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-1510589447104036610?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/1510589447104036610/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=1510589447104036610&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/1510589447104036610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/1510589447104036610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/05/fra-felicidad.html' title='Fría felicidad'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-8377045411359520535</id><published>2008-05-20T17:30:00.002-05:00</published><updated>2008-05-20T17:37:18.855-05:00</updated><title type='text'>Mis primeros mejores amigos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Éramos unos niños, aún no entrábamos ni a la primaria. Eran esos días en los que los niños jugaban con los niños, y las niñas jugaban con las niñas. No había mezcla entre ellos, y sí la había, era sólo para poner sobrenombres, o para intentar copiar a la hora de algún examen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diría que durante ese período pasé algunos de los momentos más agradables de mi vida. La infancia que todo niño sueña era la que yo tenía, o al menos la que yo soñaba: jugar, hacer sentir orgullosos a mis padres, y seguir jugando. Y jugando con mi amigo, el primero de mi existencia, con el buen Sergio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo cómo nos hicimos “patas”, pero junto con él cometí las primeras travesuras de mi vida. Corríamos como locos, nos peleábamos usando las técnicas de &lt;em&gt;Las tortugas ninja&lt;/em&gt;, o del dibujo de moda de aquellos momentos de mi niñez; o simplemente nos reíamos de lo fácil que resultaba la vida a nuestros escasos 4 años de edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éramos los hermanos que nunca habíamos tenido, porque hermanas sí teníamos, una cada uno. Nuestras madres, cada vez que iban a recogernos, tenían que esperar a que sus pequeños diablillos terminen de jugar para recién llegar a casa, ya que pocas veces nos veíamos fuera del nido, y teníamos la necesidad de disfrutar al máximo cada instante en que podíamos jugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio fue el primer amigo que tuve, y el primero que perdí al mismo tiempo, pues a la vez que tuvimos que empezar la primaria, nuestros padres decidieron ponernos en distintos centros educativos, y nuestra amistad se vio interrumpida para siempre. &lt;em&gt;Ya vas a estar en un colegio más grande, y tendrás más amiguitos para jugar&lt;/em&gt;, intentaba consolarme mi mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al año siguiente, ciertamente conocí más niños, pero ninguno era como Sergio, es decir, jugaba con todos, pero ya no me daban ganas de quedarme a la hora de salida a jugar con la pelota, o simplemente perseguirnos por todo el parque; y poco a poco me daba cuenta de que el año se iba acabando y que ya no tenía un “mejor amigo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, a escasos días de la clausura escolar, mi madre se hizo amiga de una señora que, no sé por qué razones, siempre tenía una gran sonrisa en su rostro. Esta señora, un día, nos invitó a almorzar, a mi mamá y a mí, a su casa, porque ya sabía que quedaba poco tiempo para que acaben las clases, y ellos, la señora y su familia, se iban a ir de viaje al extranjero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mamá por esos días me decía: &lt;em&gt;Vamos a ir a la casa de Gianina a almorzar, tu amiguita del colegio&lt;/em&gt;. Y yo me preguntaba a mí mismo &lt;em&gt;¿Gianina? ¿Amiguita del colegio? ¿Quién?&lt;/em&gt; Lógicamente, esas preguntas nunca salieron del interior de mi mente distraída, fue por eso que, recién llegado el día del dichoso almuerzo, me enteré de quién era “mi amiguita Gianina”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue extraño, jamás había cruzado palabras con esta niña, ni siquiera recordaba haberla visto en mi salón, es decir, sí la había visto, pero era como si no existiera porque, como ya dije, era la época en que los niños jugaban con los niños, y las niñas con las niñas, entonces, no cabía la más mínima posibilidad de haber conversado, siquiera un ratito, con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, después de entrar a su casa, saludar a su mamá, y por primera vez saludar a la pequeña Gianina, sentí que nos conocíamos desde hace mucho tiempo. Ella sacó juguetes, los de ella y los de su hermanito de apenas 2 años, y nos pusimos a jugar toda la tarde, sólo nos tomamos un descanso para almorzar, porque la estábamos pasando tan bien, que no queríamos desperdiciar mucho tiempo sin jugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí nunca me gustó tomarme fotos, pero recuerdo claramente que ese día su mamá nos tomó varias fotografías, y nosotros, muy felices, sonreíamos cada vez que advertíamos la presencia de un flash.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desafortunadamente, como ya quedó expreso líneas más arriba, ella tenía que partir a no sé dónde, pero yo jamás pensé que ese día del almuerzo, iba a ser la primera y última vez que disfruté de su compañía, de sus bromas y de su sonrisa de dientes incompletos, aunque en mayor número que los míos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felizmente, al despedirnos, aún pensando que nos volveríamos a ver en la fiesta de la clausura, se me ocurrió abrazarla y darle el primer beso en la mejilla que yo le haya dado a una niña. Ella hizo lo mismo conmigo, y a pesar de no estar acostumbrados siquiera a jugar con niños que no sean de nuestro mismo género, no sentimos vergüenza de aquellos inocentes y fugaces beso y abrazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sergio y Gianina fueron mis primeros mejores amigos. Significaron tanto para mí que, a pesar del tiempo pasado y de mi débil memoria, aún los recuerdo con mucho cariño, aunque su amistad haya durado menos de un año en el primer caso, y menos de un día en el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo terminar este post, sin antes contar que con Sergio tuve la primera y única borrachera de mi vida. Esta pequeña, pero singular anécdota sucedió durante la celebración del día de la madre en el nido. Mientras las “señoritas” (en castellano, porque jamás utilicé ese huachafo “miss” para llamar a la que se encargaba de enseñarme las primeras cosas que aprendí fuera de casa), nuestras madres, y alguno que otro personaje más, conversaban amenamente, brindando con unas copitas de licor, Sergio y yo nos pusimos a corretear por todo el colegio, sin pensar en encontrarnos con una jarrita de licor, preparada exclusivamente para las madres asistentes a la actuación de ese día. Cuando la vimos, no lo pensamos dos veces, y &lt;em&gt;¡fua!&lt;/em&gt;, como acelerados por un cohete, llegamos hasta un escondite, debajo de una mesa de mantel largo, para empezar a libar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos la acabamos toda. La jarra quedó vacía y nuestros organismos completamente infestados de licor. Luego de eso, no podíamos ni salir de debajo de la mesa en la que estábamos escondidos. Nuestras madres y señoritas nos buscaban por todos lados, porque íbamos a salir a bailar no sé qué canción, y cuando nos encontraron, con la jarrita a nuestro lado, no sabían si reírse, alarmarse o gritarnos; lo que sucedió fue que salimos, bailamos, y luego caímos rendidos en brazos de nuestras respectivas madres, que muy comprensiblemente, nos llevaron a nuestras casas, nos acostaron en nuestras cálidas y cómodas camas, y nos dejaron dormir hasta el día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquí, un abrazo y un ¡Salud, Sergio!, gran amigo, excelente hermano; y un fuerte abrazo y cariñoso beso a mi estimada Gianina. Que les vaya bien, primeros mejores amigos, donde sea que estén.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-8377045411359520535?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/8377045411359520535/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=8377045411359520535&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8377045411359520535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8377045411359520535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/05/mis-primeros-mejores-amigos.html' title='Mis primeros mejores amigos'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-7019017516838524732</id><published>2008-05-13T22:39:00.001-05:00</published><updated>2008-05-13T23:13:37.347-05:00</updated><title type='text'>¿Quién sino tú misma...</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;¿Quién sino tú misma para devolverme la sonrisa?&lt;br /&gt;¿Quién sino tú misma para enseñarme la bondad&lt;br /&gt;De dos labios amorosos dando vida&lt;br /&gt;A aquellos que quedaron sin verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué sino tus manos para acariciarme?&lt;br /&gt;¿Qué sino tus ojos para hacerme recordar&lt;br /&gt;Todas esas cosas que existieron antes&lt;br /&gt;Mucho antes de poderte enamorar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién sino yo mismo para rogarte de rodillas?&lt;br /&gt;¿Quién sino yo mismo para decirte dónde estás&lt;br /&gt;Después de tanto tiempo de darte por perdida&lt;br /&gt;Para al final volverte a encontrar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué sino esto mismo para disimular mi cobardía?&lt;br /&gt;¿Qué sino esto mismo para que te puedas enterar&lt;br /&gt;De todos esos días sin tu atmósfera encendida&lt;br /&gt;En medio de mi más temible oscuridad?&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-7019017516838524732?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/7019017516838524732/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=7019017516838524732&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7019017516838524732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7019017516838524732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/05/quin-sino-t-misma.html' title='¿Quién sino tú misma...'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-5077928450193084157</id><published>2008-05-06T23:03:00.002-05:00</published><updated>2008-05-06T23:09:24.476-05:00</updated><title type='text'>¿Sugestión o maldición?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hay un día en el que no sé por qué siempre creo que me va a ir mal. Desde que me levanto hasta que me acuesto, vivo sugestionado con que las cosas no van a salir de la mejor manera. Ese día me ha marcado desde hace ya varios años, no recuerdo cuántos, pero el año en que me di cuenta de que este día estaba maldito, decidí recordarlo para siempre, y estar pendiente de que en los próximos 365 días, tal vez esa situación podría repetirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese año, he esperado cada 6 de mayo con cierto temor, un temor inexplicable, pues no creo ser supersticioso, pero realmente, la llegada de este día me aterra. Todo empezó, como ya dije, hace varios años atrás, creo que cuando tenía 15 o 16 años. Yo me había levantado normal, como todos los días, sin tener reparo en saber qué día era. Lo único fuera de lo normal, aunque no tanto, era que me sentía ligeramente resfriado. Fui al colegio con el escaso entusiasmo que éste me provocaba. Ese día tenía examen de historia, y para variar, no había leído ni un párrafo pequeño de mi cuaderno, ni de mi libro. Di el examen, y me di cuenta de que no sabía la respuesta para ninguna pregunta. Me estaba empezando a sentir nervioso y, a la vez, la gripe avanzaba. La fiebre llegó minutos después. El día me estaba empezando a tratar mal, pero aún no me percataba de la fecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a mi casa con la certeza de que en el examen sacaría un cero inmenso –dos días después comprobé que no estaba equivocado, pues saqué mi primer único cero en la vida--. De almuerzo había lo que más detesto en culinaria: cau cau. Nada podía salir peor ese día: con gripe, fiebre, cero en el examen, y encima almorzar esa nauseabunda comida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, aún faltaba lo peor. Cuando el sol empezaba a ocultarse, salí de mi casa para comprar unas pastillas. El cielo tenía un color celeste precioso, y pensé que la mala suerte, o el mal día ya había acabado, mas no contaba con que la noche me tenía preparado uno de los peores momentos de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba yo cruzando la calle, cuando de pronto dirijo la mirada hacia un grupo de niñas que venían conversando de lo más amenamente posible. Una de esas niñas era la chica que en ese tiempo me gustaba, pero a quien no le hablaba desde hacía mucho tiempo atrás, por meras conductas de adolescentes estúpidos. Sus amigas me vieron y ella también, por lo que rápidamente dejaron de sonreír y se quedaron mirándome como queriéndome comer con la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé qué reacción tuve yo, ni qué gestos hice con mi rostro, pero supongo que mi lenguaje corporal no fue el más apropiado, porque apenas intenté seguir con mi camino, observando la belleza de la noche, ellas empezaron a insultarme de manera descarada, como si yo les hubiera robado parte importante de sus vidas. Yo no supe cómo defenderme, sólo seguía caminando, casi corriendo, para intentar dejar de escuchar sus insultos en plena calle, pero no pude hacerlo, pues por el resto de la noche, esa imagen se mantuvo en mi cabeza y me atormentó hasta el preciso momento en que cerré los ojos para quedarme dormido, presa da la fiebre y del terrible dolor de cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al despertar al día siguiente, decidí darle una hojeada al calendario para saber qué día había sido ese que acababa de pasar. Cuando ví que había sido 6 de mayo, juré recordarlo para siempre, como el peor día de mi vida, pero sin la intención de sugestionarme los años posteriores a ése.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, por más que traté de que el siguiente año sea mejor, las cosas siguieron igual, hasta creo que algo peores. Ya no sólo me enfermaba o sacaba malas notas, sino que discutía con mis amigos, llegaba tarde a los lugares donde debía de ir, me caía de las escaleras, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que este año no ha sido la excepción para no esperar de mala gana la llegada de este día, aunque debo decir que hasta este momento las cosas han tomado su curso normal, es decir, no me ha ido ni bien ni mal, sólo ha sido un día como cualquier otro, aunque aún falta una hora para que el 6 de mayo termine, y puede ser que en esa hora que falta, sucedan las peores cosas que mi mente pueda imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nota: Tal vez lo peor que me pueda pasar este día sea que éste se convierta en el peor post que he escrito en todo el tiempo que llevo escribiendo desde este espacio. Si ustedes, amigos lectores, coinciden conmigo, entonces comprenderán por qué odio tanto al 6 de mayo. Mil disculpas por este bodrio.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-5077928450193084157?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/5077928450193084157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=5077928450193084157&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5077928450193084157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5077928450193084157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/05/sugestin-o-maldicin.html' title='¿Sugestión o maldición?'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-5088699277164234504</id><published>2008-04-30T17:37:00.000-05:00</published><updated>2008-04-30T17:38:06.143-05:00</updated><title type='text'>The ghost of you</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;I have found the reason that I had been looking for since I saw you for the last time&lt;br /&gt;The reason that didn´t appear between the ghost of you and my loneliness in dark nights&lt;br /&gt;The reason which had been buried nine feet under for more than a year&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I found you surrounding near the fear of losing sense&lt;br /&gt;I found you screaming from the bottom to the top of your sacred tomb&lt;br /&gt;I found you singing the most beautiful verses that I’ve ever heard&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;You came to me closely, trying to kiss me then&lt;br /&gt;You came to me softly from the nightmare that we created in our love story&lt;br /&gt;You came to me such an innocent girl who’s looking for some attention&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I looked at you the same way when our last farewell happened&lt;br /&gt;I looked right through you with shy tears behind my sad eyes&lt;br /&gt;I looked at you until the last drop touched the ground&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I woke up then and she asked me what I had been dreaming about&lt;br /&gt;She hugged me, kissed me, touched me, but I…&lt;br /&gt;I killed her because of the ghost of you.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-5088699277164234504?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/5088699277164234504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=5088699277164234504&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5088699277164234504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5088699277164234504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/04/ghost-of-you.html' title='The ghost of you'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-4342507912506790648</id><published>2008-04-24T19:05:00.001-05:00</published><updated>2008-04-24T19:06:44.394-05:00</updated><title type='text'>Algo que quería decirte</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Quería decirte algo&lt;br /&gt;Pero no sé si lo escucharás&lt;br /&gt;No pienses que es algo malo&lt;br /&gt;Sólo limítate a escuchar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería decirte muchas cosas&lt;br /&gt;Que antes temía mencionar&lt;br /&gt;Pero ninguna tan maravillosa&lt;br /&gt;Como las que tú podrías expresar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería decirte lo que pienso&lt;br /&gt;Eso que nunca dejé de pensar&lt;br /&gt;Y aunque pueda pecar de sincero&lt;br /&gt;Espero que esta noche lo pueda lograr&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería decirte algo&lt;br /&gt;Que no sé cómo descifrar&lt;br /&gt;Hablar de amor es tan amargo&lt;br /&gt;Como lo que nos hizo separar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería decirte lo que ya sabes&lt;br /&gt;Pero no quiero redundar&lt;br /&gt;Todas esas tontas frases&lt;br /&gt;Que hoy prefiero callar&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-4342507912506790648?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/4342507912506790648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=4342507912506790648&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4342507912506790648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/4342507912506790648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/04/algo-que-quera-decirte.html' title='Algo que quería decirte'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-9073341886332494447</id><published>2008-04-16T23:01:00.001-05:00</published><updated>2008-04-16T23:08:55.104-05:00</updated><title type='text'>La encantadora Lucía (II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fue así que nos volvimos a ver una semana después, esta vez sólo Lucía y yo en un pequeño bar ubicado al centro de la ciudad. Estuvimos bebiendo Vodka y conversando por horas sobre temas que no recuerdo muy bien, pero que me permitieron conocer mejor a mi acompañante. Fue ya casi a la medianoche, cuando noté que ella estaba casi completamente embriagada, y me dijo que quería irse conmigo a un hotel a pasar la noche juntos. Yo me quedé pasmado. Ella no me gustaba, es decir, sólo me agradaba como una amiga, pero jamás pensé que ella sentiría algo por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dijo que me amaba y que desde la primera vez que me vió, sintió eso por mí. Yo no le creía, o tal vez no le quise creer, pero en ese momento me dejé embriagar por el licor, y acepté su propuesta. Fuimos al hotel, hicimos el amor, y al otro día, después de dejarla en su casa, decidí desaparecer para siempre de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella no pensó que yo me comportaría de esa manera, pues en la noche del mismo día en que decidí salir de su vida, ella me llamó. Lógicamente no le contesté, y a pesar de sus insistencias, nunca me acerqué al oído el celular. Así pasaron varios días, meses y años. Ella solía llamar desde números privados para ver si le contestaba, por eso decidí cambiar de número y así dejar que el tiempo la haga olvidarse de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igualmente dejé de ver a mis amigos. Giovanna y Enrique me buscaban a la salida de la universidad, pero yo siempre los esquivaba para no tener que contarles sobre el tema. Al final igual se enteraron, pues Lucía les contó todo, pero de mí nunca oyeron palabra. Perdí contacto con todos ellos y me fui a vivir al extranjero una vez que saqué mi título universitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viví en Francia por 13 años, donde conocí a la que fue la madre de mi hija, pero que lastimosamente murió en un accidente automovilístico. Ella nunca supo de Lucía, por eso no hubo problemas al momento de escoger el nombre de nuestra pequeña. Luciíta y yo regresamos al Perú a vivir en la antigua casa de mis padres, donde había pasado los mejores años de mi vida. Mi hija siempre me pedía que le cuente sobre mis amigos de esa época, por eso no pude dejar de mencionarle a Enrique y a Giovanna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, caminando por el parque que quedaba cerca de mi casa, escucho que alguien me pasa la voz. Era un señor alto, de contextura gruesa y que usaba anteojos. Luego de rebuscar en mi mente aquella imagen, supe que se trataba de Enrique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos saludamos efusivamente, y nos fuimos a tomar unas cervezas para celebrar el reencuentro. Luego de unas horas de estarnos contando nuestras experiencias, yo le propuse ir en busca de Giovanna para recordar viejos tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique me dijo que no era posible, porque Giovanna estaba muy molesta conmigo, enojadísima, y que si me veía le iba a traer pésimos recuerdos. Cuando me dijo esto, intenté ignorar lo que mi conciencia me decía: que era por lo que ocurrió con Lucía, pero Enrique se encargó de hacérmelo creer:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pucha, hermano, se nota que no sabes lo que pasó. Te acordarás de Lucía, ¿no? Bueno, la pobre se puso muy mal después de lo que le hiciste. Creo que de verdad te amaba. Ella siempre intentó comunicarse contigo, nosotros también, pero te desapareciste, haciendo el peor acto de cobardía que un hombre puede hacer. Pero bueno, eso ya pasó y yo te entiendo, pero lo que nadie puede remediar es el dolor de su madre. Giovanna está muy dolida también, pues se siente culpable por haberlos presentado. Cuando te cambiaste de celular, y ya nadie podía saber dónde estabas, Lucía… esa chica que te encantó por ser como era, se mató”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas palabras me dolieron inmensamente. Me sentí como la peor basura del planeta, pues sabía que ya no podía hacer nada por volver a darle vida a Lucía. Nunca sentí amor por ella, pero ese día, tras escuchar a Enrique, me di cuenta de que si no se ama a alguien, es mejor no hacer nada que le pueda hacer creer a la otra persona todo lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche, al llegar a mi casa con la cabeza a punto de estallar por las cervezas y por lo que Enrique me había contado, decidí contarle a mi hija toda la historia de su homónima. No sé por qué lo hice, pero creo que al final valió la pena, pues mi hija, de tan sólo 10 años de edad, me enseñó otra lección al decirme, en su escaso conocimiento del tormentoso mundo que nos rodea, que todos merecemos ser perdonados, y que Lucía, “desde allá arribota, junto con Diosito, seguro que ya te perdonó, pues ahora tú me amas a mí, y quizás yo tenga algo de ella que te hace amarme más”.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-9073341886332494447?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/9073341886332494447/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=9073341886332494447&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/9073341886332494447'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/9073341886332494447'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/04/la-encantadora-luca-ii.html' title='La encantadora Lucía (II)'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-3416368116608857260</id><published>2008-04-08T23:45:00.001-05:00</published><updated>2008-04-08T23:47:19.608-05:00</updated><title type='text'>La encantadora Lucía (I)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Contar esta pequeña historia debería darme vergüenza, pero ya casi todo el mundo la conoce, y el hecho de que lo sepan unos cuantos más ya no me importa. Además ya ha pasado mucho tiempo desde aquel día y hoy, con casi cinco décadas vividas, creo que es el momento perfecto para compartirla abiertamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó cuando aún estaba en la universidad. Esos días eran relajados, las tareas a comparación del trabajo que ahora llevo, resultan verdaderamente sencillas. Tenía por aquella época un par de amigos, uno hombre y otra mujer. Compartíamos mucho tiempo juntos, nos íbamos a caminar, a comer, a beber, y algunas veces solíamos invitar a algún otro amigo o amiga de nosotros para salir en parejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que las salidas en parejas no eran con el fin de flirtear o algo parecido, sólo que cuando nos íbamos a una discoteca, era indispensable llevar a uno más, sobre todo una mujer, porque no era divertido quedarse sentado mientras dos de nosotros bailábamos en la pista. Cada uno de nosotros conocía personas distintas, por eso casi nunca sabíamos qué persona nos acompañaría en una de esas noches de baile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un viernes, como ya se nos había hecho costumbre, salimos a bailar. Enrique y yo le dijimos a Giovanna que ella llevase a una de sus amigas, porque las chicas que cada uno de nosotros conocíamos no podría acompañarnos aquella noche. Por eso, Giovanna propuso llevar a Lucía, una chica que “nos encantaría” según nos dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y fue así como conocimos a Lucía. Estábamos en el carro de Enrique esperando afuera de la casa de Giovanna a ella y a su amiga, y cuando salieron, realmente quedamos sorprendidos al ver a Lucía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era como la habíamos imaginado, al menos como yo lo había hecho, porque cuando Giovanna nos dijo que “nos encantaría”, pensé que sería una mujer hermosa, de ojos grandes y claros, de cabello largo, negro y brilloso, y poseedora de un cuerpo escultural. Sin embargo, esta Lucía era extraña, muy distinta a la que yo supondría la mujer con la que me casaría. Tenía el cabello hasta los hombros, los ojos ligeramente caídos, la nariz un poco pronunciada y su cuerpo no era necesariamente el de una modelo. Por eso cuando la ví, quedé desconcertado, pero no por el aspecto físico de Lucía, sino por la palabras de mi amiga Giovanna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el carro, Giovanna se sentó al lado de Enrique, quien estaba conduciendo, por lo que Lucía y yo quedamos solos en el asiento de atrás, casi obligados a hablar por la cercanía de nuestros cuerpos. Tuvieron que pasar varios minutos para que uno de los dos le diga algo al otro. Fui yo quien, presa del más terrible remordimiento por estar marginando a una persona por su físico, rompió el silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pregunté de dónde conocía a Giovanna, y me dijo que eran vecinas que se conocían desde que eran niñas, pero que nunca habían salido porque su madre no le daba permiso. Sin embargo, esa noche, inesperadamente, la mamá de Lucía decidió dejar libre a su hija, pues notó que le estaba haciendo un mal al tenerla siempre encerrada en su casa, por eso, desde muy temprano, Lucía había llamado a Giovanna para contarle que ya tenía permiso para salir, y que si esa noche tenía planes, que por favor le avise, porque se moría de ganas por salir con alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos a la discoteca, Lucía y yo parecíamos amigos de toda la vida, nos reíamos, bromeábamos… pasábamos un momento realmente divertido. Fue ahí recién que me di cuenta del verdadero significado de las palabras de Giovanna. Lucía me encantó desde el primer cruce de palabras que tuvimos. Sin embargo, no pensé en ningún momento que ella había empezado a sentir algo muy fuerte por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la discoteca bailamos casi toda la noche. Giovanna y Enrique nos miraban desde la mesa que habíamos escogido, y hasta tuvieron que avisarnos que ya era tarde y que nos teníamos que ir. De regreso a la casa de Giovanna, le propuse a Lucía salir un día para conversar, pues me había caído súper bien intercambiar vivencias con ella, y felizmente ella aceptó.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-3416368116608857260?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/3416368116608857260/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=3416368116608857260&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3416368116608857260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3416368116608857260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/04/la-encantadora-luca-i.html' title='La encantadora Lucía (I)'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-2402345627324902901</id><published>2008-03-31T18:51:00.000-05:00</published><updated>2008-03-31T20:29:55.621-05:00</updated><title type='text'>La corona de la princesa</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La princesa de este cuento&lt;br /&gt;Ha perdido su corona&lt;br /&gt;Y ha pedido que los elfos&lt;br /&gt;La recobren sin demora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas ella no sabía&lt;br /&gt;Y no sabe ni sabrá&lt;br /&gt;Que un elfo la escondía&lt;br /&gt;hace una noche atrás&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel elfo ladronzuelo&lt;br /&gt;Ha escondido la corona&lt;br /&gt;En uno de sus sueños&lt;br /&gt;Que su alma atesora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha robado aquel objeto&lt;br /&gt;De cristales adornados&lt;br /&gt;Qué belleza de recuerdo&lt;br /&gt;Para un elfo enamorado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Morirá con el secreto&lt;br /&gt;De alguna vez haber amado&lt;br /&gt;A la dueña de ese reino&lt;br /&gt;De los elfos desdichados&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-2402345627324902901?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/2402345627324902901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=2402345627324902901&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2402345627324902901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/2402345627324902901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/03/la-corona-de-la-princesa.html' title='La corona de la princesa'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-8838899673201660702</id><published>2008-03-24T19:20:00.001-05:00</published><updated>2008-03-24T19:21:30.093-05:00</updated><title type='text'>Ya no importa</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ya no importa si no te acuerdas&lt;br /&gt;Hoy ya no vamos a hablar&lt;br /&gt;Será como en los últimos días&lt;br /&gt;Sólo el silencio sabrá&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No existirán miradas&lt;br /&gt;No habrá hacia donde correr&lt;br /&gt;Porque nos quedaremos sentados&lt;br /&gt;Esperando otro amanecer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veremos pasar más semanas&lt;br /&gt;Un par de años quizás&lt;br /&gt;Recordando la misma mañana&lt;br /&gt;De aquella fecha fatal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te escribiré más canciones&lt;br /&gt;Y poemas sin recitar&lt;br /&gt;Jugaré a que los lees&lt;br /&gt;Y me besas al final&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no importa si no te acuerdas&lt;br /&gt;Hoy ya no importa más&lt;br /&gt;Sólo quiero que sepas&lt;br /&gt;Que yo no lo he de olvidar&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-8838899673201660702?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/8838899673201660702/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=8838899673201660702&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8838899673201660702'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/8838899673201660702'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/03/ya-no-importa.html' title='Ya no importa'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-3582430068644937754</id><published>2008-03-14T20:57:00.003-05:00</published><updated>2008-03-14T21:34:14.645-05:00</updated><title type='text'>Me gustas tú</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Durante los últimos días, me he ido dando cuenta, poco a poco, que estoy volviendo a pasar por esa etapa que creí haber dejado atrás en la época del colegio. Este momento tiene nada que ver con el aspecto académico, es más, creo que en los estudios, la universidad no puede compararse con esos tiempos en los que los libros no me estimulaban en absoluto. La situación por la que estoy atravesando va por otro lado, ese espacio tantas veces transitado, pero aún incomprendido que es el enamoramiento, o dicho mejor para no trastocar el verdadero significado de esa palabra, el gusto por alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy pocas veces el gusto llega a convertirse en amor de verdad, pero bien dicen que todo entra por los ojos. Y regido a esta simple regla de la vida, para que uno pueda fijarse en alguien, en primer lugar, tiene que haber un cruce de miradas, algo en la otra persona que nos haga olvidar algún mal momento y permita que en nuestros rostros se dibuje una estúpida sonrisa, o que, simplemente, nos robe tanto la atención como para hacernos estrellar contra un poste en nuestro camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que, gracias a lo avanzado de la ciencia, ahora no es necesario conocer físicamente a la otra persona para caer sumergido en ese extraño sentimiento al que he llamado “gusto”, pero igual, si no es una mirada, las palabras escritas en el Messenger pueden resultar lo suficientemente poderosas como para empezar a formarnos ilusiones en nuestros inocentes pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, sobre este tipo de sentimiento, creo haber conocido bastante en la secundaria. En este momento recuerdo dos casos con total claridad. La primera fue B, una niña a la que nunca le hablé debido a lo extremadamente tímido que era en esa época, añadiéndole el problema que me iba a ganar si es que su enamorado se enteraba de que yo andaba “engustado” de su chica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;B era una niña de segundo año, y en ese tiempo yo cursaba el penúltimo año escolar. Tenía el cabello castaño claro, con ligeras ondas que se dejaban ver a partir del moño que sujetaba la cola de caballo, hasta las puntas. Sus ojos eran medianos, un poco más oscuros que sus cabellos, pero poseedores de un brillo intenso. A veces solía cubrírselos con unas gafas de resinas oscuras que la hacían lucir aún más linda. Su nariz era pequeña, derechita y discretamente respingada. Finalmente, sus labios, siempre rosados, resaltaban en la blancura de su piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando les conté a mis amigos que esa niña me gustaba, ellos se encargaron de averiguar el nombre por mí, y cualquier otro dato que me pudiera ser útil, no sé para qué, porque, al final, yo sabía que nunca me atrevería a hablarle. Fue por mis amigos que me enteré de su nombre, salón, teléfono y también de la existencia de un enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, me daba un poco de celos que esté con alguien, pero no le daba mucha importancia porque sabía que yo nunca haría algo para acercármele. Sin embargo, a mis amigos no les parecía bien que yo me quedara de brazos cruzados y, por eso, en cada recreo que teníamos, lo único que hacíamos era buscarla, perseguirla y observarla para que ella se diera cuenta de mi existencia. Así de patético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el momento más vergonzoso y cruel que me pudieron causar mis amigos (que bien pude considerar enemigos después de lo que hicieron), fue cuando, mientras caminábamos por uno de los patios de mi colegio, Freddy me lanzó un tremendo empujón que me hizo perder el equilibrio y me llevó trastabillando hasta embestir a la pobre B, quien, gracias a su parada firme, no permitió que ambos nos fuéramos al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de ese día, a mí me gustaba mirarla, y disfrutaba cuando ella me veía, al menos, de casualidad. Pero después de lo que pasó, el gusto fue disminuyendo hasta desaparecer por completo. Tuvo que pasar cerca de un año para volver a sentir algo parecido por otra chica, y así fue como apareció R.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella asomó en mi vida de la nada. Nunca antes la había visto y creo que eso la hizo más especial aún. R apareció en un momento en el que me sentía solo y necesitaba aferrarme a un nuevo “engustamiento” para poder encontrarle un sentido a mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ella la conocí, contrariamente a B, a la hora de salida, en las afueras del colegio. Era octubre, más o menos, de mi último año secundario, y ahí estaba ella, parada en la puerta N° 2 del colegio, con su cabello rizado color negro desamarrado, sus ojos negros perfectamente grandes, y sus labios medianamente abiertos, dejando ver el blanco de sus dientes. Desde el primer momento en que la ví me gustó como nunca antes me había gustado alguien. Quería tomarle una foto, robarle un cuaderno para venerar su letra, o simplemente, pasar por su lado y rozar su cabello; pero cuando estaba a pocos metros de su presencia, llegó su padre y se la llevó lejos de mi alcance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir del siguiente día intenté averiguar su nombre, mas nunca lo supe con certeza. Le conté a una amiga sobre R, y ella me dijo que posiblemente su hermano podría conocerla porque, al parecer, estaban en el mismo salón. Pero nunca me confirmó nada, y me quedé con la duda de que si su verdadero nombre era como yo suponía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre trataba de salir rápido del colegio para poder mirarla, porque en los recreos no la veía muy a menudo y, casi siempre, ocurría que su padre llegaba y se la llevaba sin dejarme verla siquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último día de clases quise acabar con m timidez e ir a su encuentro para decirle que me gustaba mucho desde el primer día que la ví, pero al final la cobardía me tomó por asalto y sólo me pude despedir de ella desde lejos, gritando en medio del bullicio de los demás, lo mucho que me atraía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R me hizo escribir un sin fin de poemas mal versados, y me llevó a rezar en las noche por ella para que todo le vaya bien. También fue la causante de hacerme llorar por primera y única vez por alguien a quien sólo conocía de vista, y que sumando todos los minutos en los que la pude ver, no llegaría ni a media hora. En fin, ahora ya no creo sentir lo mismo por R, pero supongo que siempre la voy a recordar como el “engustamiento” más romántico e incoherente que pude tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y volviendo al hecho que me hizo escribir parte de la historia de B y R, ahora me estoy sintiendo mucho más atraído por una chica que ustedes ya deben de conocer si es que leyeron el post &lt;a href="http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2007/11/mayor-que-yo.html"&gt;Mayor que yo&lt;/a&gt; que escribí hace unos meses. Siento que ahora me gusta algo más que en ese tiempo, y la verdad es que no sé por qué, pero estoy empezando a mostrar los síntomas que me hacen reconocerlo de ese modo: la busco desde lejos con la vista y no me quedo contento hasta encontrarla, si me mira me siento mucho más que satisfecho, y si me saluda… si me saluda ni siquiera soy capaz de describir cómo me siento.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-3582430068644937754?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/3582430068644937754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=3582430068644937754&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3582430068644937754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/3582430068644937754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/03/me-gustas-t.html' title='Me gustas tú'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-7683548849779062121</id><published>2008-03-03T19:54:00.000-05:00</published><updated>2008-03-03T19:57:09.257-05:00</updated><title type='text'>Soñando otra vez</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Te he vuelto a mirar en otra inmersión inconciente de madrugada. Mientras las luces de mi habitación están completamente apagadas, dejando que la oscuridad de la noche me ayude a verte tan cerca. Sí, fue un sueño, lo sé. Sin embargo, me he dado cuenta de que las cosas entre los dos han mejorado. Lo pude notar en tu mirada, en tus ojos que me miraban con suavidad, con esas ganas de querer olvidar todo nuestro pasado para empezar a vivir de nuevo. Sé que tú también has notado algo de eso en mí. En mis fracasadas evasiones a tus palabras, en mis insuficientes muestras de rencor y en mis brazos que buscaron abrazarte todo el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me encantaría tener la posibilidad de soñar de nuevo lo mismo, y así soñar y soñar contigo cada día. Me da miedo olvidar tu rostro o el volumen de tu voz cuando me decías que me amas. Sabes cómo soy yo, que me creo el culpable de todo, por eso imagínate si me logro olvidar de ti, me sentiría eternamente culpable de haberme olvidado de uno de los mejores recuerdos de mi vida. Por eso le agradezco a la noche por darme momentos como los de ese sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando sueño contigo, siempre ronda por mi mente la pregunta de que si tú harás lo mismo. ¿Soñarás con verme? No lo sé, y quiero conformarme con esa respuesta. No me gustaría saber que no lo haces, y tampoco me gustaría entusiasmarme con estar presente en algún sueño tuyo. Prefiero conformarme con tenerte en los míos y así seguir viviendo nuestra historia inconclusa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lastimosamente nuestra historia acaba en cada despertar, en cada amanecer, o en alguna interrupción de mi corazón exaltado. Jamás podrá ser eterna, mucho menos mi sueño podrá ser prolongado. Seguiré durmiendo en escalas de media hora o, en el mejor de los casos, dormiré una hora continua, y mi sueño desaparecerá. Se irá con esa vida que ansío y que, tras cada noche que pasa, va convenciéndome de no poder tenerla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-7683548849779062121?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/7683548849779062121/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=7683548849779062121&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7683548849779062121'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7683548849779062121'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/03/soando-otra-vez.html' title='Soñando otra vez'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-6132894306894887570</id><published>2008-02-25T18:08:00.003-05:00</published><updated>2008-02-25T18:12:33.149-05:00</updated><title type='text'>Vagaciones</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Estas serán otras vacaciones de verano que se van con más pena que con gloria, pero que, finalmente, ya estoy acostumbrado a pasar, por lo menos, en los últimos años. Que no suene a queja o algo parecido, porque no es mi intención quejarme de la suerte que he venido atravesando en los primeros meses del año. Por el contrario, lo que escribo ahora lo hago con la finalidad de hacerme entender que debería de cambiar mi estilo de vida, porque empiezo a sentir que ya me aburrió despertar y no hacer nada nuevo, salvo uno que otro quehacer doméstico o personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les cuento un poco a lo que me dedico cada mañana al abrir los ojos en un nuevo día. El reloj marca las 7 de la mañana. Si he soñado con algo recordable, sea bueno o malo, me gusta pensar en ello y tratar de sacarle algunas conclusiones a esas circunstancias intangibles que mi mente, quizás inconsciente de mi verdadero estado físico y/o emocional, me ha hecho vivir en un mundo ajeno. Luego de pensar en ello, salgo de mi cama e inmediatamente extiendo las sábanas. Sí. Una de las cosas que no soporto, al menos en mi cuarto, es ver la cama con las sábanas arrugadas en el medio de ella, y con las almohadas en cualquier sitio. No importa si después de hacerlo, tiro papeles, ropa, o lo que sea encima de ella, lo que me interesa es saber que la cama está lista para la noche siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguidamente, entro al baño para asearme y terminar de despertarme con abundante agua en la cara. Me pongo unos shorts, un polo y unas zapatillas, y llego al gimnasio, que felizmente está cerca de mi casa, y realizo lo que el instructor –o personal trainner, como quieran llamarlo— me indica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De regreso a casa, limpio y ordeno lo que se me ocurra ese día, o lo que vea que necesite de esos servicios, y finalmente, podría decir que ahí acabo mi día, porque el resto sólo es comer, ver televisión, escuchar música, o entrar al Messenger a ver si encuentro a alguien con quien conversar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cuántos de los lectores habrán pensado que mi vida está muy cerca de lo que bien podría llamarse una vida patética, pero no creo que hayan sido pocos. Muchos me han dicho que consiga un trabajo, que visite a algún familiar o que, simplemente, me vaya a divertir con mis amigos. Hasta me han dicho que me consiga una enamorada, pero nada de eso es posible, y paso a explicarles por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo del trabajo quizás sea una buena opción, pero les puedo jurar que ya lo he hecho. Recuerdo que en los últimos días del ciclo pasado, me puse como meta empezar a laborar en mis vacaciones. Busqué algunas prácticas en los avisos que publica la universidad, mas no encontré nada para mí. Entonces decidí que sería mejor esperar a ver qué podía encontrar en los anuncios del periódico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo confesar que no revisé dichos anuncios, pero un día, mientras caminaba por la calle, me encontré con un aviso que me hizo imaginar, casi concretamente, mi primer día de trabajo. Se trataba de vendedor en una tienda de electrodomésticos. Me acerqué al local donde funcionaba esta tienda, y un señor, de unos 35 años, me preguntó que qué deseaba. Yo lo miré y, adoptando una correcta postura y buen timbre de voz, le dije que venía por el anuncio que estaba en las afueras del local. Él me dijo que tenía que traer mi CV y yo le pregunté si era necesario tener experiencia. Me contestó que no, que solamente lleve mi CV por una cuestión de mera formalidad. Entonces, sintiéndome ya casi contratado, le pregunté sobre los horarios para el trabajo. “Es a tiempo completo, con refrigerio de dos horas”, me informó. No había problema, hasta ese entonces, pues yo recién empezaría a estudiar en un mes, así que bien podía trabajar esos treinta días a tiempo completo, y después le pediría que consideren mis estudios y me reduzcan las horas de trabajo. No se pudo. Es decir, no me contrataron. Cuando el señor que me atendió se enteró de que estudiaba, y que empezaba nada menos que en marzo, me dijo que no iba a ser posible, “por asuntos de horario. No podemos contratar a gente por medio tiempo. Muchas Gracias”. De nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es en cuanto al trabajo. Lo de visitar a un familiar… no sé. Sí he visitado a mi familia en estos días de vacaciones, pero no soy de estar mucho tiempo con ellos. Mis primos son muy distintos a mí, y salir con ellos no me animaría lo suficiente como para sacrificar un día de mi aburrida rutina. He ido a ver a mi abuela, a mi abuelo, a mis tíos y tías, pero seamos honestos, eso no es muy divertido que digamos. Quizás sirva para dejar mi casa y respirar otros aires, mas eso no es suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salir con amigos a divertirme, es otra de las cosas que me han sugerido. Si mis propios amigos me sugieren eso, entonces ¿con quién rayos debo salir? ¿Por qué nadie me dice “Oye, Jorge, vamos a tal sitio, o voy a tu casa para charlar”? Entiendo que cada uno tiene su propio círculo, pero no entiendo por qué soy yo el que se ha tenido que quedar fuera de ese círculo. En fin. No los culpo; tal vez sea porque soy demasiado aburrido, y en ocasiones anteriores –durante vacaciones pasadas--, casi siempre me he negado a salir porque no me adapto a las fiestas o porque, a veces, la flojera me juega una mala pasada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, lo de la novia me da risa. O sea, me pregunto si las personas que me han dicho eso se habrán puesto a pensar en la difícil tarea que eso significa. No es algo que yo decida. Para conseguir una novia no dependo de mí, ni de mis amigos o de cualquier miembro de mi familia. Para tener novia es necesario que exista una chica que quiera serlo. Hace falta una chica que se sienta atraída por mí, que le interese conocerme, que me acepte junto con mis multitudinarios defectos, y mis escasas virtudes. Hace falta que me quiera, o que, al menos, sienta una gota de cariño por mí, y que ese cariño no sea el de “amigos”. Y como si lo expuesto líneas arriba no fuera suficiente, hace falta que yo sintiera lo mismo hacia ella. O sea, un caso entre mil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que he decidido que mi ritmo de vida debe variar monstruosamente. No quiero prometer nada, pero sí quiero intentar hacer de mi vida algo diferente. Ya no quiero volver a pasar unas vacaciones en mi casa. Ya no quiero ser tan dependiente al Messenger. Quiero tener amigos con quienes pueda salir, no importa si no sabemos a dónde ir, porque caminar sin rumbo es lo más divertido que pueda existir. Quiero conocer el mundo laboral, quiero manejar mi propio dinero, y quiero saber qué se siente ganar ese primer sueldo. Así, tal vez, las próximas vacaciones ya no tendré que pensar en este tipo de cosas, y en vez de despertarme pensando en lo que soñé, me despierte sabiendo que lo que haré en ese nuevo día, sea totalmente distinto a lo del día anterior. Ah, y claro, tal vez ya no tenga &lt;em&gt;vagaciones&lt;/em&gt;, porque estaré trabajando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-6132894306894887570?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/6132894306894887570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=6132894306894887570&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6132894306894887570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6132894306894887570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/02/vagaciones.html' title='Vagaciones'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-562031082182545187</id><published>2008-02-14T13:13:00.000-05:00</published><updated>2008-02-14T13:23:04.370-05:00</updated><title type='text'>Paréntesis</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Canción para aquellos que recuerdan el amor perdido y que, en algún momento del día, tienen la ilusión de tenerlos de vuelta, así sea un segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Dear, my love, haven’t you wanted to be with me?&lt;br /&gt;And dear, my love, haven’t you long to be free?&lt;br /&gt;I can’t keep pretending that I don’t even know you&lt;br /&gt;And at sweet nights you are my own&lt;br /&gt;Take my hand…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;We are leaving here tonight&lt;br /&gt;There’s no need to tell anyone&lt;br /&gt;They’d only hold us down&lt;br /&gt;So, by the morning’s light&lt;br /&gt;We’ll be halfway to anywhere&lt;br /&gt;Where love is more than just your name&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I have dreamt for a place for you and I&lt;br /&gt;No one knows who we are there&lt;br /&gt;All I want is to give my life only to you&lt;br /&gt;I dreamed so long I cannot dream anymore&lt;br /&gt;Let’s runaway. I’ll take you there.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;We are leaving here tonight&lt;br /&gt;There’s no need to tell anyone&lt;br /&gt;They’d only hold us down&lt;br /&gt;So, by the morning’s light&lt;br /&gt;We’ll be halfway to anywhere&lt;br /&gt;Where no one needs a reason&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Forget this life&lt;br /&gt;Come with me&lt;br /&gt;Don’t look back&lt;br /&gt;You’re safe now&lt;br /&gt;Unlock your heart&lt;br /&gt;Drop your guard&lt;br /&gt;No one’s left to stop you now&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;Evanescence, “Anywhere”, Origin, 2002&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-562031082182545187?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/562031082182545187/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=562031082182545187&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/562031082182545187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/562031082182545187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/02/parntesis.html' title='Paréntesis'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-7336483594836074093</id><published>2008-02-10T23:56:00.000-05:00</published><updated>2008-02-11T11:50:15.194-05:00</updated><title type='text'>El 'Bar Metal'</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Sucedió porque, simplemente, tenía que suceder algún día. Si no hubiera pasado ese día, fácilmente habría ocurrido hoy, o mañana, o en cualquier otra ocasión. Acompañado o en soledad, igual hubiera tenido que entrar al lugar que, en cierta oportunidad, me prohibí pisar por conceptos personales y a la vez desconocidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez nunca habría ido por mi cuenta, porque casi siempre he necesitado la presencia de un elemento estimulante para realizar cualquier acción novedosa en mi aburrida vida. Afortunadamente, ese estímulo se hizo presente en el momento exacto y tomando una de las maneras más atractivas para vencer mi autonegado temor por conocer nuevas experiencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si sea temor. No sé lo que será, pero siempre hay algo que me impide avanzar hacia un nuevo mundo, aquel espacio aún no explorado en carne propia, esos lugares de los que sólo me entero de su existencia a través de las aventuras que me cuentan otros. No me gusta llamarlo ‘temor’ porque no sé si sea temeroso en ese aspecto. Tal vez lo sea inconscientemente, pero de todos modos, prefiero ignorar ese término y emplear uno que se acomode mejor a mi sentir: flojera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, no es mi objetivo escribir ahora sobre ‘la flojera’ que me da explorar campos desconocidos por mi existencia; lo que intento escribir en este post es mi primera vez en un bar. Y se las contaré a partir del siguiente párrafo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó hace unos días, mientras intentaba huir del abrasante sol de la tarde entrando al Messenger para distraerme en alguna conversación, o leyendo algún blog que me haga olvidar que el verano está ahí afuera, esperando a que me dé cuenta de su presencia y me haga empezar a renegar. En mi lista de contactos no había más de cuatro personas en sesión, de las cuales, tres eran poco conocidas, y la restante, gracias a alguna deidad que me protege, era alguien con quien sí me siento cómodo para conversar de cualquier tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me contaba sobre lo que había hecho un par de días antes de esa tarde en la que hablamos. Me dijo que había ido con sus amigos al ‘bar metal’ (así lo llamó ella, no sé si ése será su nombre, ni si quiera sé si tendría nombre, pero ‘bar metal’ suena bien). Luego de decirme eso, me preguntó si lo conocía. ¿Conocerlo? ¿Al bar? ¿Yo? No, si yo jamás he pisado un bar, le respondí. Después vino un corto preludio con datos del local en cuestión, que dio pase a una invitación algo escasa de credibilidad, que días más tarde comprendí más certera que cualquiera de los proyectos que he expuesto en este blog[1].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedamos en encontrarnos a la salida de la universidad, y luego iríamos caminando hasta el bar metal que queda en la conocidísima Calle de las pizzas, en Miraflores. Es por eso que, llegado el día acordado, la esperé frente a la universidad por un breve plazo de tiempo. Cuando la ví, me acerqué a ella y nos saludamos. Caminamos alrededor de media hora, conversando sobre cualquier tema que se nos ocurría en el camino. El clima era templado. El calor del verano no arremetía con tanta fuerza aquella noche, lo que hizo que la caminata sea llevadera, lo mismo que la conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por algunos pasajes del trayecto, debo confesar que me sentí algo nervioso. Las razones no las conozco con certeza, pero intuyo que puede haber sido por mi propia timidez al momento de salir con una chica, timidez que se acrecienta cuando la chica –apelando al físico-- bien podría preguntarse &lt;em&gt;¿Qué estoy haciendo al salir con este tipo?&lt;/em&gt; Felizmente el nerviosismo no estuvo presente toda la noche, y eso me permitió, al menos, hilvanar algunas frases para entablar una plausible conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos cuantos metros antes del bar metal, nos topamos con una heladería. Aquí venden helados muy ricos, le dije, haciéndola provocar. Sin embargo, no entramos porque nuestro destino era libar rodeados de la música que más le gusta, así que no nos detuvimos en el establecimiento de los deliciosos helados, y seguimos caminando la poca distancia que nos separaba del bar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Si está vacío no hay que entrar, porque da roche&lt;/em&gt;, sugirió ella, lo que nos hizo examinar por fuera el lugar en el que iríamos a pasar algún tiempo. Desde afuera, notamos que dentro del bar había unas 5 personas, por lo que tomamos la decisión de esperar unos minutos alrededor del local, para así permitir que a nuestro regreso, por lo menos, hubiera un par de personas más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue así que dimos a parar en la heladería por segunda vez en aquella noche. Esta vez sí entramos y nos sentamos alrededor de una mesita que estaba junto a una columna en la que había una estrella de cinco picos al revés. No es que hayamos escogido ese lugar a propósito, o que ésa haya sido la única mesa libre; si nos sentamos ahí fue por pura casualidad, porque no nos percatamos de ese detalle sino hasta luego de ser atendidos por un joven muy amable. En cierta manera, cuando ya sabíamos del detalle expuesto anteriormente, nos sentimos muy cerca del bar metal. Y esta sensación aumentó al momento de probar los helados, sobre todo los de pisco sour y el de ron con pasas, pues una vez que salimos de la heladería, nuestros organismos ya advertían algunos ligeros efectos del alcohol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresamos al bar metal y no sé si había más gente, pero de todas maneras entramos. El ambiente era tenue. Las paredes mostraban el trabajo de un excelente artista, y la ínfima luz amarilla ayudaba a que el bar resulte acogedor. Las mesitas y sillas estaban casi amontonadas, pegaditas las unas de las otras, y en la barra, detrás del hombre que servía los tragos, la colección de algunos discos y videos ochenteros, la edad dorada del metal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni bien nos sentamos en uno de los tres ambientes del local, un chico puso dos vasos en nuestra mesa y nos preguntó qué iríamos a tomar. &lt;em&gt;Ron con Coca-Cola. Una jarra&lt;/em&gt;, le dijo ella, mientras yo observaba la majestuosidad de los dibujos del artista que había pintado ese lugar. A mi compañera también le agradaban, y mucho, aquellos dibujos. Mientras intercambiábamos impresiones sobre ello, el mismo chico que se nos había acercado segundos antes con un par de vasos, trajo la jarra de Ron con Coca-Cola que le habíamos pedido, y que luego comprobaría que más parecía Coca-Cola con unas gotas de Ron, porque el sabor a licor, realmente, pasaba inadvertido, tal y como me lo había comentado mi amiga el mismo día en que me hizo la invitación. Tal sabor no lo tomé a mal. Debo decir que me gustó, porque como muchos de ustedes –los que me conocen—sabrán, el licor no es de mi agrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La jarra nos duró harto tiempo, es que la hicimos durar. Entre cada sorbo que le dábamos a nuestras bebidas, existía una gran pausa en la que conversábamos, oíamos la música, o veíamos el videoclip de alguna canción. Habremos pasado una hora en el bar metal, quizás unos minutos más, hasta que llegó el momento de irnos. Iron Maiden la rompía en uno de sus tantísimos conciertos, y nosotros nos íbamos despidiendo del lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una salida estupenda. Algo que me hizo ponerle un alto a mi aburrida vida rutinaria y me permitió, por fin, conocer ese tipo de lugares a los que, comúnmente, no iría si se tratara de tomar una decisión por mí mismo. Felizmente tuve a alguien que me invitara, que me incite a hacer esas cosas que mi mente, muchas veces sin sentido, me reprime; y, para suerte mía, fue alguien con quien sentirse bien es sólo cuestión de segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----------------------------------------------&lt;br /&gt;[1] Revisar Jorge-Proyectos &lt;/span&gt;&lt;a href="http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/01/jorge-proyecto-i.html"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;a href="http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/01/jorge-proyecto-ii.html"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; y &lt;/span&gt;&lt;a href="http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/01/jorge-proyecto-iii.html"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-7336483594836074093?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/7336483594836074093/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=7336483594836074093&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7336483594836074093'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/7336483594836074093'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/02/el-bar-metal.html' title='El &apos;Bar Metal&apos;'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-6532569615957898637</id><published>2008-02-04T13:23:00.000-05:00</published><updated>2008-02-04T13:27:56.036-05:00</updated><title type='text'>Ya no es fácil, princesa</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Puedo revisar mis errores y darme cuenta del daño que te hice&lt;br /&gt;Que no es tu karma o algo que hayas tenido que pagar&lt;br /&gt;Que soy yo el que sólo actuó mal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nunca quise lastimarte, porque sabía que el daño me lo estaría haciendo a mí&lt;br /&gt;Sin embargo todo paso tan rápido y créeme que ni cuenta me di.&lt;br /&gt;Recién reaccioné cuando te ví lejos, tan lejos como nunca antes te ví&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis palabras ni mis actos llegaron hasta el punto en que te perdí&lt;br /&gt;Y no lo digo como si fueras un objeto que se encuentra y se pierde así nada más&lt;br /&gt;Lo digo porque siendo sincero perdí lo más grande que pude encontrar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese amor que me brindaste en cada noche serena en esos momentos en los que el silencio apareció&lt;br /&gt;Dándonos ganas de amarnos de vuelta y volver a vernos en cualquier ciudad o rincón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que extrañarte ya no es fácil, princesa, como aquellos días en que miraba el reloj&lt;br /&gt;Y contaba segundos, minutos y horas, para volver si quiera a escucharte la voz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora todo resulta más complicado, pues el reloj sólo se dedica a avanzar&lt;br /&gt;Sin detenerse por un breve plazo de tiempo, en que tu sonrisa me vuelva a alegrar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora las noches, días y tardes son más difíciles de sobrellevar&lt;br /&gt;Mirar las estrellas, el cielo, la luna no tiene sentido si no estás acá&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-6532569615957898637?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/6532569615957898637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=6532569615957898637&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6532569615957898637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/6532569615957898637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/02/ya-no-es-fcil-princesa.html' title='Ya no es fácil, princesa'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-5670173246955838024</id><published>2008-01-28T15:19:00.000-05:00</published><updated>2008-01-28T15:20:45.976-05:00</updated><title type='text'>Jorge-Proyecto III</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nunca había manejado una videocámara. Ni casera, semi-profesional, mucho menos una profesional. No sabía ni en qué se basaba una persona para saber qué cámara es mejor que otra; hasta que llegué al 5° ciclo de la universidad, donde me tocó llevar un curso llamado Operación de equipos audiovisuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la mayoría de mis compañeros de aula, y los que luego pasaron a formar parte de mi grupo de ese curso, desconocían, tanto, o quizás menos que yo, el manejo de una cámara de video. Todos, o casi la mayoría, nos asombrábamos cada vez que nuestro profesor nos enseñaba algo nuevo, o sea casi todo, porque al parecer nadie nunca había estado detrás de esa gran maravilla, observando por el visor, o por la pequeña pantalla LCD, las imágenes que muy pronto, mis compañeros y yo, nos dedicaríamos a grabar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó el día en que, a cada uno de los grupos de mi salón, el profesor nos dio la licencia para sacar una cámara, con el objetivo de familiarizarnos un poco más con ella y conocer las funciones más básicas de aquella DCR Sony 150, que jamás pensé conocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éramos siete en mi grupo. Todos completamente desconocedores de cualquier función de aquella cámara, incluida la función de encendido/apagado. Nuestro profesor conocía muy bien nuestras limitaciones y, por eso, pasó de grupo en grupo a enseñarnos a prender la videograbadora y meter la cinta Mini DV en la ranura que le correspondía para luego empezar a grabar nuestras tonterías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si habrá sido una acción egoísta, o tal vez un gesto querer aprender más, pero al cabo de la pequeña lección del profesor, sólo yo era capaz de realizar el balance de blancos, función primordial para iniciar la grabación, pues esto permite que la luz –natural o artificial—no afecte a las tonalidades del color de la imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás yo había sido el único que había aprendido a hacer eso porque era el que estaba más cerca de la cámara, pero vaya lío en que me acababa de meter. Mis compañeros coincidieron en que a partir de entonces yo sea el encargado de grabar casi todas las tomas, porque “tú sabes, pues, Jorge”. Igual siempre trataba de enseñarles lo poco que había podido aprender, pero, sinceramente, dentro de mí anhelaba que nadie aprenda, porque me había encariñado tanto con la cámara, que yo quería ser el camarógrafo del grupo, por lo menos, hasta que termine el ciclo. Felizmente, así fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie me reprochaba nada. Si las tomas salían mal, la culpa no era mía, sino de todos, porque todos lo habíamos decidido así. Justicia y democracia al cien por ciento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los próximos ciclos, y con la experiencia ganada a través de ese curso de 5° ciclo, seguí siendo el camarógrafo principal de cuanto trabajo nos dejaban. Según algunos profesores, mis tomas eran relativamente buenas; y a medida que oía elogios a mi trabajo detrás de esa cámara, más empezaba a interesarme por el mundo audiovisual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacer cortometrajes, videoclips o, simplemente, registrar cualquier momento a través de una cámara de video se iban convirtiendo en mis nuevos deseos y expectativas profesionales. Ya no quería ser periodista, quería ser camarógrafo de alguna serie o película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente para mí, se puede ser las dos cosas. Por eso, desde hace un año, andaba convenciendo a mis padres para que adquieran una cámara. Casera, no importa. Sólo quería una cámara de video. Y, de manera sorpresiva, esta Navidad que acaba de pasar hace un mes, más o menos, pude obtenerla gracias al esfuerzo de mis padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días antes de recibirla, y por lo tanto, de no saber que la recibiría, ya empezaba a hacer planes con un amigo para crear una pequeña productora. Nuestros materiales eran una cámara sin baterías de mi amigo, y mi computadora que serviría como isla de edición. Nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora no tenemos mucho más, pero con la nueva cámara, en algo hemos avanzado. Por eso, nuestro proyecto, en conjunto con mi amigo Alejandro, cada vez parece tomar más seriedad. Por lo pronto, he pensado en grabar un videoclip, y él está en plena creación de un guión para nuestro primer cortometraje.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Hacen falta muchas cosas –el dinero, como siempre—, pero seguiremos adelante con esta idea, porque tarde o temprano, con la realización de nuestro primer trabajo, podremos ver si los resultados son buenos o malos. Mientras esté como proyecto, las cosas pueden verse desde un ángulo positivo, pero ojala que al momento en que deje de serlo, las cosas todavía puedan verse desde la misma ventana. Con un buen balance de blancos, y con un staff ejemplar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6756124988580275290-5670173246955838024?l=noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/feeds/5670173246955838024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6756124988580275290&amp;postID=5670173246955838024&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5670173246955838024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6756124988580275290/posts/default/5670173246955838024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://noblesmiradasretrospectivas.blogspot.com/2008/01/jorge-proyecto-iii.html' title='Jorge-Proyecto III'/><author><name>Jorge Verástegui Silva</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12296880144473822967</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_7Vby7nZInoE/RgrgJFpdhGI/AAAAAAAAAAM/kn-xEbmzAfE/s320/io.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6756124988580275290.post-7086699920907170733</id><published>2008-01-20T17:08:00.000-05:00</published><updated>2008-01-20T17:16:30.534-05:00</updated><title type='text'>Jorge-Proyecto II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Era apenas un colegial cursando el último año de la secundaria cuando se me cruzó por la mente la idea de escribir una novela. Una pequeña historia en realidad. Hasta ese momento no me consideraba un amante de la narrativa en prosa, lo que sí me apasionaba era la poesía. Por aquellos inolvidables años en los que la responsabilidad era tan escasa como únicamente aprobar todos los cursos de la escuela, ya llevaba escritos unos 60 poemas, muchos de ellos mal logrados y demasiado cursiles, pero poemas al fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, en medio del otoño de ese año, me empezó a seducir la idea de ser un escritor de novelas. El tema sería mi vida, o mejor dicho, mi vida a los 14 años, porque se podría decir que desde ahí, desde esa mañana en la que desperté y me di cuenta de que había dejado de ser un niño de 13, con sus juegos de pelota y chistes infantiles, y había pasado a ser un pequeño adolescente que empezaba a ver el mundo de un modo distinto. Aunque, realmente, no tan distinto, pero sí muy extraño, porque fue por esos días en que descubrí que me gustaba una chica, que el humo del cigarro me hacía toser increíblemente, y que el mundo no era sólo de mi casa al colegio, sino que habían más espacios, mucho más interesantes, por conocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche del mes de junio, más o menos, empecé con el relato, tomando como punto de partida la noche en que conocí a la chica que me traía loco por esos días. La historia estaba narrada en una antipática y egocéntrica primera persona –que era yo mismo—y los personajes que desfilaban por esas hojas rayadas de cuaderno escolar eran mis amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo cuántas páginas logré escribir con exactitud, pero creo que fueron alrededor de 70. Todas ellas contenían el típico caso de un adolescente confundidamente enamorado y con algunos pequeños problemas existenciales que me complicaban la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejé de escribir aquella historia porque me empecé a aburrir del tema y porque, al mismo tiempo, me enteré de que ya estaba lo suficientemente manoseado, como para que yo intente realizarlo una vez más. Es cierto que en literatura se ha escrito de todo desde ya hace mucho tiempo, y que los temas están completamente copados, y que está en el escritor, justamente, el trabajo de encontrarles un nuevo enfoque y darle la coherencia y atracción al relato para lograr enganchar al lector. Lógicamente yo, a mis escasos 16 calendarios, no podía encontrarle ningún enfoque nuevo a ningún tema; y creo que hasta ahora sufro por ese complicado asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente dejé de escribir, pero nunca abandoné por completo la idea de ser un novelista, cuentista, o lo que sea, aparte de un dizque poeta que, según yo y mis sueños, soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que durante este verano, y con más de dos décadas vividas, decidí reiniciar mi carrera  de seudo novelista transcribiendo una idea que apareció en un extraño momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mañana, cerca al mediodía, me desperté. Casi siempre, cada vez que abro los ojos por primera vez en la mañana, suelo ver la hora para saber cuánto he sido capaz de dormir. Esa mañana, no alcanzaba a divisar las agujas del reloj que se encuentra en el escritorio ubicado a un extremo de la cama, y por eso decidí buscar mi celular entre las sábanas y almohadas para poder enterarme de qué hora era. Demoré unos cuantos segundos en encontrarlo, y cuando lo ví, me di cuenta de la hora y, muy aparte de eso, me di con la sorpresa de que alguien me había llamado mientras yo había estado dormido. Entonces vi con mayor detenimiento y descubrí que habían sido dos llamadas que no había podido contestar, porque a las 3 y 40 de la mañana de esa madrugada había estado, sorpresivamente, inconciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces mi reacción fue decir: &lt;em&gt;¡Diablos! Tengo dos llamadas perdidas&lt;/em&gt;. Y de ahí, por una cuestión que es difícil de explicar, mis pensamientos empezaron a tejer la idea de hacer una novela con ese nombre. Lógicamente la idea aún era muy primitiva, carente de argumento. Por eso, con el transcurrir de las horas y luego de ingerir algunos alimentos para poder estar un poco más lúcido, la idea fue tomando forma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Llamadas perdidas” intentará describir, en algunas ocasiones de manera personal y otras no tanto, las veces en que muchos de nosotros hemos realizado o recibido llamadas que hubiéramos preferido no tener nunca, ya sea por su inexistente importancia, o porque notamos que la persona del lado opuesto de la línea telefónica no toma en cuenta lo que le decimos, así como
