lunes 7 de febrero de 2011

Te llamaré M

El sábado fue un día extraño. Ella se fue antes de tiempo y desde ahí, empecé a hablar conmigo mismo hasta que llegó la noche. Intenté dibujarla en mi mente para sentir que estaba ahí, y decidí no llamarla por su nombre, sino solo por su inicial. Así fue como nació esto que le escribí, ya en la noche de ese sábado, mientras la seguía esperando, ya en vano, a que apareciera. Y aunque no lo hizo, yo siento que estuvo ahí y pudo dictarme cada una de las palabras que componen esta especie de canción sin música. Te quiero mucho, M.

Te llamaré M, porque estás en el Misterio

en ese espacio que me gusta
que me atrae, me provoca, me cautiva
como el beso de tu boca
el enigma de tus labios
la calidez de tu abrazo
el sabor de tus mejillas.

Te llamaré M por ser Maravillosa
tierna loca encantadora
que da vida, gracia y me fascina
con sus juegos a ser buena
buena y mala y viceversa
dulce sí, perversa
descubridora de mentiras.

Te llamaré M por lo Mucho que te quiero
por tus dudas defensivas
por tu nombre, misterio, maravilla
por tus manos en las mías
por la Luna que hoy no está
por el cielo en que se oculta
por ser mi propia Luna
a cualquier hora del día.