viernes 10 de septiembre de 2010

¿Tienes 'face'?

No poca gente me ha preguntado por qué no tengo Facebook, y mis respuestas siempre han ido variando, dependiendo del contexto de cada conversación. Por ejemplo, hace unos años, cuando el universo de las redes sociales era dominado por Hi5, yo respondía que no me unía a Facebook porque no lo creía necesario (había entrado a Hi5 por pura casualidad). Luego, con la tremenda popularidad conseguida por FB, mi respuesta varió a "no quiero hacer más rico a Mark Zuckerberg". Y ahora, tras haber demostrado un éxito rotundo a nivel mundial, no me uno a FB porque no me interesa ser parte de un todo al que no me siento integrado. Así de simple, así de claro.



Tal vez mi sentencia sea demasiado radical, y puede que tarde o temprano termine siendo absorvido por este gran imperio y tenga que, aunque me duela, tragarme todas y cada de las palabras que proferí en contra de FB.

No conozco a una sola persona que no tenga FB (me refiero a mi entorno). Podría, por lo tanto, considerarme como una pequeña isla en peligro de ser conquistada. Es cierto, en esta isla no hay nada que explotar, ni espacio suficiente para habitar, pero al menos está ahí, ignorada pero muy presente.


Yo no sé cómo es que tanta gente terminó registrándose en esta web. Me parece increíble el poder de atracción de FB. No suelo revisar estadísticas, pero imagino que las adhesiones crecen cada vez más, porque si no me equivoco, ahora hasta los padres les crean las cuentas a sus hijos, aun cuando estos últimos no han nacido, y luego cuelgan las fotografías de los recién nacidos, los videos de sus primeras palabras, de sus primeros juegos, etc. ¿Será que estos niños quieren ser vistos por todos? Quizás sí. Total, a quién no le gusta que lo miren, y sobre todo, a quién no le gusta mirar. Somos 'sapos', ¿qué podemos hacer?

Para los que no lo han notado, acabo de incluirme en esa pregunta. Entonces, ¿qué hago aún sin FB? No sé. No terminan de convencerme esas letritas blancas en fondo azul. Supongo que es cuestión de afinidad. Cuando no eres compatible con algo, simplemente no lo eres, por más que la sociedad te fuerce a lo contrario. Para ponerlo en un ejemplo más cercano a todos, es como cuando quieres estar con una chica (o chico, dependiendo de la opción de cada uno) y antes de 'lanzarte' te das cuenta que no funcionará, entonces decides dejarlo ahí y olvidarte de todo; algo así.

Además, si es cuestión de hacerme notar, o de satisfacer mi deseo por ser visto, prefiero usar otros métodos que, aunque no tan eficaces (al menos para mí), sí van más acorde a lo que yo quiero. Por eso tengo ­–todavía– este blog.

¿Y cómo hago con la gente que quiero ver? ¿Acaso no he dicho que "somos sapos"? Sí, no me voy a tirar para atrás ahora, pero es que no he terminado de explicar mi situación. Voy a volver a la época del Hi5 otra vez. Como ya todos saben, ahí también se compartían fotos, comentarios, 'testimoniales', y un largo etcétera. Yo, como cualquiera, cuando no tenía nada que hacer, me metía a 'investigar' los perfiles de las personas que me interesaban, pero no siempre encontraba cosas agradables, o en su defecto, simplemente no encontraba nada porque el perfil no me lo autorizaba. Entonces, cuando alguna de estas cosas sucedía, yo empezaba a experimentar una frustración terrible. Sobre todo cuando averiguaba algo sobre una persona de la que estaba muy interesado. Es cierto que no todo lo que se publica o deja de publicar en una red social es cierto, pero es lo que muchos tenemos como más próximo a la realidad, y cualquier desilusión es un puñal en el corazón. Y no. No quiero ni pretendo pasar por lo mismo dos o más veces. Por eso evito crearme una cuenta en Facebook, porque me conozco y sé que podría convertirme en un acosador infeliz.




Expuestas esas razones, puedo agregar una más. Facebook se ha convertido en la red social más popular de todos los tiempos (de aquí a unos años, otro Mark Z. creará un fenómeno que lo supere, como lo están intentando un grupo de estudiantes con la inminente llegada de Diaspora, web que busca mejorar los puntos débiles de FB –¿privacidad?– y hacerse así de millones de usuarios criticones del actual monarca de las redes sociales), y estoy seguro que lo seguirá siendo, lo cual lo constituye en el sitio de moda, y eso sí que no es para mí.

Finalmente, ayer estuve revisando los blogs del diario El País de España, y me topé con uno titulado "Reírse de Facebook, un pasatiempo global". Graciosísima la manera en que los mismos usuarios se burlan de esa red social (porque apuesto a que los que hicieron esas parodias tienen sus cuentas muy bien actualizadas). Pero no solo FB es ridiculizado, sino también otras web como Twitter (cómo odio el surgido verbo "twittear"), e-bay y YouTube. Para no perdérselo.

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*Buscando las imágenes que acompañan a este post, me topé con una ingente cantidad de personas que odian FB. Entonces, si FB es tan odiado, ¿por qué es que tiene tantos registrados? Contradicciones de la vida.