Hay un momento en mi vida que no lo puedo tomar como UN SIMPLE PERIODO[2] cualquiera. Fue una época en la que me hubiera quedado gustosamente ESTANCADO[3]. Si hago una INTROVERSIÓN[1] un poco más profunda, me atrevería A[3] decir que esa etapa bien podría ser el mejor ejemplo de un SÍMBOLO DE LIBERTAD[1], porque la música de DALEVUELTA[1] (la mejor banda de Lima, incluso LA DEL PAÍS[1]) me daba la sensación de omnipotencia para hacer todo lo que quisiera, aunque cuando le contaba A UN AMIGO[2]: "QUIERO SER UN RAMONES[2]", él decía entre risas "SUEÑA SOÑADOR[2]".
A pesar de sus palabras, yo no sentía FRUSTRACIÓN[1], al contrario, me animaban para, al menos, intentarlo. Por eso un día, TAL VEZ[2] en un acto de INOCENCIA[2], con mi viejo tuve una conversación ENTRE PADRE E HIJO[3] en la que le pedí una guitarra para mi cumpleaños. A él la idea le cayó COMO UNA PATADA[1], porque aparte de que yo no sabía tocar ni una nota, PARTE DEL PROBLEMA[1] era que se trataba de un regalo caro. Sin embargo, luego de pedirle que me tuviera FE[3] y de decirle que aprender lo tomaría como un DESAFÍO[3], terminé con Rory (mi guitarra) entre mis manos.
Al principio todo fue muy difícil. Me daba RABIA[3] no poder memorizar las notas y las tenía que apuntar en un papel. Con la cantidad de hojas que usé, bien se podría haber formado un nuevo MUNDO DE PAPEL[3]. Los días pasaban y no se percibía ALGÚN CAMBIO[1] positivo en mi tarea. Un día, harto de tantos fracasos, renuncié. Era común en mí desistir, ya lo había hecho antes. Esta vez se trataba de otra ESPERADA TRAICIÓN[2] a mis promesas. Todos sabían que las cosas que prometía no serían más que MENTIRAS[3]. Me sentí mal.
Yo no podía reclamarle nada a nadie porque para hacerlo debería tener en cuenta que se tiene que EMPEZAR POR UNO MISMO[2], y lógicamente yo siempre salía perdiendo. Por eso decidí darles otra oportunidad a Rory y a mí mismo. A los pocos días, como si un ÁNGEL[3] musical hubiera atravesado el CRYSTAL[3] de mi ventana y me hubiera rociado un poco de su talento, pude, por fin, acompañar a LA VOZ DEL SILENCIO[3] con algo de SIMPLEMENTE PUNK[1]. Rory y yo lo habíamos logrado.
A pesar de todo lo que he contado, todavía me faltaba algo para ser un Dalevueltero: Ir a un concierto de ellos. Desde que los escuché por primera vez había querido estar presente en una tocada en la que ellos participaran. Tenía un cd en el que ellos tocaban "INAUGUREICHON[1]" en vivo, y me parecieron súper divertidos. Pero hasta ese momento con las justas los había visto 35 MINUTOS POR TELEVISIÓN[1] en el fenecido programa Teve Insomnio.
Por esa razón solía molestarme como cuando hay MOMENTOS DE SOL[3] y me lleno de ODIOS[1] incomprensibles (porque detesto el calor), y cuando me preguntaban por qué no había ido nunca a verlos, no encontraba RESPUESTAS[3]. Quizás era porque no me daban permiso, pero sabía que algún día tenía que ir y felizmente ese día ocurrió un 23 de julio de 2005.
Sabía que en el pogo me metería una MASACRE[2] de aquellas, así que antes de salir de mi casa puse una chompa en el INTERIOR[1] de mi morral para cubrirme un poco los golpes de la espalda. Sé que algunos ven el pogo como un acto de Retardo Mental (R.M.[2]), pero para mí es el PARAÍSO[2] en la Tierra.
Antes de continuar, debo darle las GRACIAS[2] a mi amiga que me acompañó a uno de los mejores conciertos de mi vida. Sin proponérselo, ella contribuyó a que ese día sea más especial aun. No sé si esté bien, pero en gratitud podría escribir algunos CUENTOS PARA ELLA[1]. Podría contar por ejemplo cuando, ese mismo día, mientras la buscaba en medio de tanta gente después del pogo, me tropecé con un tipo que bebía un vaso de cerveza que se le derramó encima y yo, AL PEDIR PERDÓN[1], vi que él me miraba como queriendo decir "¿Quieres una CANCIÓN PARA TU MUERTE[2]?", y me empujó haciéndome caer. En el suelo yo esperaba con otro vaso de PLÁSTICO PODER[2] defenderme, aunque felizmente todo quedó ahí.
Escribir todo esto ha sido como una CARTA AL RECUERDO[3], uno de los mejores, sin duda. Very PRITI[2]. Ha sido el mejor INTRO[2] para esta especie de JUEGO[3] retórico. Cuando no pude ir a su último concierto pensaba "Jorge, Dlv HOY[2] (5/12/2009) está en el escenario por última vez Y TÚ NO ESTÁS[1], POR (la) PUTA[2] madre. ¡A MÍ QUÉ CHUCHA TU[2] graduación!", pero igual no pude ir. Hubiera defraudado a mis padres. Por eso ahora dejo de lado todo FALSO GLAMOUR[1] y digo "Dalevuelta, SIEMPRE SERÁS[3] mi banda favorita". Si algún día hubiera una oportunidad más para verlos en vivo, iría de todas maneras para fortalecer aun más este lazo de SANGRE Y SANGRE[3] (así no entienda qué quisieron decir con "LAS MANZANAS DEL PERRO[3]") y cantar y gritar incluso si en la CANCIÓN N° 37[2] me quedo sin voz.
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*El texto contiene el nombre de cada una de las canciones de los tres primeros álbumes de Dalevuelta (1=Fuimos lo que somos, 2=A mí qué chucha tu... y 3=Mundo de Papel). Están absolutamente todas, oKKK[2]?
A pesar de sus palabras, yo no sentía FRUSTRACIÓN[1], al contrario, me animaban para, al menos, intentarlo. Por eso un día, TAL VEZ[2] en un acto de INOCENCIA[2], con mi viejo tuve una conversación ENTRE PADRE E HIJO[3] en la que le pedí una guitarra para mi cumpleaños. A él la idea le cayó COMO UNA PATADA[1], porque aparte de que yo no sabía tocar ni una nota, PARTE DEL PROBLEMA[1] era que se trataba de un regalo caro. Sin embargo, luego de pedirle que me tuviera FE[3] y de decirle que aprender lo tomaría como un DESAFÍO[3], terminé con Rory (mi guitarra) entre mis manos.
Al principio todo fue muy difícil. Me daba RABIA[3] no poder memorizar las notas y las tenía que apuntar en un papel. Con la cantidad de hojas que usé, bien se podría haber formado un nuevo MUNDO DE PAPEL[3]. Los días pasaban y no se percibía ALGÚN CAMBIO[1] positivo en mi tarea. Un día, harto de tantos fracasos, renuncié. Era común en mí desistir, ya lo había hecho antes. Esta vez se trataba de otra ESPERADA TRAICIÓN[2] a mis promesas. Todos sabían que las cosas que prometía no serían más que MENTIRAS[3]. Me sentí mal.
Yo no podía reclamarle nada a nadie porque para hacerlo debería tener en cuenta que se tiene que EMPEZAR POR UNO MISMO[2], y lógicamente yo siempre salía perdiendo. Por eso decidí darles otra oportunidad a Rory y a mí mismo. A los pocos días, como si un ÁNGEL[3] musical hubiera atravesado el CRYSTAL[3] de mi ventana y me hubiera rociado un poco de su talento, pude, por fin, acompañar a LA VOZ DEL SILENCIO[3] con algo de SIMPLEMENTE PUNK[1]. Rory y yo lo habíamos logrado.
A pesar de todo lo que he contado, todavía me faltaba algo para ser un Dalevueltero: Ir a un concierto de ellos. Desde que los escuché por primera vez había querido estar presente en una tocada en la que ellos participaran. Tenía un cd en el que ellos tocaban "INAUGUREICHON[1]" en vivo, y me parecieron súper divertidos. Pero hasta ese momento con las justas los había visto 35 MINUTOS POR TELEVISIÓN[1] en el fenecido programa Teve Insomnio.
Por esa razón solía molestarme como cuando hay MOMENTOS DE SOL[3] y me lleno de ODIOS[1] incomprensibles (porque detesto el calor), y cuando me preguntaban por qué no había ido nunca a verlos, no encontraba RESPUESTAS[3]. Quizás era porque no me daban permiso, pero sabía que algún día tenía que ir y felizmente ese día ocurrió un 23 de julio de 2005.
Sabía que en el pogo me metería una MASACRE[2] de aquellas, así que antes de salir de mi casa puse una chompa en el INTERIOR[1] de mi morral para cubrirme un poco los golpes de la espalda. Sé que algunos ven el pogo como un acto de Retardo Mental (R.M.[2]), pero para mí es el PARAÍSO[2] en la Tierra.
Antes de continuar, debo darle las GRACIAS[2] a mi amiga que me acompañó a uno de los mejores conciertos de mi vida. Sin proponérselo, ella contribuyó a que ese día sea más especial aun. No sé si esté bien, pero en gratitud podría escribir algunos CUENTOS PARA ELLA[1]. Podría contar por ejemplo cuando, ese mismo día, mientras la buscaba en medio de tanta gente después del pogo, me tropecé con un tipo que bebía un vaso de cerveza que se le derramó encima y yo, AL PEDIR PERDÓN[1], vi que él me miraba como queriendo decir "¿Quieres una CANCIÓN PARA TU MUERTE[2]?", y me empujó haciéndome caer. En el suelo yo esperaba con otro vaso de PLÁSTICO PODER[2] defenderme, aunque felizmente todo quedó ahí.
Escribir todo esto ha sido como una CARTA AL RECUERDO[3], uno de los mejores, sin duda. Very PRITI[2]. Ha sido el mejor INTRO[2] para esta especie de JUEGO[3] retórico. Cuando no pude ir a su último concierto pensaba "Jorge, Dlv HOY[2] (5/12/2009) está en el escenario por última vez Y TÚ NO ESTÁS[1], POR (la) PUTA[2] madre. ¡A MÍ QUÉ CHUCHA TU[2] graduación!", pero igual no pude ir. Hubiera defraudado a mis padres. Por eso ahora dejo de lado todo FALSO GLAMOUR[1] y digo "Dalevuelta, SIEMPRE SERÁS[3] mi banda favorita". Si algún día hubiera una oportunidad más para verlos en vivo, iría de todas maneras para fortalecer aun más este lazo de SANGRE Y SANGRE[3] (así no entienda qué quisieron decir con "LAS MANZANAS DEL PERRO[3]") y cantar y gritar incluso si en la CANCIÓN N° 37[2] me quedo sin voz.
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*El texto contiene el nombre de cada una de las canciones de los tres primeros álbumes de Dalevuelta (1=Fuimos lo que somos, 2=A mí qué chucha tu... y 3=Mundo de Papel). Están absolutamente todas, oKKK[2]?



