Aún me parece olerte,
pero no puedo hacer más,
solo olerte,
o creer que te huelo,
y extasiarme con tu olor
imaginándote pegada a mi cuerpo
rozándote, frotándote,
oliéndote.
A veces de mañana,
otras por la noche,
de madrugada
con la pared llena de sombras
de formas imposibles
como el hecho de tenerte
tan cerca de mi cuerpo
oliéndote.
Y respiro de tu aroma,
de tu olor inconfundible.
Aspiro y vivo
y no quiero exhalar nunca
porque siento que te pierdo,
que te termino de perder,
y yo quiero seguirte amando,
amándote y oliéndote.
domingo 7 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




0 Nobles Miradas Externas:
Publicar un comentario en la entrada