No voy a ser quien se interne en tu cuerpo cada noche
en la que después del deseo recurre a la acción
de rozarte violentamente la piel.
No voy a ser quien pasee sus manos
por el fino relieve de tus zonas erógenas,
que te roben un breve estremecimiento,
un temblorcito tal vez.
No voy a ser quien se busque en tus ojos
después de una exaltación, en la que tus piernas
aprieten las suyas con ruda delicadez.
No voy a ser quien descifre los enigmas que suelte tu boca,
ni el que profundice en ella con besos inocuos y errantes,
mientras entregas tu cuerpo
al infinito placer.
No voy a ser quien amanezca a tu lado con el cuerpo desnudo,
propalando el secreto de los sueños
más ocultos que pudieras tener.
Porque yo no seré quien no quieres que sea,
ni el que yo siempre he querido ser.
sábado 28 de noviembre de 2009
viernes 13 de noviembre de 2009
Cuando aparece la Luna
Así como el último rayo del sol,
así me dejaste.
Con el imposible deseo de tenerte un segundo más
alumbrando mi rostro,
mi cuerpo,
mi vida.
Así nada más me volviste a dejar.
Así, sin ser cruel.
Dejando que te desee tras el último atardecer
extrañando tus pasos,
tu sombra,
tu vida.
Así fue que te fuiste de mí.
Así, con amor.
Con un sentimiento que ya se moría
cantando tu nombre,
mi anhelo,
nuestras vidas.
así me dejaste.
Con el imposible deseo de tenerte un segundo más
alumbrando mi rostro,
mi cuerpo,
mi vida.
Así nada más me volviste a dejar.
Así, sin ser cruel.
Dejando que te desee tras el último atardecer
extrañando tus pasos,
tu sombra,
tu vida.
Así fue que te fuiste de mí.
Así, con amor.
Con un sentimiento que ya se moría
cantando tu nombre,
mi anhelo,
nuestras vidas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



